Mohammad Mehdi Tehranchi: una vida en la encrucijada entre la ciencia y la política

Mohammad Mehdi Tehranchi: una vida en la encrucijada entre la ciencia y la política

La muerte siempre llega de forma inesperada, pero cuando alcanza a una persona en la cúspide de su carrera resulta especialmente dolorosa. El 13 de junio de 2025 la ciencia iraní perdió a uno de sus representantes más destacados: Mohammad Mehdi Tehranchi, renombrado físico teórico y presidente de la mayor universidad privada del país, fallecido como consecuencia de un ataque aéreo israelí en Teherán. La historia de este hombre es el relato de cómo los logros académicos se entrelazan con realidades geopolíticas y de cómo una carrera científica puede convertirse en rehén de conflictos internacionales.

Primeros años y formación del científico

Mohammad Mehdi Tehranchi nació en 1965 en Teherán, en una familia donde la educación se valoraba por encima de todo. El Irán de aquellos años vivía profundos cambios políticos: la revolución islámica de 1979 cambió radicalmente el país, pero al mismo tiempo abrió nuevas oportunidades para el desarrollo de la ciencia y la tecnología nacional. El joven Tehranchi estuvo en el lugar adecuado en el momento oportuno.

Su camino hacia la ciencia comenzó de forma bastante tradicional. Tras mostrar aptitudes por las ciencias exactas desde la escuela, ingresó en la facultad de física, donde pronto se destacó como estudiante talentoso. No obstante, el verdadero punto de inflexión en su carrera académica llegó con la decisión de continuar sus estudios en la URSS.

Tehranchi obtuvo el doctorado en física teórica en el prestigioso Instituto Físico-Técnico de Moscú (MFTI). La elección de esa institución no fue casual: el MFTI era reconocido por su escuela de física, y la ciencia soviética en el campo de la física teórica estaba a la vanguardia. Los años de estudio en Moscú no solo le dieron a Tehranchi conocimientos fundamentales, sino que también lo formaron como un investigador de nivel internacional.

Carrera académica y logros científicos

De regreso a Irán con el doctorado, Tehranchi se integró rápidamente en la comunidad científica local. Fue profesor en el Instituto de Investigación en Láseres y Plasmas y en el departamento de física de la Universidad Shahid Beheshti, una de las principales universidades técnicas del país.

Sus intereses científicos se centraron en áreas prometedoras de la física. Tehranchi se especializó en magnetismo, propiedades magnéticas de materiales, efectos magnetoeléctricos y magnetofotónica, campos que por entonces comenzaban a mostrar un enorme potencial para aplicaciones prácticas.

Lo que distinguía a Tehranchi de muchos colegas era su capacidad para combinar la investigación fundamental con problemas aplicados. Publicó trabajos sobre la rotación de Faraday, anisotropía magnética, imanes moleculares, transiciones de fase y cristales magnetofotónicos, temas que hoy sustentan muchas tecnologías modernas, desde discos duros hasta computación cuántica.

Sus trabajos fueron citados más de 1 300 veces, una cifra destacable para un científico de un país que por entonces aún construía su infraestructura científica. Esto indica que las investigaciones de Tehranchi no solo eran de calidad, sino también relevantes para la comunidad científica global. Como muestran estudios contemporáneos, la competencia entre científicos a menudo obstaculiza el intercambio abierto de datos, pero a Tehranchi le resultaba posible mantener la colaboración internacional.

Actividad administrativa y cargos directivos

Los éxitos en la ciencia abrieron a Tehranchi la puerta a tareas administrativas. En el mundo académico iraní, como en muchos otros, la transición de la investigación a la gestión es una evolución natural en la carrera de un investigador exitoso. Pocos podían prever, sin embargo, hasta qué alturas llegaría.

Tehranchi ocupó los cargos de rector de la Universidad Islámica Azad en la sede central de Teherán y en la provincia de Teherán, y también fue rector de la Universidad Shahid Beheshti. Cada uno de estos puestos implicaba una gran responsabilidad, pues se trataba de miles de estudiantes y cientos de docentes.

El punto culminante de su carrera administrativa fue su nombramiento como presidente de la Universidad Islámica Azad. Muchos quizá no perciben la magnitud de ese cargo. La Universidad Islámica Azad no es solo una institución, sino un vasto sistema educativo con campus en todo el país. Es la mayor y más prestigiosa red de universidades privadas en Irán, y la presidencia de esta red puede ser incluso más influyente que el ministerio de Educación, dada la cantidad de estudiantes bajo su supervisión.

Además, presidió el Consejo Superior Iraní para la Ciencia, la Investigación y la Tecnología, el organismo que define la política científica nacional. Tal nombramiento indica que Tehranchi era considerado uno de los arquitectos clave del desarrollo científico de Irán.

Vínculos con el programa nuclear: páginas controvertidas de su biografía

Quizá el aspecto más controvertido de la biografía de Tehranchi fue su participación en el programa nuclear iraní. Esa parte de su vida convirtió al académico en una figura de alcance internacional y, en última instancia, condujo al trágico desenlace.

Tehranchi estuvo implicado en el programa iraní de desarrollo de armas nucleares conocido como "Amad", activo hasta 2004. No fue un participante de bajo rango: Tehranchi fue responsable de un proyecto dentro del plan "Amad" y supervisó el subproyecto 3/30, centrado en pruebas de explosivos nucleares, y, según informes, también vigió el subproyecto 3/20, dedicado a la producción de deuteruro de uranio.

Para entender el contexto es importante recordar que el programa "Amad" fue una iniciativa secreta cuya existencia salió a la luz con posterioridad. Los archivos incautados mostraron que el plan iraní para crear armas nucleares era real y amplio: desde instalaciones ocultas bajo montañas para el enriquecimiento de uranio hasta complejos subterráneos para la metalurgia del uranio. La historia registra numerosos ejemplos de ciberataques a instalaciones similares, incluido el conocido caso en que el virus Stuxnet asestó un golpe devastador a la infraestructura nuclear iraní.

Tras el cierre del programa "Amad" en 2003, muchos de sus participantes no desaparecieron. Tehranchi fue nombrado poco después rector de la Universidad Shahid Beheshti por su colega del "Amad" Kamran Daneshjoo, quien tras la finalización del programa llegó a ser ministro de Ciencia. Esta red de exmiembros del "Amad" fue objeto de críticas por parte de analistas occidentales, que vieron en ella un intento de preservar competencias nucleares bajo la apariencia de ciencia civil.

En 2020 Tehranchi fue incluido en la "Entity List" del Departamento de Comercio de Estados Unidos, la lista de personas sujetas a requisitos más estrictos de licencias de exportación por su participación en actividades de proliferación de armas de destrucción masiva. Eso significó que empresas estadounidenses no podían suministrarle tecnología sin autorización especial.

Influencia política y vínculos con el poder

Tehranchi nunca ocultó sus conexiones con el establishment iraní. Más aún, las cultivó activamente, consciente de que en condiciones de sanciones y aislamiento internacional el respaldo del poder era crucial para el desarrollo científico.

En 2018 presentó un informe sobre política nuclear y científica ante el líder supremo iraní, Ali Khamenei. Esa audiencia fue un gran honor y un reconocimiento de la influencia del científico en la formulación de la política estatal en ciencia y tecnología.

Entre sus cargos anteriores estuvo el de vicerrector para investigación en el Instituto de Investigación en Láseres y Plasmas, líder de un proyecto fotónico en el Instituto de Enseñanza e Investigación de la Industria de Defensa, asesor científico del Consejo de Evaluación de Conveniencia, y director de ciencia en la fundación benéfica Astan Quds Razavi, que está bajo la supervisión del líder supremo de Irán.

Estos nombramientos muestran que Tehranchi no era solo un científico, sino una persona en el corazón de la élite científico-política del país. Fue uno de los que determinaban cómo Irán desarrollaría su potencial científico y tecnológico bajo sanciones internacionales. La escalada del conflicto llegó al punto en que incluso se declaró estado de emergencia en Israel debido a ciberataques por parte de grupos iraníes.

Personalidad y métodos de trabajo

El retrato de Tehranchi estaría incompleto sin mencionar sus cualidades personales y su forma de trabajar. Colegas lo describían como un líder enérgico que no temía tomar decisiones difíciles. No obstante, también recibió críticas.

En diciembre de 2023 circuló en internet un video en el que Tehranchi supuestamente atropelló a varios estudiantes con su automóvil y se dio a la fuga. Aunque los detalles del incidente no quedaron claros, mostró que incluso académicos exitosos pueden atravesar crisis personales.

Los críticos también señalaron que el nombramiento de exmiembros del programa "Amad" en altos cargos del sistema educativo fue injusto para aquellos científicos iraníes que no trabajaron en proyectos secretos de armas nucleares. Esa crítica tenía fundamento: ¿por qué la participación en un programa militar debería otorgar ventajas en la carrera académica?

Por otro lado, es difícil negar que Tehranchi fue un administrador muy competente. Gestionar estructuras educativas de semejante escala exige capacidades organizativas excepcionales, y en ese aspecto sus logros eran indiscutibles.

Legado científico e influencia en la ciencia iraní

A pesar de las controversias en torno a su actividad política, la contribución científica de Tehranchi al desarrollo de la física iraní sigue siendo significativa. Perteneció a la generación de científicos que sentaron las bases del sistema científico moderno de la República Islámica.

Sus investigaciones en magnetismo y magnetofotónica influyeron en la formación de toda una escuela de físicos iraníes. Estudiantes y doctorandos formados bajo su dirección trabajan hoy en centros científicos punteros no solo en Irán, sino en otros países.

Fue especialmente importante su papel en el desarrollo de la infraestructura experimental de la física iraní. Bajo sanciones internacionales, acceder a equipamiento científico moderno era extremadamente difícil, y Tehranchi buscó activamente vías para sortear esas limitaciones. La situación se complicaba porque instalaciones científicas iraníes fueron en varias ocasiones blanco de ciberataques; por ejemplo, los sitios nucleares de Irán sufrieron ataques repetidos de gusanos informáticos.

También ayudó a integrar la ciencia iraní en la comunidad internacional pese a las barreras políticas. Sus publicaciones en revistas internacionales prestigiosas contribuyeron a mantener la reputación de la física iraní a nivel mundial.

Últimos años y presión internacional

Los últimos años de la vida de Tehranchi transcurrieron bajo la presión constante de sanciones internacionales. Su inclusión en la "Entity List" en 2020 complicó seriamente su actividad científica y administrativa. Las sanciones estadounidenses implicaban que universidades y empresas occidentales no podían colaborar con él sin riesgo de infringir la ley.

Esto creó una paradoja: un científico cuyas investigaciones podrían beneficiar a la humanidad quedó aislado de gran parte de la comunidad científica mundial debido a su participación en programas militares de hace décadas. Paralelamente, la escalada del conflicto llevó a que Irán acusara a Estados Unidos e Israel de una serie de ciberataques contra infraestructura crítica.

Aun así, Tehranchi mantuvo una actividad intensa. Dirigía la mayor universidad privada del país, supervisaba la política científica, y seguía publicando investigaciones. Su nombre aparecía con regularidad en los medios iraníes en relación con diversas iniciativas científicas y educativas.

La ironía del destino es que su pasado en el programa nuclear, que lo convirtió en objetivo de sanciones, terminó por conducir al desenlace trágico. El 13 de junio de 2025 fue uno de los objetivos de un amplio ataque aéreo israelí contra Teherán, dirigido supuestamente a la infraestructura nuclear iraní. Expertos internacionales llevan tiempo advirtiendo sobre la vulnerabilidad de instalaciones nucleares, no solo en Irán, sino en otros países, incluidos casos en que hackers atacaron centros de investigación nuclear.

Final trágico: muerte en el fuego de la guerra

La mañana del 13 de junio de 2025 Mohammad Mehdi Tehranchi falleció como resultado de un ataque aéreo israelí en Teherán. Fue una de las víctimas de una operación que Israel presentó como un golpe preventivo contra el programa nuclear iraní.

La operación recibió el nombre clave "León Popular" (Rising Lion) y se dirigió contra objetivos militares y nucleares en Irán, incluidas instalaciones de enriquecimiento en Natanz y la sede del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica. Junto con Tehranchi murió también Fereydoon Abbasi, exjefe de la Organización de la Energía Atómica de Irán.

La muerte de Tehranchi pasó a simbolizar cómo la actividad científica puede convertirse en rehén de conflictos geopolíticos. Un hombre que dedicó su vida a la educación y a la investigación no murió en una conferencia científica ni en un laboratorio, sino como resultado de una operación militar. Este caso recuerda cómo operaciones secretas como Stuxnet contaron con el apoyo de servicios de inteligencia de diversos países.

Su fallecimiento provocó una amplia repercusión en la sociedad iraní. Colegas y estudiantes lo recordaron como un científico y docente destacado que hizo mucho por el desarrollo de la ciencia nacional. Los adversarios políticos subrayaron su papel en programas militares, pero aun así reconocieron sus méritos científicos.

Legado y lecciones

La historia de Mohammad Mehdi Tehranchi es la historia del Oriente Medio contemporáneo en pequeño. Muestra cómo personas talentosas se ven arrastradas a la gran política, cómo los logros científicos se transforman en instrumentos del poder estatal y cómo los conflictos internacionales destruyen vidas humanas.

Su biografía plantea preguntas complejas sobre la responsabilidad de los científicos. ¿Deben los investigadores participar en programas militares? ¿Dónde está la frontera entre la defensa de los intereses nacionales y la amenaza a la seguridad internacional? Estas cuestiones no tienen respuestas sencillas, pero la historia de Tehranchi invita a reflexionar sobre ellas.

Por un lado, fue un patriota que empleó sus conocimientos para fortalecer la defensa de su país. Por otro, su actividad contribuyó a la proliferación de armas nucleares, lo que entraña una amenaza para la estabilidad regional y mundial.

El legado científico de Tehranchi sobrevivirá a las tormentas políticas. Sus investigaciones en magnetismo y magnetofotónica serán citadas y desarrolladas por otros científicos. Los estudiantes que formó continuarán su escuela científica. Las instituciones educativas que dirigió seguirán funcionando después de su muerte.

Pero la lección principal de su vida es que en el mundo moderno la ciencia no puede existir en un vacío político. Los científicos, quieran o no, se convierten en actores de grandes juegos geopolíticos. Y a veces el precio de esa participación resulta demasiado alto.

Mohammad Mehdi Tehranchi vivió una vida compleja, controvertida y, en última instancia, significativa. Fue a la vez un científico destacado y una figura política polémica, un patriota de su país y un protagonista de conflictos internacionales. Su muerte cerró ese capítulo de su historia, pero las preguntas que planteó seguirán siendo relevantes por mucho tiempo.

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