Internet tiende a fallar en momentos inoportunos: antes de una llamada con el jefe, al enviar un informe o justo cuando pulsaste "play" en una nueva serie. La buena noticia: en la mayoría de los casos el problema se soluciona en unos minutos, sin brujería y con un mínimo de jerga técnica. Abajo tienes una lista de comprobación práctica, entendible y probada, que te ayudará a localizar exactamente dónde se rompió la conexión y cómo volver a enlazarla.
Iremos de lo simple a lo complejo: primero descartaremos lo obvio, luego miraremos con calma la configuración y al final te daremos argumentos para hablar con el soporte técnico. Prometo que será sin rollos y con ejemplos de la vida real. Si quieres, guarda el artículo en marcadores: te servirá en el momento más inesperado.
Importante: hablamos de conexiones domésticas — por cable y por Wi‑Fi, con un router estándar. Si tienes un módem 4G/5G, la mayoría de los pasos también aplican; solo que en lugar de "cable del proveedor" piensa en "señal de la estación base" y en la tarjeta SIM.
Y sí, a veces la causa es banal: se fue la luz del edificio, el gato mordió el cable patch, o simplemente se acabó la tarifa. Vamos a ver todo esto sin prejuicios, pero con foco en lo práctico.
Por qué se rompe todo
El internet doméstico es una cadena de varios eslabones. Si conoces su orden, localizar la avería es más fácil. A grandes rasgos: tu dispositivo → router doméstico → red del proveedor → gran red de Internet. En algún punto de ahí está la falla. Tu tarea es entender en qué tramo se ha producido el problema.
El primer sospechoso es la electricidad y la física. El router puede "colgarse", la fuente de alimentación puede fallar, el cable empotrado puede aflojarse en la toma y el Wi‑Fi puede saturarse por las redes vecinas. No suena heroico, pero 7 de cada 10 incidentes se resuelven reiniciando y comprobando los cables. Es como con un portátil: a veces basta cerrar la tapa, respirar y abrirla otra vez.
El segundo escenario frecuente son problemas en el lado del proveedor: averías, trabajos programados o un puerto "congelado". Se reconoce por la masividad de los síntomas: no funciona nada en ningún dispositivo y en el área de cliente aparece "posibles interrupciones". Aquí no tiene sentido perder una hora con soluciones caseras: registra lo que ves y contacta con soporte.
El tercer bloque son las configuraciones. DNS caído, conflicto de direcciones en la red local, caché del navegador con errores, o un dispositivo del hogar inteligente que levantó su propio DHCP y empezó a asignar direcciones "raras". Suena complicado, pero se arregla en un par de clics si sabes dónde tocar.
Y por último, el Wi‑Fi en sí mismo: canales saturados, microondas, paredes de hormigón y la impresora del vecino que emite más fuerte que tu punto de acceso. Aquí ayuda reorganizar y ajustar un par de parámetros. También llegaremos a eso.
Chequeo rápido en 3–7 minutos: desde "¿el LED respira?" hasta "hay internet pero no cargan las webs"
Empezamos con calma. Tu objetivo es saber si el problema es local (un solo dispositivo), doméstico (toda la red) o externo (del proveedor). Cuanto más preciso sea el diagnóstico, más rápida la solución. Y sí: reiniciar no es un hechizo, es una forma de "resetear" cientos de pequeños fallos a la vez.
Primero mira el router. ¿Están encendidos los indicadores de alimentación e Internet (normalmente "WAN" o un icono de globo)? Si el LED de Internet está apagado o en rojo, es una señal de problema entre el router y el proveedor. Si todo está en verde y tranquilo, puede que el problema sea un dispositivo concreto o el DNS.
Después comprueba si la red funciona en otro equipo. Si el teléfono por Wi‑Fi también está "caído", pero el internet móvil funciona, entonces el problema es seguro del circuito doméstico. Si en el portátil va bien y en la tableta no, atiende la tableta: reinicio, olvidar la red y volver a conectar.
Si las webs no cargan pero las apps de streaming sí reproducen, es típico de DNS. En ese caso los pings a direcciones IP responden, pero los nombres no se resuelven. Temporalmente puedes indicar DNS públicos en el dispositivo o en el router (por ejemplo, 8.8.8.8 y 1.1.1.1). Luego puedes volver a la configuración anterior.
| Síntoma | Qué comprobar primero | Causa probable | Solución rápida |
|---|---|---|---|
| No funciona en ningún dispositivo | Indicadores del router, área de cliente del proveedor | Avería del proveedor, puerto bloqueado | Reiniciar el router, llamar al soporte |
| Funciona por cable, el Wi‑Fi "se cae" | Carga, canal, ubicación del router | Espectro saturado, interferencias | Cambiar canal/ancho, mover el router, activar 5 GHz |
| Se hace ping a la IP, pero las webs no abren | Configuración DNS | Fallo o lentitud de DNS | Indicar DNS públicos, limpiar caché del navegador |
| Interrupciones periódicas "microcortes" | Cable en el puerto WAN, fuente de alimentación | Mal contacto, degradación de la fuente | Recolocar el cable, cambiar la fuente o el patch‑cord |
Diagnóstico profundo sin miedo: comandos simples y lógica para encontrar el punto estrecho
A veces hay que mirar "bajo el capó", pero eso no significa convertirse en ingeniero de redes. Unas cuantas órdenes básicas muestran rápido dónde se atasca el tráfico. Empieza por lo más cercano —tu dispositivo— luego pasa al router y después a la red del proveedor y al resto de Internet.
Paso uno — comprueba la red local. En Windows pulsa Win + R, escribe cmd, y ejecuta ipconfig. Debe aparecer una dirección del tipo 192.168.x.x o 10.x.x.x. Si no hay direcciones o aparece una rara (por ejemplo 169.254.x.x), el dispositivo no recibió configuración: reinicia el Wi‑Fi, "olvida" la red y vuelve a conectar; si hace falta, reinicia el router.
Paso dos — hacemos ping al router: ping 192.168.0.1 o ping 192.168.1.1 (la dirección exacta suele estar en la etiqueta del router). Si hay respuesta, la conexión local está bien. Si no hay respuesta, el problema está entre el dispositivo y el router: señal débil, contraseña errónea, filtrado por MAC, o el adaptador Wi‑Fi atascado.
Paso tres — ping al "mundo": ping 8.8.8.8. Si los paquetes llegan, el canal a Internet está vivo y el problema es DNS o las aplicaciones. Si no llegan, revisa el estado de la conexión en la administración del router (sección WAN/Internet): debe aparecer "Connected" con una dirección del proveedor. Si está vacío o "Disconnected", puede ser un problema de cable/óptica o de autenticación con el proveedor.
Paso cuatro — comprobar DNS: nslookup ya.ru o nslookup example.com. Si las respuestas son lentas o dan error, temporalmente configura DNS públicos en el dispositivo o en el router (por ejemplo, 8.8.8.8 y 1.1.1.1). Después limpia la caché del navegador y prueba de nuevo.
- Mac / Linux: usa
ifconfig/ip addryping/dig. Para vaciar la caché DNS en macOS:sudo dscacheutil -flushcache; sudo killall -HUP mDNSResponder. - Conexión directa: si puedes, conecta el cable del proveedor directamente al portátil (saltando el router). Si el internet aparece, el router es el culpable: restáuralo a valores de fábrica y configúralo de nuevo.
- Velocidad y pérdidas: prueba rápida de estrés: lanza una medición de velocidad online. Si la velocidad fluctúa y hay pérdidas, toma capturas de pantalla —serán un argumento frente al proveedor.
Wi‑Fi tal cual: paredes, interferencias, frecuencias y por qué 5 GHz no es un lujo sino una necesidad
El Wi‑Fi es caprichoso. No le gustan los muros de hormigón, los espejos, los microondas ni vecinos con decenas de redes en el mismo canal. Si por cable el internet vuela y por aire "se ahoga", la culpa suele ser el espectro. La buena noticia: se arregla sin obras.
Lo primero que puedes hacer sin entrar en la configuración es mover el router. Lo ideal es colocarlo alto, en el centro del piso, lejos del televisor, amplificadores y paredes muy gruesas. No lo escondas en un armario ni lo tapes con libros: el Wi‑Fi son ondas de radio y necesita espacio.
Luego —las frecuencias. La banda de 2.4 GHz atraviesa mejor paredes, pero suele estar saturada. 5 GHz es más rápida y estable en un entorno limpio, pero atraviesa peor obstáculos. Si tus dispositivos soportan 5 GHz, actívalo y unifica el nombre de la red (o crea un SSID separado para 5 GHz y conecta allí lo crítico).
Y por último, el canal. En 2.4 GHz elige 1, 6 u 11; en 5 GHz deja automático si el router es decente. El ancho de canal ponlo en 20/40 MHz en 2.4 GHz y 80 MHz en 5 GHz; no persigas 160 MHz —se ve bien en publicidad, pero en entornos reales suele generar más interferencias que beneficio.
- Red de invitados: activa un SSID separado para invitados y para los dispositivos "inteligentes". Menos riesgo de que un equipo IoT "tumbe" toda la red.
- Actualizaciones de firmware: revisa periódicamente si hay firmware disponible para el router —a menudo mejora la estabilidad.
- Roaming: si tienes varios puntos de acceso, habilita 802.11k/v/r (si está soportado) —los dispositivos cambiarán de punto de acceso de forma más fluida.
Cuándo y cómo llamar al proveedor: qué preparar para resolverlo en un solo contacto
Si has llegado hasta aquí y el internet sigue caído, es hora de involucrar al soporte técnico. Tu objetivo es demostrar que ya hiciste la comprobación básica y dar al agente la máxima información para localizar rápido el fallo. La cortesía no obra milagros, pero acorta el camino a la solución.
Ten a mano el número de contrato/cuenta, la dirección de la instalación y un historial breve del problema: cuándo empezó, si afecta a todos los dispositivos, si ayudó reiniciar, si hay internet al conectar directamente por cable, qué muestra el estado WAN en el router. Si mediste la velocidad, ten capturas listas.
No dudes en preguntar: ¿hay averías en tu zona?, ¿se están haciendo trabajos?, ¿su sistema ve tu router y está levantado el puerto? Si el proveedor autoriza por MAC, pregúntales si la dirección vinculada se desconfiguró. No tienes que ser ingeniero; eres el cliente que reunió datos útiles.
Después de la llamada anota el número de incidencia y el plazo estimado. Si el problema es intermitente, pide monitorización de la línea y consulta si es posible cambiar de puerto o de tramo si se observan errores o pérdidas.
- Resumen breve para la llamada: "No funciona internet desde las 10:40, no va en todos los dispositivos, reinicié el router, conexión directa al portátil sin internet, indicador WAN en rojo, en el área de cliente veo 'posibles trabajos'. Número de contrato tal. ¿Pueden revisar el puerto y el estado, por favor?"
Prevención para el futuro: pequeños hábitos que ahorran muchos nervios
La mejor reparación es la que no hace falta. La red doméstica puede volverse resistente con pasos sencillos y económicos. No convierte tu casa en una sala de servidores y reduce mucho la probabilidad de caídas en el peor momento.
Primero, conecta el router y el módem a una fuente de alimentación ininterrumpida (SAI) o al menos a un filtro de calidad. Las subidas y bajadas de tensión son un killer silencioso de las fuentes. Segundo, ten a mano un cable patch y una fuente de alimentación de repuesto para el router —son baratos y solucionan mucho en el momento crítico.
Tercero, cada trimestre actualiza el firmware del router y revisa su ubicación: la disposición del mobiliario y la electrónica cambia, y con ello la cobertura. Cuarto, crea un "pasaporte de red": SSID y contraseña, dirección de administración, usuario/clave, datos PPPoE o credenciales del proveedor —todo en un solo lugar para no perderlo tras un reinicio de fábrica.
Y por último, no sobrecargues un solo router: si tienes decenas de dispositivos, streaming 4K y un hogar inteligente, considera pasar a una solución de múltiples puntos (mesh) —la estabilidad aumentará y las reinicios serán cosa del pasado.
- Pequeño bonus: una vez al mes haz un "reinicio saludable" en un momento tranquilo. Es como reiniciar el móvil: limpia procesos y libera memoria.
Mini‑FAQ: respuestas rápidas a preguntas comunes
Hay internet, pero va lento. ¿Qué revisar? Comprueba si se está saturando el canal con torrents o sincronizaciones en la nube. Compara velocidad por cable y por Wi‑Fi. Si por cable va bien, optimiza el aire: 5 GHz, canal y ubicación. Si va lento en todos los accesos, registra mediciones y contacta al proveedor.
Las webs no cargan, pero los mensajeros funcionan. Casi seguro es DNS. Temporalmente configura DNS públicos, limpia la caché del navegador y prueba de nuevo.
El router se reinicia solo. Con frecuencia la culpable es la fuente de alimentación. Tócalo: ¿chisporrotea o se calienta? Cambiar la fuente suele resolver más casos de los que se piensa.
¿Es necesario restablecer a fábrica? Solo si, tras todos los pasos, el router se comporta de forma extraña: no guarda configuraciones, se desconecta tras reiniciar o no asigna direcciones. Antes de restablecer, fotografía la configuración actual para poder restaurarla pronto.