Desde el punto de vista de la biología, la muerte es la cesación irreversible de todas las funciones vitales que mantienen al organismo. Para los organismos con cerebro, la muerte también puede definirse como la cesación irreversible del funcionamiento de todo el cerebro, incluido el tronco encefálico. La muerte cerebral a veces se utiliza como definición legal de la muerte. Los restos del organismo suelen comenzar a descomponerse poco después de la muerte.
Sin embargo, la definición de muerte no es tan simple como parece. Con el desarrollo de la medicina y las tecnologías surgieron nuevas maneras de mantener la vida y restaurar el latido del corazón y la respiración, que antes se consideraban signos de muerte. También surgieron distintos criterios para determinar la muerte cerebral, que pueden variar entre países y culturas. Algunas personas consideran que deben cesar todas las funciones cerebrales para considerar a una persona muerta. Otras opinan que, incluso si el tronco encefálico aún funciona, la personalidad y la identidad se han perdido de forma irreversible, por lo que la persona debe considerarse totalmente muerta.
Desde la perspectiva de la filosofía y la religión, la muerte no es solo un proceso biológico, sino un fenómeno metafísico. Muchas culturas y religiones tienen la idea de vida después de la muerte, que puede incluir la noción de un juicio sobre las acciones buenas y malas durante la vida. También existen diferentes costumbres para rendir homenaje al cuerpo, como los funerales, la cremación o el entierro celeste. Algunas personas creen que la muerte es una transición a otro estado de existencia, donde el alma continúa viviendo y desarrollándose. Otras consideran que la muerte es el fin de la conciencia y de la personalidad, y que no queda nada después de la muerte.
Desde el punto de vista de la ciencia, la muerte es un proceso inevitable que tarde o temprano ocurre en todos los organismos vivos. Algunos organismos, como Turritopsis dohrnii, son biológicamente inmortales. Sin embargo, todavía pueden morir por otras causas distintas al envejecimiento. Determinar cuándo alguien muere de forma definitiva ha resultado complicado. Originalmente, la muerte se definía como la cesación de la respiración y del latido cardíaco, estado que aún se denomina muerte clínica. Sin embargo, la aparición de la reanimación cardiopulmonar supuso que eso dejara de ser estrictamente irreversible.
La muerte es un tema que provoca muchas emociones, miedos, esperanzas y preguntas en las personas. Cada persona tiene su propia actitud ante la muerte, que depende de su experiencia vital, creencias y valores. La muerte también exige gran respeto y sensibilidad hacia los sentimientos de los demás. Nadie sabe con certeza qué ocurre después de la muerte, y cada quien tiene derecho a su opinión y a su elección. Es importante recordar que la muerte no es solo el final de la vida, sino también una parte de la vida que la hace más valiosa y con sentido.