La humanidad ha entrado en una era en la que las conversaciones sobre «desescalada post-Guerra Fría» suenan como un viejo disco de vinilo: agradable, pero algo desgastado. Al 1 de enero de 2025 en el mundo había aproximadamente 12 241 ojivas nucleares. De ellas, 9 614 se almacenan en arsenales militares, 3 912 están desplegadas en vectores, y alrededor de 2 100 se mantienen en alerta elevada — principalmente en Estados Unidos y Rusia.
En las últimas tres décadas el arsenal total se redujo casi seis veces, pero desde 2019 la curva se ha estabilizado y en algunos países vuelve a aumentar. ¿Qué caracteriza a cada potencia nuclear hoy y por qué incluso cifras «modestas» son más peligrosas de lo que parecen? Intentemos aclararlo sin grandilocuencia, pero sin ingenuidad.
Panorama global: quién, cuántos y por qué
Los datos siguientes se basan en estimaciones abiertas de la Federation of American Scientists (FAS). La precisión no es de joyería — está claro que a depósitos secretos no se deja entrar a inspectores sin invitación — pero las tendencias se ven con nitidez.
- Rusia — 5 459 ojivas (de las cuales 1 718 estratégicas están desplegadas).
- Estados Unidos — 5 177 (1 670 estratégicas + 100 tácticas en Europa).
- China — 600 (de las cuales aproximadamente dos docenas ya están en alerta).
- Francia — 290, Reino Unido — 225.
- India — 180, Pakistán — 170.
- Israel — 90 (oficialmente «ni sí ni no»).
- Corea del Norte — 50, pero el material fisible es suficiente para duplicar esa cifra.
Hoy nueve Estados se consideran nucleares. Los demás o renunciaron voluntariamente (Sudáfrica), o están bajo el «paraguas» de sus aliados (Alemania, Turquía, etc.).
Los viejos mastodontes: Estados Unidos y Rusia
Sistemas de lanzamiento
La tríada de EE. UU. aún se sostiene sobre los antiguos pero renovables «Minuteman III», los submarinos nucleares con misiles Trident II y los bombarderos B-52/B-2. Para el reemplazo se preparan el cohete Sentinel, los submarinos Columbia y el bombardero B-21 Raider.
La tríada rusa se apoya en los complejos de misiles Yars, Avangard y en los veteranos R-36 «Voevoda», así como en los portamisiles submarinos Borei-A con misiles Bulava. Los bombarderos estratégicos Tu-160M y Tu-95MS están recibiendo el nuevo misil de crucero Kh-102.
Modernización y doctrina
El programa de modernización de Washington se ha extendido hasta los años 2040 con un coste cercano a 1,5 billones de dólares. El Congreso se muestra inquieto, pero sigue financiando los programas. Moscú, tras demoras con el «Sarmat», tampoco se queda atrás: el énfasis está en tecnologías hipersónicas y en los multipropósito nucleares «Poseidón». ¿El trasfondo político? Cada vez con más frecuencia se oye la idea de una ojiva nuclear táctica «inteligente» para «contenciones locales».
El rápido ascenso chino
Si en 2010 Pekín contaba con alrededor de 200 ojivas, en 2025 superó la marca de 600, y al mismo tiempo construyó cientos de nuevos silos en el desierto de Gansu para misiles intercontinentales. El ritmo de crecimiento es récord: aproximadamente 100 ojivas por año.
Los principales vectores son los móviles DF-41, los submarinos Tipo 094 con misiles JL-2/3 y la familia DF-17 (hipersónicos). Por primera vez, parte de las ojivas ha pasado a estar en alerta permanente — un giro respecto a la política tradicional de «disuasión mínima».
El dúo europeo: Francia y Reino Unido
Francia
París mantiene 290 cargas: cuatro submarinos «Triomphant» con misiles M51 (16 por submarino) y la variante aérea ASMP-A para los Rafale. Está en desarrollo el misil M51.4 y la tercera generación de submarinos SNLE 3G.
Reino Unido
Londres redujo su arsenal a «no más de 180» ojivas, pero en 2021 reconsideró: el nuevo «valor techo planificado» es de 260. En la práctica hay 120 ojivas en alerta, todas en los cuatro Vanguard con misiles Trident II. La sustitución por los submarinos Dreadnought avanza con el cauteloso optimismo británico.
Asia meridional: equilibrio nuclear al límite
India
Nueva Delhi dispone de alrededor de 180 ojivas: misiles terrestres Agni-III/IV/V, el submarino Arihant con el misil K-15 y bombarderos Mirage 2000. Nuevos misiles almacenados en contenedores podrían cambiar el principio de almacenamiento y el tiempo de preparación para el lanzamiento.
Pakistán
Islamabad cuenta con aproximadamente 170 ojivas. El principal enfoque es la diversidad de vectores: desde balísticos como Abdali y Shaheen-III hasta el crucero Babur con basificación terrestre y naval. Las fuerzas mantienen las cargas almacenadas por separado, pero la tasa de producción de plutonio permite aumentar el arsenal.
Oriente Medio: el «misterioso» expediente nuclear de Israel
Tel Aviv guarda silencio oficialmente, pero los expertos de SIPRI atribuyen al país alrededor de 90 ojivas. Los vectores incluyen los misiles balísticos Jericho-III, los submarinos Dolphin con misiles de crucero y los cazas F-15I. En 2024 Israel probó una nueva etapa de cohete, noticia sobre la que informó brevemente en un párrafo de los informativos nocturnos.
Corea del Norte: demostración de capacidades
Corea del Norte declara una expansión «ilimitada» de su programa. Según 38 North, habría reunido alrededor de 50 ojivas, y el material permitiría superar las 90. Los nuevos Hwasong-18 de combustible sólido y el dron submarino Haeil añaden más motivo de preocupación para vecinos y analistas.
Táctico e inusual: hacia dónde van las tecnologías
- Hipersónicos: Rusia («Kinzhal», «Tsirkon») y China (DF-17) ya muestran capacidades que parecen sacadas de un blockbuster tecnológico.
- Drones portadores: Estados Unidos experimenta con el uso de vehículos aéreos no tripulados como «contenedor con alas» para la B61-12.
- Entrega de una carga especial por el fondo oceánico: el «Poseidón» ruso con una cabeza de megatones pertenece claramente al campo de «ciencia ficción convertida en especificación técnica».
Los riesgos aumentan en proporción a la velocidad de toma de decisiones: los algoritmos de inteligencia artificial pueden reducir el «tiempo de reflexión» de las autoridades de horas a minutos.
Tratados que se resquebrajan
El Tratado de No Proliferación, Nuevo START, el Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio — suenan como capítulos de un manual diplomático de los años 1990. El Nuevo START está vigente hasta febrero de 2026 y, por ahora, no se ve un sucesor claro. Europa discute en serio una «compartición nuclear 2.0», India y Pakistán se lanzan reproches informativos, y en la ONU se dinamiza el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares, que por ahora ha sido ratificado en su mayoría por Estados sin armas nucleares.
¿Y ahora qué? Tres escenarios para los próximos cinco años
- Crecimiento moderado: China alcanza las 1 000 ojivas, Estados Unidos y Rusia elevan ligeramente sus umbrales, pero sin superar techos razonables.
- Un nuevo «Caribe de misiles»: una crisis de control en Europa (por ejemplo, Bielorrusia — depósito nuclear) o en la región del Pacífico (Taiwán) empuja a los actores a despliegues de emergencia.
- Desarme contenido 2.0: bajo la presión de crisis económicas y climáticas, los líderes retoman la idea de una «tríada verificable» y de nuevos mecanismos digitales de inspección.
Conclusión
El arma nuclear no es «escudo» ni «espada», sino más bien una piedra en un anillo de fichas de dominó: mueves una y las demás caen. La paradoja es que, para preservar la estabilidad estratégica, los gobiernos siguen invirtiendo en sistemas que nunca deberían usarse. Cuanto más rápidas son las tecnologías, mayor el riesgo de error, por lo que la principal «modernización» sigue siendo el diálogo — difícil, caro y rutinario, pero vital.
Y aunque los informes de SIPRI y de la FAS no se lean como una novela apasionante, recuerdan lo esencial: mientras exista al menos una ojiva nuclear en el mundo, el tema del desarme seguirá en la agenda — lo queramos o no.