Radiación de los móviles: mitos, verdades y lo que dice la ciencia

Radiación de los móviles: mitos, verdades y lo que dice la ciencia

Al acostumbrarse la humanidad a comprobar las notificaciones con más frecuencia que a mirar al cielo, los teléfonos móviles se llenaron de leyendas: «calientan el cerebro», «matan los espermatozoides» y «roban el sueño». Sin alarmismos, analicemos qué es lo que en realidad conoce la ciencia sobre la radiación de radiofrecuencia (RF-EMF) de nuestros dispositivos.

Qué emite exactamente un teléfono y por qué no es un microondas en el bolsillo

Los teléfonos funcionan en el rango de 700–3500 MHz: es radiación no ionizante. La energía de las ondas no es suficiente para romper enlaces químicos del ADN, como lo hace, por ejemplo, una radiografía. El valor máximo con que los reguladores evalúan la energía absorbida es la SAR (tasa de absorción específica). En EE. UU. el «límite» es 1,6 W/kg por 1 g de tejido; en Europa, 2 W/kg por 10 g de tejido (recomendaciones de la ICNIRP). Los teléfonos modernos se prueban para que, incluso en «modo turbo», se mantengan por debajo de esos límites.

Quién vigila para que no nos «asar»

La ICNIRP (Comisión Internacional de Protección contra la Radiación No Ionizante) actualiza las recomendaciones internacionales cada 20 años; la revisión más reciente, de 2020, confirmó que los límites previos son suficientes para proteger contra el calentamiento de los tejidos. En EE. UU. la supervisión corresponde a la FCC y a la FDA, y en Rusia, a Rospotrebnadzor. Para que un teléfono llegue a la estantería de una tienda, el fabricante debe demostrar el cumplimiento del límite de la SAR; de lo contrario, el «diseño con muesca» habría quedado en plano.

Cáncer cerebral, gliomas y titulares alarmistas

Recordemos a la IARC y su «grupo 2B»

En 2011 la IARC (Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer) clasificó la RF-EMF como «posiblemente carcinógena» (Grupo 2B). Eso significa: datos limitados sobre cáncer en humanos y resultados en animales bastante discutibles. El café, los vegetales salados y el trabajo por turnos nocturnos, por cierto, están en el mismo grupo — y nadie tira la cafetera.

Qué ha cambiado en la última década

El gran estudio prospectivo COSMOS (más de 290 000 personas, siete países, 20 años de seguimiento) no encontró asociación entre el tiempo de llamadas por móvil y el riesgo de glioma, meningioma o neurinoma del nervio auditivo. Una revisión sistemática encargada por la OMS en 2024, tras analizar más de 5 000 trabajos, tampoco halló evidencia de aumento de tumores de cabeza con la expansión de las redes 2G→5G. Dicho de otro modo: el aumento de teléfonos en mano no va acompañado de un aumento de gliomas en los registros oncológicos.

«Pero las ratas…» — sobre el famoso estudio del NTP

Sí, el Programa Nacional de Toxicología de EE. UU. (NTP) expuso ratas y ratones a señales 2G/3G nueve horas al día durante dos años. En los machos de rata aumentó la frecuencia de un tumor cardíaco raro (schwannoma). Sin embargo, la exposición fue de 4 a 10 veces superior a los límites humanos, los animales se calentaron, y las hembras y los ratones no mostraron tumores. Los propios autores admitieron que "no piensan cambiar sus hábitos de uso del teléfono". En el mundo real, nuestras cabezas reciben potencias cientos de veces menores.

Fertilidad y salud reproductiva: qué se oye en modo «Vibrate»

Una cohorte suiza reciente (2 886 hombres, 2005–2018) encontró que las llamadas frecuentes (>20 al día) se correlacionaban con un −21 % en la concentración de espermatozoides, pero la tendencia se atenuó conforme las redes pasaron a estándares más eficientes en energía. Un metaanálisis de 2024 fue cauteloso: la evidencia es incierta, la metodología de medición de la exposición es débil y hacen falta estudios longitudinales. En otras palabras, los rumores sobre «aniquilar al ejército de espermatozoides» aún no han sido verificados.

Sueño, dolor de cabeza, «electrosensibilidad»: dónde está el límite entre la física y la psicosomática

El insomnio suele deberse más a los propios smartphones por la luz azul de la pantalla y la dopamina del desplazamiento infinito que a sus antenas de radio. Un gran estudio de campo de 2023 no halló relación entre la emisión de RF-EMF (se midió la señal real en el domicilio) y parámetros del sueño en adultos. Por otro lado, un ensayo doble ciego con 2,45 GHz mostró en algunos voluntarios reducción del sueño profundo, pero la muestra fue pequeña y las condiciones, de laboratorio. Las quejas sobre dolor de cabeza, tinnitus, etc. han sido estudiadas por separado; una revisión sistemática de 2024 concluye que no hay pruebas de una relación causal.

Consejos para el paranóico moderado (también son recomendaciones de sentido común)

  • Use el manos libres o auriculares: la distancia reduce la exposición mucho más que la SAR.
  • No duerma con el teléfono debajo de la almohada; colóquelo en la mesita y, mejor, en modo avión.
  • Señal débil = mayor potencia de transmisión. En ascensores, metro o en el campo es más fácil escribir un SMS o pausar el streaming.
  • Lleve el teléfono en la mochila, no en el bolsillo del pantalón, si le preocupa la exposición a nivel familiar.
  • Mejore la higiene del sueño no sólo apagando el Wi‑Fi, sino controlando el tiempo de pantalla.

Qué más se investiga y por qué no se ha puesto el punto final

Están en marcha una decena de revisiones sistemáticas encargadas por la OMS —desde efectos cognitivos hasta desarrollo infantil. La llegada del 5G/6G plantea preguntas sobre las ondas milimétricas, aunque su profundidad de penetración es menor de 1 mm. Los científicos también mejoran la exposimetría: ahora se usan dispositivos tipo pulseras para registrar, en lugar de «horas al volante», la dosis en vatios-hora por kilogramo. Así que si mañana un titular grita "Los teléfonos causan X", miremos cómo midieron la exposición y si controlaron variables como la taza de café de los participantes.

Conclusiones: ¿debería tirar el smartphone y hacerse palomar mensajero?

La ciencia no ha encontrado hasta ahora pruebas convincentes de que el cumplimiento de las normas vigentes de RF-EMF conduzca a cáncer, infertilidad u otras catástrofes. "Posiblemente carcinógeno" no es lo mismo que "definitivamente carcinógeno"; el café es un ejemplo vivo. Si quiere más tranquilidad, aumente la distancia y reduzca el tiempo de conversación. Pero forrar el móvil con papel de aluminio por pánico es excesivo: al menos por motivos estéticos.

Cuide su salud, verifique los hechos (no sólo las notificaciones) y que el único «órgano ardiendo» después de una llamada sea el deseo de volver a llamar a su madre.

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