MAX y la cámara: analizo el escándalo sin alarmismos ni teorías conspirativas

MAX y la cámara: analizo el escándalo sin alarmismos ni teorías conspirativas

Recientemente internet estalló con la historia de que el mensajero de escritorio MAX supuestamente activa la cámara en secreto cada 5-10 minutos. Los usuarios compartían capturas de pantalla de las notificaciones del antivirus, los periodistas difundieron la noticia y los desarrolladores, como es habitual, lo negaron todo. Decidí investigar esta historia sin emociones ni teorías de conspiración: solo hechos, lógica y un poco de sano escepticismo.

Aviso: confíe en los registros del sistema, no en capturas de pantalla sensacionalistas en redes sociales.

Cómo nació el «escándalo» y qué dice todo el mundo

Todo comenzó con publicaciones en redes sociales en las que los usuarios afirmaban: «Kaspersky muestra que MAX accede a la cámara cada 5-10 minutos». La noticia se difundió de inmediato por medios técnicos. RBC y Habr contaron la situación, y los desarrolladores de MAX dieron la respuesta clásica: «La cámara solo se activa por voluntad del usuario».

Para ser sincero, estas situaciones me recuerdan al juego del teléfono descompuesto. Uno ve la notificación del antivirus, otro hace una captura de pantalla, un tercero publica «¡MAX nos espía!», y al atardecer ya la mitad de internet discute una vigilancia total. Pero sin pánico: analicemos todo con calma.

Tres explicaciones reales para el «cada 5-10 minutos»

Antes de gritar «Gran Hermano», conviene considerar tres versiones bastante prosaicas de lo que ocurre:

Falsos positivos del antivirus. Kaspersky tiene una peculiaridad conocida: las notificaciones de acceso a la cámara a veces «se quedan» o aparecen con demasiada frecuencia. En el foro oficial los usuarios se quejan regularmente de estos fallos. Eso no significa que la aplicación realmente esté grabando vídeo: simplemente el software de seguridad actúa con demasiada sensibilidad.

Inicialización técnica sin grabación. Las aplicaciones modernas de videoconferencia comprueban periódicamente la disponibilidad de la cámara y el micrófono para mostrar correctamente las opciones. Desde el punto de vista del sistema operativo eso aparece como un «acceso al dispositivo», pero no se genera flujo de vídeo. El antivirus detecta el intento de acceso y lo notifica honestamente.

Acceso real a la cámara. El escenario más desagradable es que la aplicación realmente active la cámara de forma regular sin su conocimiento. Si fuera así, en los registros del sistema deberían quedar huellas claras de esa actividad. Eso es justamente lo que vamos a comprobar a continuación.

Qué muestran las pruebas públicas

Al momento de escribir este texto nadie ha presentado pruebas técnicas convincentes de que MAX grabe vídeo sistemáticamente en segundo plano. Hay capturas de pantalla de notificaciones, hay discusiones en medios y hay refutaciones oficiales, pero no hay registros del sistema operativo que corroboren grabaciones constantes.

Eso no quiere decir que no exista un problema. Puede haber, efectivamente, un fallo en la aplicación o una peculiaridad en la interacción con el antivirus. Pero por ahora el panorama se parece más a una confusión técnica que a una vigilancia maliciosa.

Cómo comprobar el acceso a la cámara en Windows

Basta de adivinanzas: comprobemos los hechos. En Windows hay herramientas integradas que muestran el uso real de la cámara.

Primero vaya a «Configuración → Privacidad y seguridad → Cámara». Allí hay una sección «Actividad reciente» donde Windows muestra qué aplicaciones y cuándo accedieron a la cámara. Microsoft explica en detalle cómo usar esto.

Si necesita una visión más detallada, descargue Process Explorer, una utilidad gratuita de Microsoft que muestra todos los procesos y su actividad en tiempo real. Si MAX realmente accede constantemente a la cámara, Process Explorer lo registrará.

Para una comprobación aún más exhaustiva, ejecute el «Monitor de recursos» (resmon.exe) y vigile la actividad de red. Si la aplicación graba vídeo, debería enviarlo a algún sitio, por lo que habría un tráfico saliente notable.

Comprobación en macOS: aún más simple

En Mac todo es todavía más transparente. Vaya a «Preferencias del Sistema → Privacidad y seguridad → Cámara» y vea qué aplicaciones tienen acceso. Apple ofrece una guía detallada sobre cómo gestionar los permisos.

Si quiere eliminar por completo la posibilidad de vigilancia, simplemente desmarque la casilla junto a MAX en la lista de permisos. Eso impedirá las videollamadas, pero le permitirá dormir tranquilo.

Qué hacer ahora mismo: lista de comprobación práctica

En lugar de entrar en pánico en los comentarios, invierta cinco minutos en una comprobación real de seguridad:

Compruebe los permisos de la cámara en la configuración del sistema operativo. En Windows es «Configuración → Cámara», en macOS «Privacidad → Cámara». Desactive el acceso para las aplicaciones que no necesitan la cámara para funcionar.

Si usa Kaspersky, actualícelo a la versión más reciente: es posible que el problema de notificaciones frecuentes ya esté solucionado. En el foro del antivirus se discuten estos fallos con regularidad.

Tenga a mano Process Explorer —es una forma sencilla de ver qué ocurre realmente en el sistema, en lugar de fiarse de rumores.

Si no confía en el software, utilice protección física. Una tapa para la cámara o desactivar la cámara en la BIOS resuelven el problema de forma radical, aunque resulten menos cómodos.

Un poco sobre MAX: qué es en realidad

MAX no es solo otro mensajero: es un intento de crear un análogo ruso de WeChat con miniaplicaciones, pagos e integración con servicios gubernamentales. Información oficial sobre el servicio está disponible en su sitio web.

Mi escepticismo personal es simple: cualquier plataforma de este tipo inevitablemente requiere permisos amplios —acceso a la cámara, al micrófono, a los contactos y a la geolocalización. Eso es normal en los mensajeros modernos, pero exige un enfoque consciente de la privacidad.

Permisos amplios no son pruebas de mala fe, pero sí motivos para prestar atención a lo que permite y a quién se lo permite.

Conclusiones sin histeria

A día de hoy no disponemos de pruebas técnicas fiables de que MAX active sistemáticamente la cámara en segundo plano. Hay quejas de usuarios, refutaciones oficiales y problemas conocidos con las notificaciones de algunos antivirus, pero no hay registros del sistema operativo que confirmen grabaciones constantes.

Eso no significa que deba confiar ciegamente en cualquier software. Al contrario: utilice las herramientas de control de acceso a la cámara integradas en el sistema operativo, revise regularmente los permisos de las aplicaciones y no dude en plantear preguntas incómodas a los desarrolladores.

Si los registros del sistema muestran que MAX accede realmente y de forma repetida a la cámara sin su intervención, entonces será otra historia. Por ahora, manejemos hechos, no emociones.

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