En los últimos cinco años he participado en varios hackatones como participante, mentor y juez. ¿Y saben qué? Los mismos errores se repiten con una asombrosa regularidad. Los equipos llegan con los ojos brillantes, programan durante tres días seguidos y luego se preguntan: ¿por qué su solución ingeniosa no llamó la atención del jurado?
Los hackatones no se tratan de quién programa mejor. Son una carrera de supervivencia en la que gana quien sabe tomar decisiones rápidas, trabajar en equipo y vender la idea. Y sí, eso se puede mejorar si se sabe dónde suelen fallar las cosas.
Hoy analizaremos diez de los errores más dolorosos que he visto cientos de veces. Aviso: la mayoría se pueden evitar antes de escribir la primera línea de código.
Errores de planificación: cuando el entusiasmo eclipsa al sentido común
Los fallos más destructivos ocurren antes de empezar el desarrollo. En la euforia por una idea genial, los equipos olvidan la realidad: tienen solo 24–48 horas, la mayoría no duerme bien desde hace un día y la conexión a Internet en el lugar suele fallar.
Error n.º 1: Sobreestimar las propias fuerzas
«¡Haremos una app móvil con IA, blockchain e interfaz VR en 30 horas!» — suena ambicioso, ¿verdad? En la práctica, esos equipos suelen mostrar al jurado maquetas bonitas y promesas de «funcionará en la siguiente versión».
Recuerdo un equipo que decidió crear un «Netflix para la educación» con un algoritmo de recomendación y un sistema de gamificación. ¿Resultado? Para la presentación solo tenían una página de registro y diapositivas que describían cómo podría funcionar. Al jurado no le impresionó.
Cómo evitarlo: Usa la regla «menos dos». Si planean cinco funcionalidades, hagan tres. Si creen que terminarán en 10 horas, cuenten 15. Mejor algo simple y funcional que complejo e incompleto.
Error n.º 2: Ignorar el tema del hackatón
Es sorprendente, pero muchos equipos llegan con una idea ya hecha e intentan forzarla al tema. «Nuestro servicio de entrega de pizzas usa IA, así que encaja en la categoría "Inteligencia artificial en la vida cotidiana"» — no, no encaja.
Los organizadores eligen los temas con un propósito. Quieren ver soluciones a problemas concretos, y los jueces evalúan la relevancia con respecto al tema. Un proyecto genial fuera de tema tiene muchas menos posibilidades que una solución sencilla y centrada.
Cómo evitarlo: Dedica las primeras 2–3 horas a estudiar el tema y los requisitos. Pregúntense: «¿Qué problema concreto dentro de este tema resolvemos?» Si la respuesta es difusa, replanteen la idea.
Error n.º 3: Mala distribución del tiempo
Escenario clásico: el 80% del tiempo se gasta en desarrollo y el 20% en preparar la presentación. Como resultado, el equipo tiene un gran producto pero no sabe presentarlo. Y el jurado evalúa lo que ve y escucha en 3–5 minutos del pitch.
Vi un equipo que creó una solución realmente innovadora para el análisis de datos médicos. Pero su presentación fue tan aburrida y confusa que incluso yo, que entendía la parte técnica, me quedé dormido a mitad. Quedaron en tercer lugar, perdiendo ante equipos menos técnicos pero mejor presentados.
Cómo evitarlo: Reserva al menos el 25% del tiempo para preparar la presentación. Mejor mostrar el 70% del funcionamiento de forma clara que el 100% de forma confusa.
Errores técnicos: cuando el código se vuelve enemigo
Aunque planifiques bien, las decisiones técnicas pueden arruinarlo todo. El hackatón no es tiempo para experimentar con tecnologías nuevas o intentar escribir código perfecto.
Error n.º 4: Usar tecnologías desconocidas
«Probemos este nuevo framework, vi un tutorial genial ayer» — frase que ha acabado con más de un proyecto en hackatones. Un hackatón no es para aprender; es para conseguir resultados rápidos con herramientas conocidas.
Recuerdo un equipo de desarrolladores que decidió aprender React durante el hackatón. Al final del primer día todavía estaban configurando el entorno, mientras otros equipos ya mostraban prototipos funcionales. ¿Adivinen quién ganó?
Cómo evitarlo: Usen solo tecnologías con las que el equipo ya tenga experiencia. Si tienen ganas de probar algo nuevo, háganlo después del hackatón.
Error n.º 5: Perfeccionismo en el código
«Necesitamos escribir tests», «Hagamos una arquitectura decente», «Este código es horrible, hay que refactorizar» — ¡alto! El código de hackatón no debe ser bonito; debe funcionar aquí y ahora.
Yo también caí en eso en mis primeros hackatones. Perdía tiempo en abstracciones limpias y código elegante, mientras otros equipos montaban MVP improvisados y ganaban. El código de hackatón es un prototipo, no producción.
Cómo evitarlo: Escriban código lo más simple posible. Copien y peguen sin vergüenza. Utilicen bibliotecas y plantillas ya hechas. La estética del código no se puntúa en hackatones.
Error n.º 6: Subestimar la integración
El equipo se divide: uno hace backend, otro frontend, otro la app móvil. Todos trabajan en paralelo y dejan la integración para el final. Resultado previsible: el último día descubren que la API no encaja con el frontend o que la app no puede conectarse al servidor.
Cómo evitarlo: Empiecen la integración lo antes posible. Primero creen la pila mínima funcional desde el frontend hasta la base de datos, y luego añadan funciones. Mejor una función funcionando que tres partes desconectadas.
Fallos en la presentación: cuando un buen producto arruina una mala entrega
Lo más doloroso es tener una solución técnica excelente y no saber venderla. El jurado no es solo técnico; puede incluir inversores, especialistas en marketing o representantes del cliente. Ellos necesitan una historia, no documentación técnica.
Error n.º 7: Enfocarse en detalles técnicos en lugar de la utilidad
«Usamos arquitectura de microservicios con contenedores Docker y base de datos PostgreSQL» — eso interesa a los programadores, pero no ayuda a entender el valor del producto. El jurado quiere saber qué problema resolvieron y para quién.
Una vez vi una presentación en la que 4 de los 5 minutos se dedicaron al algoritmo de aprendizaje automático y solo en el último minuto mencionaron que la solución ayuda a diagnosticar el cáncer en etapas tempranas. ¿Adivinen qué recordó el jurado?
Cómo evitarlo: Empiecen la presentación por el problema y su solución. Dejen los detalles técnicos para las preguntas del jurado. Fórmula simple: problema → solución → demo → resultado.
Error n.º 8: Falta de demo en vivo
«Lamentablemente tenemos problemas técnicos, pero aquí están las capturas de cómo debería funcionar» — sentencia de muerte para la presentación. El jurado quiere ver un producto en vivo, no promesas.
Incluso si su solución no funciona perfecto, es mejor mostrar algo real que maquetas bonitas. Un prototipo con fallos vale más que diez diapositivas perfectas.
Cómo evitarlo: Preparar varios escenarios de demo. Pruébenlos en distintos dispositivos y navegadores. Tengan un plan B para problemas de Internet. Y repitan la demo antes de la presentación.
Problemas de equipo: cuando las personas obstaculizan el proyecto
Un hackatón es también una prueba psicológica. Cansancio, estrés y plazos ajustados pueden destruir incluso al equipo más unido.
Error n.º 9: Mala asignación de roles
«Todos somos programadores, así que todos programaremos» — lógico pero ineficiente. Alguien debe ocuparse del diseño, otro de la investigación de usuarios y otro de la presentación. Si todos programan, no hay quien piense el producto en su conjunto.
Recuerdo un equipo de cinco fuertes desarrolladores backend. Crearon una API potente, pero no tenían una interfaz decente y la presentación fue aburrida. Perdieron frente a un equipo de tres: desarrollador, diseñador y especialista en marketing.
Cómo evitarlo: Asignen roles desde el inicio. Que alguien responda por la arquitectura técnica, otro por la experiencia de usuario y otro por la presentación. Sí, los desarrolladores tendrán que hacer algo más que código, pero es el precio de la victoria en equipo.
Error n.º 10: Falta de comunicación
El equipo se divide en subgrupos que trabajan aisladamente. Resultado: en el último momento descubren incompatibilidades o funciones duplicadas.
Esto es especialmente crítico para equipos que trabajan de forma remota o híbrida. Sin sincronizaciones constantes es fácil perder la visión común del proyecto.
Cómo evitarlo: Hagan sincronizaciones cortas cada 3–4 horas. Usen un chat común para preguntas técnicas. Mantengan un tracker sencillo de tareas —incluso un Google Sheets ayuda a saber quién hace qué.
Cómo convertir el conocimiento de los errores en victoria
Ahora que hemos revisado las principales piedras en las que tropiezan la mayoría de los equipos, hablemos de cómo usar ese conocimiento para ganar.
Primero, prepárense con antelación. Estudien el formato del hackatón, vean trabajos de ediciones anteriores y formen un equipo con habilidades diversas. Un buen hackatón empieza no el día del evento, sino una semana antes.
Segundo, no teman a las soluciones sencillas. Mejor una aplicación simple y funcional que resuelva un problema real que un sistema complejo que no se lance. El jurado valora la utilidad práctica más que la complejidad técnica.
Tercero, inviertan en la presentación. Encuentren a alguien en el equipo capaz de contar historias. Ensayen el pitch varias veces. Preparar un plan B para problemas técnicos.
Y por último: recuerden que el hackatón es un maratón, no una carrera de velocidad. Cuídense a ustedes y al equipo. Las personas cansadas toman malas decisiones, y las malas decisiones arruinan proyectos.
Tras años participando en hackatones aprendí algo fundamental: ganan no los equipos más dotados técnicamente, sino los que mejor se adaptan y trabajan juntos. Las habilidades técnicas importan, pero son solo uno de los factores del éxito.
Así que la próxima vez que vayan a un hackatón, recuerden esta lista. Revísense punto por punto. Y tengan presente: la mejor defensa contra los errores es saber que existen.
¡Suerte en sus hackatones! Y que sus soluciones sean no solo funcionales, sino ganadoras.