¡Hola, queridos lectores!
Hoy quiero contarles sobre algunos ejemplos históricos de desanonimización de usuarios de Internet. La desanonimización es la violación del anonimato, que consiste en la publicación de datos personales de un participante en Internet, en particular: proyectos de Wikipedia, blogs, foros, etc. La desanonimización puede ser voluntaria, accidental o malintencionada, según los objetivos y los métodos empleados.
Uno de los casos más conocidos de desanonimización ocurrió en 2008, cuando los periodistas de The New Yorker revelaron la identidad de Satoshi Nakamoto, el creador de la criptomoneda Bitcoin. Los periodistas realizaron una investigación basada en el análisis del estilo de escritura de Nakamoto, su correo electrónico, el dominio bitcoin.org y otras pistas. Llegaron a la conclusión de que tras el seudónimo Nakamoto se escondía el criptógrafo y programador estadounidense Nick Szabo. Sin embargo, Szabo negó su participación en la creación de Bitcoin y afirmó que no sabía quién era Nakamoto.
Otro ejemplo de desanonimización está relacionado con el colectivo Anonymous, que realiza diversas acciones de protesta y ciberataques en Internet. En 2011 el FBI arrestó a varios miembros del grupo acusados de violar la seguridad informática. Resultó que uno de los líderes de Anonymous, conocido bajo el seudónimo Sabu, colaboró con el FBI y traicionó a sus compañeros. Sabu fue identificado como Hector Monsegur, un padre desempleado de 28 años y con dos hijos, de Nueva York. Monsegur accedió a colaborar con el FBI a cambio de una reducción de su condena.
Otro caso interesante de desanonimización ocurrió en 2014, cuando los periodistas de BuzzFeed revelaron la identidad del popular bloguero El Camarero, que escribía sobre su experiencia trabajando en un restaurante. Los periodistas utilizaron diversos métodos de búsqueda de información, como Google Images, TinEye, Whois y otros. Averiguaron que detrás del blog El Camarero estaba Steve Dublanica, un escritor y humorista de 47 años de Nueva York. Dublanica reconoció su autoría y dijo que ocultó su identidad para proteger a sus colegas y a los clientes.
Como puede ver, la desanonimización de usuarios de Internet es un proceso bastante complejo y arriesgado, que puede tener distintas consecuencias para todos los implicados. Por eso les recomiendo que sean cautelosos al publicar sus datos en la red y que no confíen en personas desconocidas. Nunca se sabe quién puede interesarse por su identidad y con qué propósito. Gracias por su atención y hasta la próxima.