Mayo de 2025. Afuera el cielo está gris y llueve. Paso las pestañas del navegador con melancolía, y a mi lado se calienta en silencio un viejo portátil con un procesador desarrollado en algún campus de California. En el feed de noticias vuelven a aparecer titulares sobre soberanía tecnológica, sustitución de importaciones y otro paquete de sanciones. Y de pronto me invade la idea: mi próximo ordenador probablemente funcionará con una arquitectura de procesador completamente distinta. Y esta elección no es solo mía: se plantea ante toda la industria de TI rusa.
La situación es realmente paradójica. Hasta hace poco la cuestión de qué procesador llevaba un dispositivo interesaba solo a profesionales y entusiastas. Ahora es una cuestión de seguridad nacional y de resiliencia económica. Y si antes los debates se limitaban mayoritariamente a elegir entre Intel y AMD, hoy sobre la mesa hay cartas con nombres muy distintos: "Elbrus", "Baikal", RISC-V, LongArch...
En este artículo no voy a ensalzar desarrollos nacionales con un patriotismo acrítico ni a pronosticar un desastre tecnológico. En cambio, vamos a examinar qué arquitecturas de procesador están realmente disponibles para la sustitución de importaciones en Rusia, cuáles son sus fortalezas y debilidades, y por qué esta elección importa no solo desde el punto de vista técnico, sino también para el futuro de la soberanía económica y digital del país.
Por qué la sustitución de importaciones en procesadores dejó de ser una capricho y se volvió necesaria
¿Recuerdan la época en que la expresión "procesador ruso" provocaba una sonrisa condescendiente incluso entre ingenieros patrióticos? "¿Para qué complicarse cuando hay soluciones probadas de gigantes mundiales?" — decían muchos. Esa lógica funcionaba sin fallos en un mundo cuya normativa se basaba en el intercambio libre de tecnologías y la competencia abierta.
Sin embargo, la nueva realidad geopolítica convirtió la dependencia tecnológica en un verdadero talón de Aquiles para los países sometidos a presión sancionadora. De pronto quedó claro que el "corazón de metal" de toda la infraestructura digital —el procesador— era el componente más vulnerable en la cadena de la soberanía tecnológica.
Por supuesto, Rusia no partió de cero. Siempre hubo institutos y empresas dedicadas a la microelectrónica. Basta recordar la historia de la escuela nacional de diseño de procesadores, que empezó ya en la época soviética. En la era de la globalización estos desarrollos a menudo quedaron en la periferia de la atención de consumidores y muchos contratistas. Solo ahora, cuando la sustitución de importaciones pasó de moda a necesidad estratégica, la atención hacia ellos se ha multiplicado.
La elección de una arquitectura de procesador para la sustitución de importaciones resultó ser mucho más compleja de lo que parece a primera vista. Trasciende las comparaciones simples de rendimiento o eficiencia energética y abarca aspectos como la disponibilidad tecnológica a largo plazo, la independencia frente a restricciones externas, la capacidad de soporte y desarrollo en condiciones de aislamiento. La pregunta clave es: ¿crear una arquitectura propia desde cero o adaptar soluciones abiertas existentes? Ambos caminos tienen ventajas y desventajas, que discutiremos a continuación.
Contexto histórico: desde los procesadores soviéticos hasta hoy
La historia de los procesadores rusos (y antes, soviéticos) se parece a una montaña rusa: ascensos seguidos de caídas, proyectos ambiciosos seguidos de periodos de olvido, avances innovadores y años de retraso. Esta ciclicidad está directamente ligada a las convulsiones políticas y económicas que atravesó el país.
En las décadas de 1950 y 1960 la URSS fue uno de los líderes mundiales en computación. La BESM-6, creada bajo la dirección del académico S. A. Lebedev, no solo era comparable a los análogos occidentales, sino que en varios parámetros los superaba. Esta supercomputadora funcionaba a 9 MHz y realizaba hasta un millón de operaciones por segundo, cifras impresionantes para su época. En los años 1970 y 1980 se desarrolló la serie ES EVM, que aunque replicaba la arquitectura de IBM, resolvía tareas fundamentales tanto civiles como de defensa.
La disolución de la Unión Soviética y el subsecuente colapso económico asestaron un golpe devastador a la microelectrónica nacional. La financiación se redujo drásticamente, muchas empresas paralizaron su actividad y numerosos ingenieros y científicos emigraron a otros sectores o al extranjero. Parecía que la microelectrónica nacional había llegado a su fin.
Pese a ese periodo difícil, surgieron entusiastas que continuaron trabajando en procesadores propios. En 1992 se fundó MCST (Moscow Center for SPARC Technologies), que empezó adaptando la arquitectura SPARC y luego desarrolló su propia arquitectura "Elbrus". Paralelamente se desarrollaron otros proyectos, aunque con menor ambición.
A comienzos de la década de 2010 en Rusia ya existían varias líneas de procesadores nacionales: "Elbrus" de MCST, "Baikal" de Baikal Electronics, desarrollos del centro "ELVIS" y algunos más. Su difusión, sin embargo, se limitaba sobre todo a pedidos gubernamentales, aplicaciones especializadas y sistemas con requisitos elevados de seguridad. El mercado masivo seguía dominado por Intel y AMD.
El punto de inflexión llegó con la imposición de sanciones y la adopción de la estrategia de soberanía tecnológica. La microelectrónica nacional recibió un segundo aire y una segunda oportunidad, aunque en condiciones muy distintas y con nuevos retos. Resultó evidente que tener arquitecturas de procesadores propias no es un lujo ni una cuestión de prestigio, sino una condición necesaria para garantizar la independencia tecnológica del país.
Principales arquitecturas: ¿qué hay en el menú para la sustitución de importaciones?
Al abordar la elección de una arquitectura para la sustitución de importaciones encontramos un panorama bastante variado. Cada arquitectura tiene su historia, rasgos y potencial de aplicación en el contexto ruso. Revisemos los principales "candidatos".
RISC-V: un estándar abierto con grandes perspectivas
RISC-V es una arquitectura de procesador abierta y libre, desarrollada en la Universidad de California, Berkeley, en 2010 por un grupo de investigadores liderado por el profesor Krste Asanović, con la participación activa de David Patterson, uno de los autores del concepto de procesadores RISC. Su principal ventaja es que no pertenece a ninguna compañía y no requiere pagos de licencias por su uso, lo que la hace atractiva para países que buscan independencia tecnológica.
El director ejecutivo de RISC-V Foundation, Rick O'Connor, afirmó que "RISC-V determinará el desarrollo de la industria informática durante los próximos 50 años". Según él, la misión de esta arquitectura es devolver el dinamismo al sector, que se redujo a comienzos de los años 2000 y 2010.
Entre las ventajas clave de RISC-V se destacan:
- Código fuente abierto sin pagos de patentes ni licencias
- Diseño modular que permite a los desarrolladores crear conjuntos de instrucciones propios para tareas concretas
- Amplia participación de empresas e institutos de investigación en su desarrollo
- Versatilidad de uso: desde sistemas embebidos e IoT hasta servidores
- Independencia frente a riesgos sancionadores (RISC-V International tiene sede en Suiza)
En Rusia ya hay varios proyectos basados en RISC-V:
- El procesador "MIK32 AMUR" de la compañía Mikron, cuya producción comenzó en 2021
- Desarrollos del centro "ELVIS"
- Proyectos de varias universidades y centros de investigación
Según previsiones de analistas, en 2025 la cantidad de dispositivos con arquitectura RISC-V alcanzará los 80.000 millones, con una tasa anual promedio de crecimiento de suministros de alrededor del 40% al menos hasta 2030. La coordinadora del Comité Industrial de la Alianza RISC-V en Rusia, Tatiana Andreeva, declaró que ya en 2025 cabe esperar procesadores nacionales en esta arquitectura aptos para la creación de ordenadores personales.
Cabe señalar que RISC-V es popular también en la industria espacial: la usan la NASA, la Agencia Espacial Europea y la Administración Nacional del Espacio de China. Además, sobre esta arquitectura se basarán robots autónomos para operar en la superficie de la Luna y de Marte.
Aparte de Rusia, China e India impulsan activamente RISC-V. China incluso desarrolló un fork llamado RISC-X ante posibles restricciones externas, y allí ya se producen en serie portátiles con RISC-V, aunque su rendimiento aún es limitado.
ARM: popular, pero con limitaciones significativas
ARM es una de las arquitecturas de procesador más exitosas del mundo: sustenta hasta el 90% de los procesadores empleados globalmente y domina especialmente el segmento móvil. En Rusia existe experiencia notable en desarrollar procesadores basados en ARM.
Los licenciatarios rusos más conocidos de ARM son Baikal Electronics y el centro ELVIS. El procesador "Baikal-M" de Baikal Electronics se basa en núcleos ARM Cortex-A57, mientras que "Baikal-S" utiliza núcleos ARM Neoverse N1. Paralelamente, en 2019 el centro ELVIS presentó los procesadores de la familia "Skif". Estos desarrollos no competían directamente: "Baikal-M" estaba destinado a sistemas personales y servidores pequeños, y "Skif" a dispositivos móviles, aunque sobre su base también se produjeron ordenadores personales "Akinak".
Las ventajas de ARM son evidentes: eficiencia energética, una enorme ecosistema de software y amplia difusión mundial. Por ello la transición a procesadores ARM nacionales podría ser relativamente indolora en términos de compatibilidad de software.
Sin embargo, las sanciones crearon problemas serios para los ARM rusos. La producción de "Baikal-M" y "Skif" se organizó en Taiwán en las instalaciones de TSMC, porque la industria rusa no dominó el proceso de 28 nm. Tras el 27 de febrero de 2022, TSMC suspendió la producción y los envíos para clientes rusos. Además, Baikal Electronics fue sancionada por Reino Unido, lo que implicó la ruptura de relaciones con ARM.
Adicionalmente, el Ministerio de Industria y Comercio prohibió el uso de electrónica desarrollada sobre arquitecturas extranjeras cerradas (incluida ARM) en objetos de infraestructura crítica de información. En ese contexto, la única vía posible para desarrolladores es la migración hacia arquitecturas abiertas como RISC-V, opción que Baikal Electronics ya adoptó.
"Elbrus": una solución totalmente nacional
Los procesadores "Elbrus" son desarrollados por MCST desde los años 1990. El nombre de la arquitectura proviene de la abreviatura inglesa ELBRUS (ExpLicit Basic Resources Utilization Scheduling). El trabajo sobre ella comenzó en 1986 en el Instituto de Mecánica de Precisión y Computación S. A. Lebedev de la Academia de Ciencias de la URSS bajo la dirección de Boris Babayan, apoyándose en la experiencia acumulada desde 1973 en la creación de la familia de supercomputadoras "Elbrus".
Entre las características clave de la arquitectura "Elbrus" destacan:
El primer microprocesador en esta arquitectura se presentó en 2008. Desde entonces los desarrolladores han lanzado cinco generaciones de "Elbrus", con un aumento de rendimiento de 300 veces. Sobre su base se produjeron servidores, estaciones de trabajo, portátiles e incluso sistemas de automatización industrial; por ejemplo, el sistema de control de una de las subestaciones digitales de la compañía Rosseti.
No obstante, "Elbrus" enfrenta problemas importantes. Pruebas realizadas por Sberbank en servidores basados en "Elbrus-8C" mostraron un retraso significativo frente a Intel Xeon: el equipo cumplía solo 7 de 44 parámetros evaluados. Además, los chips modernos se fabricaban en las plantas de TSMC en Taiwán, pero tras el 27 de febrero de 2022 esa compañía rompió todos los contratos con clientes rusos. Los intentos de trasladar la producción a plantas rusas, en particular a la fábrica Mikron, resultaron infructuosos.
En 2023 Evgeny Babayan, hijo del fundador de MCST, declaró planes para adaptar los últimos modelos de "Elbrus" a las capacidades de producción disponibles en Rusia, estimando las inversiones necesarias en 30.000 millones de rublos en tres años. Sin embargo, el proyecto fue recibido con escepticismo y, hacia el otoño de 2024, MCST se hallaba en situación preconcursal y quedó bajo la administración externa del competidor NPC "ELVIS".
MIPS: un veterano con una historia complicada
MIPS es una arquitectura con una larga trayectoria; los primeros procesadores comerciales R2000 aparecieron en 1985. A comienzos de los años 1990 la arquitectura pasó a régimen de licencias por iniciativa del profesor John Hennessy de la Universidad de Stanford, quien dirigía el equipo de desarrollo. Aunque el desarrollo activo se redujo en 2003 con la salida del chip R24K, los microprocesadores basados en MIPS se siguen fabricando.
En Rusia hay experiencia notable con MIPS. Baikal Electronics la utilizó para crear el procesador Baikal-T, empleado en algunos tipos de equipos. Este procesador ganó notoriedad tras una disputa entre la empresa T-Platforms y el Ministerio del Interior ruso, que no quedó satisfecho con las características operativas del equipo basado en él. El conflicto terminó en un caso penal con detenciones de la dirección de T-Platforms y de representantes del ministerio.
En 2018 Wave Computing, propietaria de los derechos sobre MIPS, anunció la transición a un modelo de acceso abierto mediante el programa MIPS Open, lo que teóricamente abría nuevas oportunidades para su uso en proyectos de sustitución de importaciones.
Las ventajas de MIPS incluyen la relativa simplicidad de implementación y una ecosistema de software consolidado, especialmente para equipos de red, controladores industriales y equipos de impresión.
Entre las principales desventajas están la incertidumbre sobre los derechos de propiedad intelectual tras varios cambios de propietario y la caída de popularidad frente a competidores. Cabe destacar que los desarrollos de MIPS se usaron al crear la arquitectura china LongArch, producto de una profunda reelaboración.
OpenPOWER: una experiencia interesante pero breve
El consorcio OpenPOWER se constituyó en 2013 por iniciativa de IBM, que abrió las especificaciones de la arquitectura POWER y el código fuente de firmware y otro software. En un año se incorporaron al consorcio 60 empresas de todo el mundo.
En Rusia el participante más activo fue YADRO, que se unió en 2015. En 2017 YADRO lanzó servidores VESNIN y sistemas de almacenamiento TATLIN basados en esa arquitectura. En 2021 la empresa ocupó el segundo lugar en ingresos en el mercado ruso de servidores y obtuvo estatus platino en el consorcio. Además de YADRO, en OpenPOWER figuraban instituciones como la Universidad Técnica Estatal Bauman y la empresa Rikor.
Sin embargo, las sanciones afectaron también esta dirección. La Universidad Bauman tuvo que abandonar el consorcio tras ser incluida en sanciones estadounidenses en 2021. YADRO quedó sujeta a restricciones en febrero de 2023 y cuatro meses después salió del consorcio, alegando "dificultades para mantener el ritmo de la colaboración" y una "decisión estratégica a largo plazo a favor de la arquitectura RISC-V".
La experiencia con OpenPOWER demuestra que incluso arquitecturas abiertas pueden volverse inaccesibles si están controladas por empresas de países hostiles, lo que refuerza la necesidad de orientar la estrategia hacia soluciones verdaderamente independientes.
Desarrollos chinos: alternativas potenciales para Rusia
En el contexto de las restricciones sancionadoras, los desarrollos de empresas chinas son de especial interés para Rusia: han logrado avances significativos en la creación de arquitecturas propias. Veamos las opciones más prometedoras.
LongArch: una arquitectura íntegramente china
La arquitectura LongArch de Loongson Technology es una de las propuestas chinas más prometedoras. Su creación comenzó en 2001 a partir de la arquitectura MIPS. El equipo de desarrollo procedía inicialmente del Instituto de Tecnología Informática de la Academia de Ciencias de China, que era licenciatario de MIPS, pero en 2010 el grupo liderado por Hu Wei pasó a Loongson para comercializar sus desarrollos.
Los primeros procesadores comerciales con la nueva arquitectura aparecieron en 2021. Los desarrolladores subrayan que LongArch no infringe derechos de patente, aunque en etapas tempranas se posicionó como compatible con MIPS.
Es importante señalar que todos los chips LongArch, incluidos los más recientes en procesos de 7 nm, se fabrican íntegramente en China. La arquitectura cuenta con soporte para Linux, incluidas distribuciones rusas de la familia "Alt" de Bazalt SPO, y varios sistemas BSD.
El rendimiento del modelo 3A6000 es suficiente para la mayoría de usos típicos, aunque no sobresaliente. El avance respecto a la generación anterior fue de casi un 70%. Un procesador más nuevo con hasta 128 núcleos promete un salto significativo en rendimiento.
El principal problema para Rusia es que estos chips no cubren ni siquiera la demanda interna china, por lo que su exportación oficial está restringida. Se prometieron excepciones para Rusia, pero no hay información fiable sobre suministros reales. No obstante, sistemas basados en LongArch pueden adquirirse en marketplaces chinos a precios desde 47.000 rublos por un PC ensamblado.
Zhaoxin: la ventaja de la compatibilidad x86
Zhaoxin es de particular interés porque adquirió la propiedad intelectual de VIA Technologies, cuyos productos eran populares entre proveedores de PCs económicos. La principal ventaja de sus procesadores es la compatibilidad con arquitecturas x86-64, lo que facilita enormemente la transición a esos chips.
El rendimiento del modelo actual Zhaoxin KX-7000 se sitúa al nivel de un Intel Core i5 de séptima generación. Es suficiente para la mayoría de aplicaciones profesionales, aunque en juegos y tareas muy exigentes queda por detrás. La gráfica integrada también tiene capacidades modestas. Una ventaja clave es que la producción se realiza en fábricas dentro de China, lo que reduce los riesgos sancionadores.
Huawei Kirin: procesadores prometedores para móviles y sistemas de escritorio
Huawei desarrolla los procesadores Kirin sobre arquitectura ARM. Aunque ARM negó a empresas chinas acceso a las tecnologías más avanzadas en 2022, Huawei acumuló suficiente experiencia para mejorar sus soluciones y adaptar la producción en el país.
Los chips Kirin 9000, incluido el 9000c para ordenadores y el más reciente 9020, cuya producción comenzó en noviembre de 2024, son los más interesantes. El rendimiento del PC Qingyun basado en Kirin 9000c es comparable a productos recientes tanto de desarrolladores chinos como internacionales. El retraso respecto a procesadores Intel existe, pero no es crítico.
Persiste la incertidumbre sobre si Huawei suministrará a fabricantes rusos los propios chips o solo sistemas completos. En cualquier caso, es un campo potencialmente prometedor de colaboración, dada la experiencia de Huawei en soluciones móviles y de escritorio.
Análisis comparativo: qué encaja mejor según la tarea
La elección de una arquitectura de procesador siempre implica un compromiso entre factores: rendimiento, eficiencia energética, compatibilidad de software, seguridad y viabilidad económica. Compare-mos las principales opciones según estos parámetros para entender qué soluciones encajan mejor según los escenarios de uso.
Rendimiento y eficiencia energética
En términos de potencia bruta, los procesadores occidentales x86-64 de Intel y AMD siguen liderando. No obstante, la brecha se reduce progresivamente, sobre todo si se considera la relación rendimiento-energía.
Los procesadores ARM, incluidas las versiones nacionales "Baikal-M" y "Skif", suelen mostrar una excelente relación rendimiento-consumo, lo que los hace ideales para móviles y servidores eficientes en energía.
"Elbrus" todavía queda rezagado frente a los equivalentes occidentales en rendimiento crudo. Las pruebas de Sberbank mostraron un desfase considerable respecto a Intel Xeon. Sin embargo, en tareas especializadas y con optimizaciones de software, "Elbrus" puede obtener resultados competitivos. Además, cada nueva generación de MCST ha mostrado incrementos notables en potencia: alrededor de 300 veces en 13 años.
RISC-V comienza a desplegar su potencial en cálculos de alto rendimiento. Actualmente destaca en sistemas embebidos y de tiempo real, pero sus implementaciones para sobremesa y servidores empresariales aún no alcanzan el rendimiento requerido. La situación cambia rápidamente: la experiencia china demuestra que ya es posible crear portátiles con RISC-V, aunque con funcionalidad limitada por ahora.
Los procesadores chinos LongArch y Zhaoxin muestran progresos en reducir la distancia respecto a los occidentales. El Zhaoxin KX-7000 es comparable a un Intel Core i5 de séptima generación, y las nuevas iteraciones de LongArch prometen incrementos significativos de rendimiento.
Ecosistema y compatibilidad
En este aspecto ARM conserva una clara ventaja. El ecosistema de software es enorme: desde aplicaciones móviles Android hasta soluciones de servidor. Windows y Linux funcionan bien en ARM, y muchos desarrolladores rusos ya han adaptado productos para "Baikal-M" y otras soluciones ARM.
RISC-V está ganando rápidamente ecosistema, sobre todo en el segmento de Linux y sistemas embebidos. Compiladores principales como GCC y LLVM ya soportan bien la arquitectura, lo que facilita el portado de software. Sin embargo, para usos de sobremesa y servidores de alto nivel el ecosistema de RISC-V todavía se está formando.
"Elbrus" dispone de su propio ecosistema, incluido el sistema operativo "Elbrus" basado en Linux y un modo de traducción binaria para ejecutar programas x86. Pero la oferta de software nativo para esta arquitectura sigue siendo limitada, lo que dificulta su adopción.
Los procesadores Zhaoxin, por su compatibilidad x86-64, tienen la ventaja obvia de poder ejecutar prácticamente cualquier software diseñado para Intel o AMD sin cambios. LongArch está soportada por sistemas Linux y BSD, incluidas distribuciones rusas, lo que la hace atractiva para determinadas aplicaciones.
Seguridad y confianza
"Elbrus" fue diseñado pensando en elevadas exigencias de seguridad. Incorpora mecanismos de protección por hardware contra varios tipos de ataques, control de integridad de la memoria y protección frente a desbordamientos de búfer. El control total sobre la arquitectura permite garantizar la ausencia de capacidades no documentadas o "puertas traseras" a nivel de microcódigo.
RISC-V también ofrece buenas oportunidades para crear sistemas seguros gracias a la apertura de sus especificaciones y la posibilidad de auditar todos los componentes del procesador. Esto es crucial para infraestructuras críticas y sistemas con altos requisitos de seguridad.
ARM y MIPS, al ser arquitecturas propietarias, podrían contener funcionalidades no documentadas, lo que genera riesgos para infraestructura crítica. Además, en los últimos años se han descubierto vulnerabilidades a nivel de microarquitectura en procesadores ARM y x86, como Spectre y Meltdown, lo que ha erosionado la confianza en esas soluciones.
Los procesadores chinos LongArch y Zhaoxin constituyen un caso interesante: por un lado están diseñados con los requisitos modernos de seguridad en mente; por otro, como ocurre con cualquier desarrollo propietario, no se puede descartar la presencia de funcionalidades no documentadas o vulnerabilidades.
Aspectos económicos
Desarrollar una arquitectura completamente propia, como en el caso de "Elbrus", exige inversiones considerables en I+D. Además, los volúmenes de producción relativamente bajos elevan el coste unitario de los productos finales. El plan para adaptar "Elbrus" a capacidades productivas rusas, anunciado por Evgeny Babayan, se estimó en 30.000 millones de rublos en tres años, y eso solo para adaptaciones existentes, sin contar nuevas versiones.
Usar ARM implica pagos de licencias, pero permite reducir los costes de desarrollo de componentes básicos y acelerar la llegada al mercado. No obstante, en el contexto de sanciones ese camino está prácticamente cerrado para empresas rusas, ya que ARM Holdings, siendo británica, debe respetar el régimen sancionador.
RISC-V no requiere pagos de licencias, lo que la hace atractiva económicamente, especialmente para startups y pequeñas empresas. La posibilidad de adaptar la arquitectura a tareas específicas permite optimizar costes de producción y reducir el consumo energético.
Colaborar con fabricantes chinos como Loongson y Zhaoxin puede ser económicamente ventajoso por la producción ya establecida y precios relativamente bajos. Sin embargo surgen dudas sobre disponibilidad (por ejemplo, restricciones a la exportación de LongArch) y soporte a largo plazo.
Desarrollos rusos: quién fabrica procesadores nacionales
En Rusia varias empresas y organizaciones desarrollan procesadores, aunque en número y escala son mucho más pequeñas que los líderes mundiales. Veamos los proyectos rusos clave y su situación actual.
MCST y los procesadores "Elbrus"
MCST (Moscow Center for SPARC Technologies) fue pionera en el desarrollo de procesadores nacionales. Fundada en 1992 por especialistas del Instituto S. A. Lebedev, comenzó trabajando con SPARC y luego creó la arquitectura "Elbrus".
El primer procesador comercial "Elbrus-2000" apareció en 2008. Desde entonces se desarrollaron varias generaciones. El último modelo, "Elbrus-16C", promete un aumento notable de rendimiento frente a versiones previas.
Los procesadores "Elbrus" se utilizaron en organismos estatales, equipos militares y algunos proyectos comerciales. MCST no solo desarrolla los chips, sino también el conjunto hardware-software, incluidas placas base, equipos de servidor y software.
No obstante, como se indicó antes, la empresa afrontó problemas tras las sanciones y la ruptura de relaciones con TSMC. Hacia el otoño de 2024 MCST estaba en situación preconcursal y pasó a la administración externa de NPC "ELVIS", lo que pone en duda el futuro del proyecto "Elbrus".
Baikal Electronics y la familia "Baikal"
Baikal Electronics, fundada en 2012, optó por licenciar arquitecturas en lugar de crear una propia. El procesador "Baikal-M", presentado en 2019, se basa en núcleos ARM Cortex-A57, y el servidor "Baikal-S" en núcleos ARM Neoverse N1. Antes la empresa también lanzó el procesador "Baikal-T" sobre MIPS.
Los productos de Baikal Electronics están dirigidos a un amplio abanico de usos: desde PCs y portátiles hasta servidores y sistemas industriales. Gracias al uso de arquitecturas populares, estos procesadores ofrecen buena compatibilidad con el software existente.
Sin embargo, la compañía también sufrió con las sanciones: Baikal Electronics fue sancionada por Reino Unido, lo que llevó al cese de relaciones con ARM Holdings. La interrupción de la producción en TSMC creó también problemas de suministro para procesadores ya desarrollados.
Actualmente la empresa trabaja en la transición a RISC-V, con el objetivo de reducir la dependencia de tecnologías extranjeras y permitir el uso de sus productos en infraestructura crítica.
NPC "ELVIS" y procesadores multimedia
El Centro Científico-Productivo "ELVIS" (NPC "ELVIS") se especializa en sistemas en chip para aplicaciones especializadas. Fundado en 1997, inicialmente trabajó en proyectos para el complejo de defensa.
NPC "ELVIS" desarrolló una serie de procesadores "Multicor" empleados en equipamiento de comunicaciones, sistemas de visión por máquina y otras aplicaciones. Además, creó procesadores de la familia "Skif" sobre arquitectura ARM para móviles y sistemas embebidos.
En los últimos años "ELVIS" trabaja activamente con RISC-V, viendo en ella una dirección prometedora. Tras asumir activos de MCST, es previsible que refuerce su posición en el mercado de procesadores nacionales.
Otros proyectos e iniciativas
En Rusia existen otras iniciativas en diseño de procesadores, aunque menos visibles en el mercado:
- La empresa pública Mikron desarrolla y fabrica microcontroladores y procesadores para sistemas embebidos e Internet de las cosas, incluido "MIK32 AMUR" sobre RISC-V
- YADRO, tras salir del consorcio OpenPOWER, trabaja en soluciones basadas en RISC-V
- Universidades y centros de investigación, como MIPT, MIET y otros, desarrollan procesadores experimentales, frecuentemente sobre RISC-V
- Algunas empresas investigan la creación de procesadores especializados para inteligencia artificial y aprendizaje automático, con aplicaciones universales y específicas
Escenarios reales de uso: dónde y qué elegir
Tras repasar las arquitecturas y los desarrollos rusos, veamos qué soluciones encajan mejor en distintos escenarios considerando la situación actual y las perspectivas.
Sistemas de información estatales
Para los sistemas estatales son esenciales la seguridad, la confianza y el soporte a largo plazo. En este ámbito "Elbrus" tradicionalmente ofrecía ventajas por el control completo de la arquitectura y la existencia de certificaciones regulatorias. No obstante, la incertidumbre sobre el futuro de MCST y los problemas de producción ponen en duda el uso de "Elbrus" en proyectos nuevos.
Como alternativa cabe considerar procesadores RISC-V, que también pueden proporcionar alto nivel de seguridad gracias a la apertura de especificaciones y la posibilidad de auditoría. En Rusia ya hay experiencia de producción de estos chips en la planta Mikron, aunque por ahora se trata de microcontroladores relativamente sencillos.
Para sistemas menos críticos pueden emplearse procesadores chinos como LongArch de Loongson o Zhaoxin. Ofrecen rendimiento suficiente para tareas de oficina y ya son compatibles con sistemas operativos rusos.
Sector corporativo
Para empresas importan la relación precio-rendimiento, la compatibilidad con sistemas existentes y la disponibilidad de soporte técnico. En la situación actual una opción óptima pueden ser los procesadores chinos Zhaoxin, al ofrecer compatibilidad x86-64 y permitir ejecutar la mayoría de aplicaciones sin modificaciones.
Para soluciones energéticamente eficientes, como clientes ligeros o sistemas embebidos, son adecuados los procesadores RISC-V. Ofrecen buena relación rendimiento-consumo y no presentan problemas de licenciamiento.
En el futuro las implementaciones RISC-V de alto rendimiento pueden convertirse en una opción interesante para empresas, al prometer buena relación precio-rendimiento sin riesgos asociados a arquitecturas propietarias. A medida que crezca el ecosistema de software para RISC-V, esta alternativa será cada vez más atractiva.
Educación y ciencia
Para instituciones educativas y de investigación la apertura de la arquitectura y la posibilidad de modificación son factores decisivos. Aquí RISC-V ofrece ventajas claras, permitiendo a estudiantes e investigadores estudiar y experimentar con la arquitectura sin restricciones.
Muchas universidades rusas ya incluyen RISC-V en sus programas, lo que genera capital humano para el futuro desarrollo de esta arquitectura en el país. Además, la existencia de desarrollos nacionales sobre RISC-V facilita la colaboración entre academia e industria.
Para cálculos científicos que exigen alto rendimiento aún pueden emplearse soluciones x86-64 o ARM existentes, con una transición progresiva a desarrollos nacionales a medida que aumente su potencia. También resultan de interés los procesadores de alto rendimiento chinos.
Sistemas embebidos e Internet de las cosas
Para sistemas embebidos y dispositivos IoT son cruciales la eficiencia energética, el tamaño y el coste. Aquí destacan los microcontroladores RISC-V, como "MIK32 AMUR" de Mikron. Ofrecen una arquitectura flexible adaptable a tareas concretas y la ventaja de fabricación nacional.
Empresas rusas como Mikron y ELVIS ya ofrecen soluciones RISC-V para este segmento. En el futuro la cuota de estas soluciones crecerá, especialmente en infraestructura crítica y sistemas de control industrial.
Recomendaciones prácticas: cómo elegir un procesador para sustitución de importaciones
Si tiene la tarea de escoger una arquitectura para la sustitución de importaciones, siga estas recomendaciones prácticas para tomar una decisión fundada según la realidad del mercado.
Paso 1: Defina requisitos y restricciones
Primero debe formular claramente los requisitos del procesador y las limitaciones que pueden influir en la elección:
- Rendimiento: qué tareas debe resolver el sistema y qué potencia computacional se requiere
- Consumo energético: es importante la eficiencia (para móviles, servidores, etc.)
- Seguridad: qué requisitos de protección de la información existen
- Compatibilidad: con qué software debe trabajar el sistema
- Requisitos regulatorios: se necesitan certificaciones o autorizaciones especiales
- Riesgos por sanciones: cuán importante es la independencia de posibles sanciones
- Presupuesto: qué limitaciones financieras hay
Paso 2: Analice las opciones disponibles
Con los requisitos definidos, analice las opciones del mercado. Preste atención a:
- Características técnicas: frecuencia, número de núcleos, tamaño de caché, etc.
- Ecosistema: disponibilidad de sistemas operativos, compiladores y herramientas
- Soporte: existencia de documentación, material formativo y comunidad
- Costo: no solo el precio del chip, sino el coste total de propiedad
- Disponibilidad: posibilidad de compra y plazos de entrega
- Capacidades productivas: dónde y cómo se fabrica el procesador y riesgos de interrupción
Paso 3: Evalúe riesgos y perspectivas
La elección de una arquitectura es una decisión a largo plazo; por eso conviene valorar no solo la situación actual sino las perspectivas:
- Riesgos de sanciones: qué tan protegida está la arquitectura frente a restricciones
- Desarrollo del ecosistema: con qué rapidez crece el apoyo de desarrolladores
- Tendencias tecnológicas: si la arquitectura se alinea con las tendencias actuales
- Planes del fabricante: qué nuevos modelos se prevén
- Inversiones: qué recursos se destinan al desarrollo de la arquitectura
- Potencial humano: disponibilidad de especialistas familiarizados con la arquitectura
Paso 4: Realice pruebas
Antes de decidir definitivamente, pruebe los procesadores seleccionados en condiciones reales:
- Monte un banco de pruebas con cargas típicas de su organización
- Verifique la compatibilidad con el software crítico
- Evalúe rendimiento y estabilidad bajo carga
- Analice la facilidad de administración y mantenimiento
- Mida consumo energético y disipación térmica
- Valore las posibilidades de escalado y actualización
Paso 5: Diseñe una estrategia de transición
Tras escoger la arquitectura, diseñe una estrategia de migración:
- Defina las etapas de migración desde las soluciones actuales
- Planifique la capacitación del personal
- Adapte procesos internos de desarrollo y pruebas
- Establezca relaciones con proveedores e integradores
- Elabore un plan de continuidad del negocio ante posibles problemas
- Prepare una estrategia de desarrollo y renovación del parque
Conclusión: una mirada al futuro
Al arrancar el navegador en mi portátil Intel en la primavera de 2025, me sorprendo cada vez más pensando: "Este equipo es testigo de una época que termina". Una época en la que el mercado ruso era parte del global, cuando la elección de arquitecturas la dictaban presupuestos de marketing y no exigencias de seguridad nacional.
Al analizar el panorama de arquitecturas para la sustitución de importaciones, queda claro lo complejo y matizado del tema. No existe una solución universal: cada opción tiene ventajas y desventajas que deben evaluarse según necesidades concretas y recursos disponibles.
A partir del análisis se pueden extraer las siguientes conclusiones:
1. RISC-V aparece como la arquitectura más prometedora para el desarrollo a largo plazo de la microelectrónica nacional. Su apertura, modularidad e independencia frente a riesgos geopolíticos crean una base sólida para la soberanía tecnológica. Un punto clave: la planta rusa Mikron ya produce chips RISC-V y se espera que en 2025 surjan soluciones aptas para ordenadores personales. La ausencia de riesgos sancionadores hace este camino especialmente atractivo, pese al atraso actual en rendimiento.
2. Las soluciones ARM, como "Baikal-M" y "Skif", hasta hace poco ofrecían un equilibrio óptimo entre rendimiento, eficiencia energética y compatibilidad de software. Sin embargo, las restricciones sancionadoras y la prohibición del Ministerio de Industria y Comercio sobre arquitecturas extranjeras cerradas en infraestructura crítica han debilitado mucho las perspectivas. Es ilustrativo que Baikal Electronics ya se haya reorientado hacia RISC-V.
3. "Elbrus", con su arquitectura única, sigue siendo un símbolo de soberanía tecnológica rusa, especialmente en sistemas con altos requisitos de seguridad. No obstante, los problemas financieros de MCST, las dificultades de producción y el rendimiento insuficiente para muchas tareas modernas ponen en duda el futuro del proyecto. La transferencia de MCST a la administración de NPC "ELVIS" puede llevar a integrar los avances de "Elbrus" en nuevos proyectos basados en arquitecturas más prometedoras.
4. Los desarrollos chinos (LongArch, Zhaoxin, Huawei Kirin) constituyen una alternativa interesante a corto y medio plazo. Ayudarán a superar el déficit actual de procesadores y a mantener en funcionamiento sistemas críticos. Sin embargo, apoyarse únicamente en soluciones chinas no basta para la soberanía tecnológica a largo plazo, dadas las ambiciones de China y los riesgos geopolíticos potenciales.
5. OpenPOWER y MIPS han resultado ser vías sin salida para Rusia: la primera por riesgos sancionadores y la segunda por la incertidumbre sobre la propiedad intelectual y la cesación del desarrollo activo desde 2003.
En síntesis, la estrategia recomendada para Rusia es priorizar inversiones en RISC-V como la arquitectura más independiente y prometedora. En el corto plazo tiene sentido apoyarse en soluciones existentes, incluido "Elbrus", los remanentes de "Baikal-M" y "Skif", y procesadores chinos. En el medio plazo el foco debe desplazarse al desarrollo de competencias propias en diseño y fabricación de procesadores sobre arquitecturas abiertas.
El éxito de ese camino dependerá no solo de decisiones tecnológicas, sino de un apoyo estatal sistémico, de inversiones en educación y ciencia y de la disposición del sector privado y la sociedad para adaptarse a la nueva realidad. La sustitución de importaciones en procesadores es una maratón, no un sprint. Y la carrera ya ha comenzado.
Cierro la tapa de mi viejo portátil y sonrío: quién sabe, quizá mi próximo ordenador funcione con un procesador nacional RISC-V, diseñado por ingenieros rusos y fabricado en capacidades nacionales. El tiempo lo dirá, pero el movimiento en esa dirección ya es imparable.