¡Hola a todos! Hoy quiero compartir con ustedes mi experiencia y conocimientos sobre la VPN — redes privadas virtuales, que permiten conectarse a Internet a través de un túnel cifrado, eludiendo bloqueos y censura. Muchas personas piensan que la VPN es una panacea para todos los problemas de anonimato y seguridad en la red, pero no es así. En esta publicación explicaré algunos mitos y la realidad relacionados con la VPN.
Mito 1: la VPN oculta completamente su dirección IP
Esto no es del todo cierto. La VPN oculta su dirección IP real frente a los sitios y servicios a los que accede, pero no frente a su proveedor de Internet ni frente a las autoridades. Su proveedor de Internet puede ver que se está conectando a un servidor VPN y conocer su dirección IP. Si su servidor VPN se encuentra en otro país, su proveedor de Internet también puede ver que está reenviando tráfico a través de la frontera. Esto puede suscitar sospechas o incluso provocar el bloqueo de su acceso al VPN.
Las autoridades también pueden obtener acceso a los registros de su servidor VPN si este los guarda o si está bajo la jurisdicción de un país que exige hacerlo. En ese caso pueden conocer su dirección IP real y otros datos sobre su actividad en la red. Algunos servicios de VPN afirman que no registran datos o que no los comparten con terceros, pero esto es difícil de verificar o garantizar.
Mito 2: la VPN cifra toda su conexión
Esto tampoco es del todo cierto. La VPN cifra únicamente el tráfico que pasa por su túnel. Eso significa que todas las aplicaciones y dispositivos que usan la VPN para conectarse a Internet quedan protegidos frente a la escucha y al interceptado de datos. Pero si usa otras aplicaciones o dispositivos que no están conectados a la VPN, esos no se cifran y pueden ser vulnerables a ataques.
Además, la VPN no cifra lo que ocurre en el propio sitio o servicio al que accede. Si introduce sus datos personales, contraseñas o información de tarjetas en un sitio que no tiene HTTPS (protocolo de transferencia seguro), esos datos pueden ser interceptados o robados. Si usa redes sociales u otros servicios que requieren registro o autenticación, ellos pueden rastrear su actividad y su perfil. Si descarga archivos desde torrents u otras fuentes, esos pueden contener virus o software espía.
Mito 3: la VPN lo hace anónimo
Este es el mayor mito. La VPN no proporciona anonimato; solo cambia su dirección IP. El anonimato en la red no es solo ocultar la dirección IP, sino también su identidad, ubicación, hábitos, intereses y otras características que pueden identificarle. Para lograr anonimato necesita usar no solo una VPN, sino también otras herramientas y métodos, tales como:
- Navegador Tor: es un navegador que se conecta a la red Tor, formada por miles de servidores voluntarios a través de los cuales pasa su tráfico, cambiando su ruta y cifrándose en cada nodo. El navegador Tor permite eludir bloqueos y censura, además de ocultar su dirección IP real y su ubicación.
- Servidor proxy: es un servidor que actúa como intermediario entre usted y el sitio o servicio al que accede. Un servidor proxy puede cambiar su dirección IP, pero no cifra su tráfico. Un proxy puede ser útil para sortear algunos bloqueos y restricciones, pero no para proteger su privacidad.
- Navegadores con funciones especiales: son navegadores que incluyen funciones integradas para mejorar su seguridad y anonimato en la red. Por ejemplo, el navegador Brave cuenta con bloqueador de anuncios y de rastreo, y también soporta la conexión a la red Tor. El navegador Epic incorpora un servidor proxy y no guarda su historial de navegación.
- Sistemas operativos especializados: son sistemas operativos diseñados para ofrecer la máxima seguridad y anonimato en la red. Por ejemplo, Tails es un sistema operativo que se inicia desde una memoria USB o disco y funciona en modo live (sin instalarse en el disco duro). Tails usa el navegador Tor por defecto y no deja rastro en el equipo. Whonix es un sistema operativo que funciona en una máquina virtual y se conecta a la red Tor. Whonix aísla su actividad de red de la máquina física y evita fugas de la dirección IP.
Además, para alcanzar el anonimato debe seguir ciertas reglas de comportamiento en la red, tales como:
- No usar sus datos reales, contraseñas o tarjetas de crédito en sitios o servicios que no tengan HTTPS o que puedan rastrear o vender su información.
- No utilizar redes sociales u otros servicios que requieran registro o autenticación, o bien usar cuentas falsas y seudónimos para esos fines.
- No descargar archivos desde torrents u otras fuentes que puedan contener virus o software espía.
- No abrir enlaces, adjuntos o mensajes sospechosos que puedan ser phishing o estafas.
- No confiar en todo lo que vea o lea en la red y verificar las fuentes y la veracidad de la información.
En conclusión, quiero decir que la VPN es una herramienta útil e importante para mejorar su seguridad y libertad en la red, pero no garantiza anonimato total. Para ello necesita usar además otras herramientas y métodos, y ser atento y cauteloso en su comportamiento en línea. Espero que esta publicación le haya parecido interesante y útil. ¡Gracias por su atención!