Breve y al grano: calificar a MAX como «totalmente espía» es incorrecto, pero tampoco hay que esperar de él la privacidad de los mensajeros especializados. Es una gran plataforma con amplia telemetría, miniaplicaciones e integraciones. En sus documentos se indica claramente qué datos se recopilan y en qué casos pueden ser entregados a organismos estatales. Si instalaste MAX «por trabajo» o «porque todos están allí», comunícate como si tus chats no estuvieran destinados a secretos, y ajusta la configuración y tus hábitos al mínimo seguro.
Qué dice la propia política de privacidad
La forma más honesta de entender los riesgos es leer la fuente original. En la página la política de privacidad de MAX se enumeran las categorías de datos: de cuenta básicos (número, nombre, avatar), técnicos (IP, modelo del dispositivo, parámetros del sistema), de comportamiento (eventos en la interfaz), así como lo que entregas voluntariamente: por ejemplo, la libreta de direcciones al sincronizar o la geolocalización cuando se permite. Allí también se describen las bases de la tratamiento y los casos en que los datos pueden ser facilitados a terceros y a organismos estatales en el marco de la ley.
Traduciendo del lenguaje jurídico: es un servicio «normal» de gran tamaño. No promete anonimato total, pero registra de forma transparente lo que recopila. No hay magia: hay que tener claro que, por defecto, este servicio no es para privacidad. Para mayor tranquilidad, conviene tener a mano también una guía independiente sobre ciberseguridad — tradicionalmente analizamos casos similares en SecurityLab.ru.
¿Tiene MAX cifrado de extremo a extremo?
La clave para la privacidad real es el cifrado de extremo a extremo (E2EE), es decir, cuando el cifrado es «de extremo a extremo» y solo los dispositivos de los interlocutores pueden descifrar la conversación. En la documentación pública del servicio no hay una criptoespecificación pública completa que confirme que E2EE está activado por defecto para todo tipo de chats, llamadas y copias de seguridad, ni que las claves se generan y almacenan exclusivamente en los dispositivos. Por tanto, un modelo de amenazas razonable es: el transporte está cifrado (eso es normal en cualquier servicio grande), pero el contenido y los metadatos en ciertos modos pueden estar accesibles para el operador, y los metadatos casi siempre.
Conclusión práctica: no envíes en MAX lo que no escribirías en una postal. Para asuntos sensibles, usa un «segundo canal» con E2EE verificado.
Qué exactamente «escucha» y «ve» un mensajero así
La palabra «vigila» suele significar «recopila telemetría». Es la lista de señales normal en plataformas grandes: cómo te mueves por la interfaz, qué clics haces, qué smartphone y red usas, si instalas miniaplicaciones. A esto súmale lo que entregas voluntariamente: contactos, ubicación, notificaciones. La mayor parte de los riesgos no está en una «escucha secreta del micrófono», sino en los permisos excesivos que en su momento concediste y en los hábitos cotidianos.
Conjunto mínimo de reglas para comunicarse con seguridad
Sí, se puede usar MAX. Simplemente activa el «modo postal» y sigue esta lista de verificación. Es sencilla, pero evita el 80% de las fugas cotidianas.
- Limita los permisos. Niega el acceso permanente a la geolocalización, los contactos, el micrófono y la cámara. Permite «a petición» cuando sea realmente necesario. Desactiva la sincronización de la libreta de direcciones.
- Desactiva la «visibilidad innecesaria». Oculta el texto de las notificaciones en la pantalla bloqueada, prohíbe buscar la cuenta por número, cierra regularmente sesiones y dispositivos antiguos.
- Miniaplicaciones: con la política de «confianza cero». Instala solo las que sean imprescindibles. Cuantas más miniaplicaciones, mayor la superficie de recopilación de telemetría.
- Perfil sin personalización excesiva. No es obligatorio usar nombre completo real ni foto de alta resolución por la que sea fácil encontrarte en redes sociales.
- Higiene de los adjuntos. Elimina EXIF de las fotos, comprime documentos con contraseña y transmite la contraseña por un canal separado; no reenvíes escaneos de pasaporte o recibos tal cual.
- Separa los entornos. Lo ideal es un teléfono aparte. La opción económica: un perfil de trabajo o un «clon» de la aplicación en Android. Así hay menos intersección con datos personales.
- Autenticación de dos factores y protección local. Contraseña/PIN fuerte en el dispositivo, biometría solo cuando sea necesaria, bloqueo automático de pantalla por temporizador.
- Lo sensible — en el «segundo canal». Ponte de acuerdo con tus interlocutores para usar un mensajero con cifrado de extremo a extremo (E2EE) y auditoría pública para los asuntos realmente privados.
Breve guía para empresas
Si en la organización deciden usar MAX para comunicaciones externas, configuren una «zona segura» y reglamentos. No se trata de paranoia, sino de gestionar riesgos.
- Dispositivos separados o perfiles de trabajo para chats con clientes y contratistas.
- Permisos mínimos y prohibición de copiar desde el perfil de trabajo al personal.
- VPN hacia la red corporativa y guardar documentos solo en la nube acordada; en el chat — enlaces con permisos, no archivos.
- Tabla de niveles de información: qué se puede discutir en MAX y qué solo en canales E2EE o fuera de línea.
- Formación del personal sobre higiene digital y escenarios de phishing.
Tabla: riesgos típicos y medidas rápidas
| Riesgo | Qué hacer ahora mismo |
|---|---|
| Sincronización de contactos «todo en uno» | Desactivar la sincronización; buscar personas por ID/alias, no por la agenda |
| Geolocalización permanente | Dejar en «solo al usar» o prohibir por completo |
| Sesiones antiguas activas | Revisar la lista de dispositivos y cerrar las innecesarias |
| Metadatos en fotos/documentos | Eliminar EXIF, comprimir con contraseña; pasar contraseñas por otro canal |
| Chats con datos sensibles | Trasladar esas conversaciones a un mensajero separado con cifrado de extremo a extremo (E2EE) |
| Miniaplicaciones «para todo» | Eliminar las no usadas; instalar nuevas solo si son realmente necesarias |
Mitos y realidad
- «La aplicación escucha el micrófono 24/7». Los sistemas operativos modernos muestran indicadores de acceso al micrófono y la cámara y permiten configurar permisos de forma precisa. Los riesgos reales están en la costumbre de pulsar «Permitir siempre» y olvidarlo.
- «Los mensajes están disponibles para cualquiera». La política describe el procesamiento y los casos de entrega de datos dentro del marco legal. No es «para cualquiera», pero tampoco «para nadie nunca». Por eso: nada de secretos en chats comunes.
- «Si el mensajero es nacional, automáticamente es más seguro/peligroso». Sin una criptoespecificación abierta y auditorías independientes, es importante partir de la regla de «confianza mínima» y aplicar tus propias normas de higiene.
Cómo convivir con esto
En la práctica, la mayoría de la gente tiene un mensajero «social», uno «de trabajo» y uno «privado». MAX puede ser uno de los dos primeros — ¿por qué no? Simplemente no lo hagas «privado» por defecto. Delimita roles, establece reglas, acuerda con tu círculo cercano un segundo canal para asuntos delicados y asegúrate de que tus dispositivos estén protegidos como si un atacante pudiera acceder a ellos algún día.
Preguntas frecuentes en un párrafo
¿MAX realiza seguimiento? Recopila telemetría y procesa tus datos según su política — lee el documento oficial. ¿Se puede comunicar con seguridad? Sí, si lo tratas como un canal abierto y sigues las reglas de higiene digital. ¿Necesitas privacidad? Lleva lo sensible a un mensajero con E2EE y no olvides la protección básica del dispositivo.Aviso legal
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