Teoría de la Tierra plana: ¿mito o realidad? Lo analizamos desde el punto de vista científico

Teoría de la Tierra plana: ¿mito o realidad? Lo analizamos desde el punto de vista científico

La Tierra es plana, y el Sol y la Luna son discos luminosos que giran sobre ella. La Antártida es un muro de hielo que nos impide caer por el borde. El espacio es una ilusión creada por una conspiración mundial para ocultar la verdadera naturaleza de nuestro mundo. Suena curioso, ¿no es así? Pero se sorprendería de cuántas personas creen en estas y otras ideas absurdas que conforman la teoría de la Tierra plana.

La teoría de la Tierra plana es una hipótesis obsoleta y pseudocientífica según la cual la Tierra sería un disco plano y no un elipsoide casi esférico, como afirma la ciencia moderna. Esta hipótesis estuvo presente en la mitología cosmogónica de muchos pueblos antiguos, en particular de los antiguos egipcios, babilonios, en las primeras etapas del hinduismo, el budismo y otros. Sin embargo, con el desarrollo de la astronomía y la geografía en la Antigua Grecia, la idea de la Tierra plana perdió apoyo entre los estudiosos, y la esfericidad de la Tierra recibió un respaldo científico convincente. En la Alta Edad Media la idea de la Tierra plana reapareció en los escritos de algunos representantes de la tradición teológica de Antioquía y en la obra de Cosmas Indicopleustes. La difusión de los conocimientos astronómicos y geográficos griegos en la Europa occidental en la Baja Edad Media hizo que la idea de la esfericidad de la Tierra dejara de ponerse en duda entre las personas cultas y no encontrara oposición significativa por parte de las autoridades religiosas.

Desde el siglo XIX hasta la actualidad existen varias organizaciones y seguidores aislados de la idea pseudocientífica de la Tierra plana, a quienes la comunidad científica y la sociedad no toman en serio. En 1956 Samuel Shenton fundó la Sociedad de la Tierra Plana en Inglaterra; en Canadá surgió una organización similar en 1970; en Estados Unidos la sociedad sigue existiendo y en 2022, según una encuesta, el 11 % de los habitantes de ese país creían que la Tierra era plana. En Rusia, según una encuesta del VCIOM realizada en 2018, alrededor de 4,4 millones de personas, aproximadamente el 3 % de la población, creían que la Tierra era plana.

¿Por qué es esta teoría anticientífica? Porque ignora o niega todos los hechos, pruebas y argumentos que confirman la esfericidad de la Tierra. Por ejemplo, la teoría de la Tierra plana no puede explicar:

  • Por qué vemos diferentes estrellas en distintas latitudes y por qué parecen girar alrededor de los polos.
  • Por qué observamos distintas fases de la Luna y por qué ésta parece esférica, no plana.
  • Por qué se producen eclipses solares y lunares y por qué ocurren en fechas y horas determinadas.
  • Por qué vemos barcos desaparecer tras el horizonte en lugar de reducirse simplemente de tamaño.
  • Por qué la duración del día y de la noche varía según las estaciones y depende de la latitud.
  • Por qué vemos imágenes de la Tierra tomadas desde el espacio por satélites y astronautas, y por qué concuerdan con los mapas geográficos.
  • Por qué existe el efecto de Coriolis, que influye en la dirección de rotación de remolinos y vientos.
  • Por qué observamos la atracción gravitatoria, que depende de la masa y de la distancia entre los cuerpos, y no de su posición sobre un plano.

Y estas son solo algunas de las numerosas preguntas a las que la teoría de la Tierra plana no puede dar respuestas lógicas y coherentes. En lugar de ello, sus partidarios recurren a diversas artimañas, tales como:

  • Negar la existencia del espacio, de los satélites, de los astronautas y de las agencias espaciales, apelando a teorías de la conspiración, falsificación y manipulación.
  • Inventar explicaciones alternativas para fenómenos observables basadas en conjeturas, especulaciones y fuentes no científicas, como la Biblia, la mitología o la experiencia personal.
  • Ignorar o distorsionar hechos, pruebas y argumentos científicos que contradicen su hipótesis, alegando falta de fiabilidad, errores o sesgos por parte de los científicos.
  • Rehusar realizar o aceptar los resultados de experimentos que podrían refutar su hipótesis, argumentando imposibilidad, dificultad o innecesariedad de tales experimentos.

Todas estas artimañas indican que la teoría de la Tierra plana no es científica, sino más bien ideológica, religiosa o emocional. No busca la verdad, sino confirmar creencias preconcebidas. No se somete a la crítica, sino que se protege de ella por cualquier medio. No progresa, sino que se estanca en sus dogmas.

La teoría de la Tierra plana es un ejemplo de pensamiento anticientífico que contradice todo lo que sabemos sobre nuestro mundo y el universo. No solo ignora los hechos, sino que resulta peligrosa para la sociedad, ya que favorece la difusión de mentiras, la ignorancia y el fanatismo. Socava la confianza en la ciencia, la educación y el progreso, y dificulta la resolución de problemas reales que enfrentamos hoy.

Por ello es importante no dejarse engañar por esta teoría ni permitir que influya en nuestra visión del mundo y en nuestro comportamiento. Es esencial desarrollar pensamiento crítico, lógica y sentido común, así como estudiar la ciencia y la historia para comprender cómo está organizado nuestro mundo y cómo la humanidad lo ha descubierto e investigado. También es importante respetar las opiniones ajenas, pero no creerlas ciegamente, sino verificarlas en cuanto a su veracidad y coherencia. Conviene estar abiertos a nuevos conocimientos y experiencias, pero sin sucumbir a manipulaciones y propaganda.

La teoría de la Tierra plana no es ciencia, sino un mito. Y como todo mito, puede ser interesante y entretenido, pero solo si no se toma por realidad. Si queremos conocer la verdad sobre nuestro mundo, debemos recurrir a la ciencia, no a las fantasías. La ciencia no es enemiga, sino una herramienta que nos ayuda a conocer y mejorar nuestro mundo. La ciencia no es conspiración, sino un proceso abierto y honesto, sujeto a comprobación y crítica. La ciencia no es dogma, sino un desarrollo y perfeccionamiento constantes.

Gracias por su atención e interés en este tema. Espero que este texto le haya ayudado a comprender qué es la teoría de la Tierra plana y por qué es anticientífica.

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