La cuestión de qué apareció primero - la gallina o el huevo - la han planteado filósofos, científicos y niños durante siglos. Pero ahora, gracias a la inteligencia artificial, podemos obtener una respuesta definitiva.
La empresa OpenAI, dedicada al desarrollo e investigación de la inteligencia artificial, creó un sistema llamado GPT-3, capaz de generar texto sobre cualquier tema basándose en una gran cantidad de datos de internet. GPT-3 puede responder preguntas, escribir ensayos, componer poemas e incluso programar.
Periodistas de Decrypt decidieron comprobar cómo respondería GPT-3 a la antigua pregunta de la gallina y el huevo. Le plantearon al sistema la siguiente pregunta: “¿Qué apareció primero - la gallina o el huevo? Explique su respuesta”.
Esto fue lo que respondió el sistema:
“La gallina apareció antes que el huevo. Esto se puede explicar desde la perspectiva de la evolución y la genética. La gallina es una especie de ave que se originó a partir de otras especies de aves como resultado de la selección natural y las mutaciones. El huevo es una forma de reproducción de aves y otros animales que también evolucionó con el tiempo. Por lo tanto, la gallina existió antes de que se formara el huevo que hoy llamamos huevo de gallina”.
Esa respuesta coincide con el punto de vista científico que sostiene que la gallina descendió de los dinosaurios hace aproximadamente 66 millones de años, y que el huevo apareció mucho después en el proceso de la evolución.
Sin embargo, esa respuesta no considera el aspecto filosófico de la cuestión, que está relacionado con el problema de la causalidad y la regresión infinita. Si la gallina apareció primero, ¿de dónde vino? Y si descendió de otras aves, ¿de dónde vinieron ellas? Y así sucesivamente hasta el infinito.
Por lo tanto, la pregunta de qué apareció primero - la gallina o el huevo - no tiene una respuesta única, y depende de cómo definamos esos conceptos y de cómo entendamos el proceso de la evolución. La inteligencia artificial puede ofrecernos una respuesta lógica y argumentada, pero no puede resolver el dilema filosófico que subyace a esa cuestión.