Desde el 1 de septiembre de 2025 en Rusia entró en vigor un nuevo régimen de control sobre los suplementos alimenticios. Apareció la posibilidad de bloqueo previo a juicio de sitios con suplementos ilegales, el Estado amplía el marcado obligatorio mediante el sistema "Chestny znak", y a los médicos se les permitió recomendar suplementos de una lista especial. Parece estricto, pero es prematuro relajarse.
Explicamos en lenguaje claro: qué ha cambiado realmente, dónde hay beneficio real y dónde la esperanza se sustituye por marketing. Y por qué apretar las tuercas resultó más fácil que ordenar las cosas en el fondo.
Qué ha cambiado realmente: breve y al grano
La noticia principal del año es la formalización legal de las "particularidades de la regulación del uso de suplementos alimenticios". Suena a frase administrativa, pero detrás hay cambios concretos. Se encargó al gobierno definir criterios de calidad y eficacia, y al Ministerio de Salud (Minzdrav) — elaborar la lista de suplementos que se pueden recomendar en la práctica médica.
Al mismo tiempo, Rospotrebnadzor obtuvo un mecanismo de bloqueo rápido de plataformas que venden productos prohibidos o no marcados. En teoría esto debería cerrar parte del mercado gris que migró a los marketplaces y a sitios anónimos. En la práctica — habrá que ver.
El segundo bloque de cambios se refiere a la trazabilidad. El marcado se ha vuelto verdaderamente obligatorio para una amplia nomenclatura, y el registro por unidad integra a los participantes en cada eslabón de la cadena de suministro. La idea es simple: sin código no se puede "rastrear" honestamente el producto, y su recorrido puede seguirse desde el fabricante hasta la vitrina.
En el papel esto es orden. En la realidad — filtra la basura más evidente, pero las dudas sobre la calidad del contenido de las cápsulas no desaparecen. Es como poner seguridad en la entrada de un teatro sin supervisar lo que ocurre en el escenario.
Recordatorio para quien lo haya olvidado: los suplementos no son medicamentos
Legalmente, los suplementos alimenticios son productos alimentarios especializados. Se registran como alimentos, no como medicamentos, por lo que no están obligados a demostrar eficacia clínica en ensayos aleatorizados. Para su entrada al mercado basta con demostrar seguridad según normas sanitarias y que la composición se corresponde con lo declarado.
Esto no es una capricho del regulador, sino una división fundamental: a los medicamentos se les exige un nivel de evidencia, a los alimentos otro. Y eso está bien, siempre que todos entiendan la diferencia.
Pero aquí yace la trampa cognitiva. El comprador ve "vitamina para las articulaciones" o "nootrópico vegetal" y espera un efecto terapéutico. En realidad recibe un complemento a la dieta con un beneficio modesto o incluso sin evidencia para una enfermedad concreta. En el mejor de los casos — pierde dinero. En el peor — pierde tiempo y corre riesgo de interacciones con medicamentos reales.
Dónde se oculta el daño: tres amenazas principales
Antes de enumerar los riesgos, es importante entender: el problema de los suplementos no es solo la falta de eficacia. Es también el "optimismo inducido" del comprador, empujado hacia la automedicación por promesas en la vitrina. Ahora, punto por punto.
Primero: efectos secundarios directos y sobredosis
Parece paradójico para "simples vitaminas", pero los servicios de urgencias ven regularmente pacientes tras usar "quemadores de grasa", mezclas energéticas y dosis muy altas de micronutrientes. Según datos de clínicas estadounidenses, las consultas por suplementos ascienden a decenas de miles al año — desde taquicardia hasta problemas hepáticos. La estadística rusa está menos estructurada, pero la naturaleza del riesgo es universal.
- Mezclas estimulantes y de "energía" — arritmias y cuadros de ansiedad frecuentes
- Hierro, vitamina A, vitamina D — riesgo de sobredosis, sobre todo al autoadministrarse
- "Complejos deportivos" con ingredientes exóticos — efectos impredecibles
Segundo: interacciones con medicamentos
El villano clásico aquí es la hierba de San Juan. Acelera el metabolismo de numerosos fármacos: desde anticoagulantes e inmunosupresores hasta antifúngicos y antivirales. El resultado — reducción de la concentración del medicamento en sangre y fallos terapéuticos.
Se han documentado casos de rechazo de trasplantes en contexto de "infusiones inocuas" y recaídas de migraña por mezclas de hierbas. Y esto es solo la punta del iceberg: las plantas tienen decenas de puntos de cruce con la farmacología. El problema es que los pacientes a menudo no consideran los suplementos como "medicamentos serios" y no los mencionan en la consulta médica.
Tercero: falsificaciones y "sorpresas" en la cápsula
Las inspecciones detectan de forma sistemática sibutramina y otras sustancias prohibidas en suplementos "para adelgazar". En los marketplaces aparecen periódicamente cientos de referencias sin documentación o con protocolos falsos. Ayer era un "quemador de grasa", mañana — unas "gotas para todo": la fórmula es la misma, solo cambia la etiqueta.
El marcado captura parte de ese flujo, pero no lo elimina por completo. Los vendedores son especialmente ingeniosos en los nichos de "pérdida de peso" y "salud masculina" — donde con mayor frecuencia se encuentran sorpresas químicas.
¿Y dónde está el beneficio? Existe, pero es muy específico
El beneficio de los suplementos aparece cuando no se trata de "curar", sino de corregir déficits y apoyar nutricionalmente objetivos concretos. Casos clásicos: vitamina D en deficiencia confirmada por laboratorio, B12 en vegetarianos o personas mayores, ácido fólico antes y en etapas tempranas del embarazo para prevenir defectos del tubo neural.
Otro ejemplo: formas de prescripción de EPA en dosis altas para pacientes con triglicéridos muy elevados. Pero eso ya es un medicamento, no un suplemento.
La idea de un "multivitamínico universal para todos" no resiste la prueba de estudios a gran escala: no muestran disminución de la mortalidad total, del riesgo de cáncer ni de eventos cardiovasculares en población sana. Traducido desde el ámbito académico — una cena con pescado funciona mejor que una "omega" de origen dudoso.
No hay magia, solo dieta y diagnóstico adecuado. Aburrido, pero honesto.
Por qué el endurecimiento no ataca la raíz del problema
Las reglas nuevas resuelven cuestiones importantes, pero no las principales. Veamos por puntos dónde siguen las lagunas.
La lista de suplementos "permitidos" — un paso con doble filo
Dar a los médicos la facultad de prescribir suplementos de una lista suena lógico. Pero los criterios de eficacia todavía deben definirse, y la mayoría de las categorías carecen de una sólida base clínica. El riesgo es evidente: se otorgará un "aura oficial" a productos que en la práctica aportan, como mucho, un efecto nutritivo leve.
El paciente oirá "el médico lo prescribió" y confundirá apoyo con terapia. Esto es especialmente peligroso para enfermos crónicos, que podrían posponer tratamientos reales en favor de alternativas "naturales".
El marcado resuelve la logística, no el valor médico
El código Data Matrix indica quién y a dónde transportó la caja, pero no responde a la cuestión "funciona lo que hay dentro". Un producto perfectamente marcado puede ser un placebo. Y los mecanismos de bloqueo eliminan el descarado material basura, pero no tocan la "zona gris" de promesas y reseñas en las vitrinas de grandes plataformas.
Los marketplaces son la ventana principal de vulnerabilidad
La variación de surtido, el recambio de fichas, eludir a la moderación y los rebrandings instantáneos permiten a productos peligrosos y poco honestos evitar los filtros. Los nichos de "adelgazamiento", "energía" y "salud masculina" son especialmente tóxicos — allí se encuentran con más frecuencia impurezas prohibidas y documentos falsos.
Falta de vigilancia postcomercialización al nivel de la farmacología
Los medicamentos cuentan con farmacovigilancia y reportes obligatorios sobre acontecimientos adversos. En los suplementos hay quejas dispersas y comunicados esporádicos. Mientras no reunamos sistemáticamente señales sobre efectos adversos e interacciones, la política seguirá persiguiendo sombras en la pared de la cueva de Platón.
Qué ayudaría de verdad: plan mínimo
Si dejamos a un lado los lemas y adoptamos el sentido común, el contorno de la solución es aburrido pero eficaz. Abajo hay un conjunto de medidas que reducen el daño sin prohibiciones totales ni "caza de brujas".
Pruebas en lugar de eslóganes
Permitir afirmaciones terapéuticas y preventivas en la descripción de suplementos solo si existen revisiones sistemáticas o metaanálisis de alta calidad. Donde no haya evidencia — mantener declaraciones neutrales "estructurales-funcionales" con referencia obligatoria a la fuente.
Monitoreo postcomercialización
Integrar los suplementos en los sistemas informáticos sanitarios: un formulario único para notificar acontecimientos adversos, integración con EGISZ, para que el médico vea qué suplementos toma el paciente y el paciente reciba alertas automáticas sobre interacciones.
"Zona roja" para nichos de alto riesgo
Todo lo que proclame "adelgazamiento", "libido" o "energía" debe someterse a análisis de laboratorio obligatorios para detectar sustancias prohibidas antes de su puesta en el mercado, requerir mayores garantías financieras y responsabilidad personal del vendedor.
Registro de transparencia por lote
Ficha online abierta: composición, origen de la materia prima, protocolos de control y certificados de laboratorio por cada lote. El QR debe dirigir no solo al "Chestny znak", sino también a una página con los documentos.
Educación en lugar de confrontación
Para los médicos — guías breves "qué ayuda realmente ante déficits y a quién"; para los pacientes — folletos claros y un "calculador de interacciones" en los sitios del Ministerio de Salud y de Rospotrebnadzor. Y para los marketplaces — una lista de verificación de moderación específica.
Qué aporta el endurecimiento actual y qué le falta
Para quien necesite entender rápido: las fortalezas y debilidades de la nueva arquitectura de control.
Marcado con "Chestny znak"
Qué aporta: trazabilidad de los suministros, eliminación de parte de la falsificación
Limitaciones: no responde a la eficacia ni al contenido interno de la cápsula
Bloqueo previo a juicio de sitios
Qué aporta: cierra rápidamente plataformas abiertamente ilegales
Limitaciones: tiene poco efecto sobre la "zona gris" y las migraciones a marketplaces
Lista de suplementos para la práctica médica
Qué aporta: intenta ordenar las recomendaciones
Limitaciones: los criterios de eficacia no están claros; riesgo de otorgar un "aura oficial" a productos débiles
"Redadas" en marketplaces
Qué aporta: limpiezas puntuales, efecto disuasorio
Limitaciones: migración del surtido, recambio de fichas, rebrandings rápidos
Cómo actuar como consumidor: reglas simples sin fanatismo
La clave para la seguridad no es demonizar, sino adoptar un enfoque sensato. Aquí una chuleta corta usada por médicos pragmáticos y por personas sin formación médica.
- Primero el diagnóstico, luego el suplemento. Un suplemento no cura una enfermedad. Si hay síntomas — consulte a un médico. Si el médico recomienda un suplemento, pida que explique el objetivo, la dosis, la duración, los riesgos de interacción y en qué se diferencia de un medicamento.
- Verifique la legalidad. Busque el código de marcado del producto y el certificado de registro estatal. Sin código — no compre. Las promesas milagrosas como "cura articulaciones y quita la depresión" son una señal de alarma.
- Cuidado con los suplementos "para adelgazar" y "energéticos". Allí se encuentran con más frecuencia sustancias prohibidas. Si realmente los considera necesarios — consúltelos con revisiones independientes y recuerde el riesgo aumentado.
- Informe al médico sobre todos los suplementos. Incluso sobre "infusiones inofensivas". Esto ahorra problemas y a veces salva vidas cuando se prescriben fármacos con ventana terapéutica estrecha.
- Piense con la dieta. A veces un plato con pescado, verduras y proteína adecuada hace más por usted que una estantería de frascos. Y sale más barato.
Conclusión: el control se endureció — y eso es positivo. Pero el beneficio no se mide con códigos QR
Las reglas nuevas, el marcado y los bloqueos son un filtro sanitario importante. Deben ir desplazando parte del mercado negro y ordenar las vitrinas. Es un movimiento en la dirección correcta y negarlo no tiene sentido.
Pero mientras el Estado controla los códigos, a los consumidores aún se les vende un sueño en lugar de tratamiento. Sin evidencia clínica, vigilancia postcomercialización y normas estrictas de comunicación, los suplementos seguirán siendo territorio del marketing y no de la medicina. Por tanto, el riesgo de que la esperanza vuelva a causar daño no desaparecerá.
La sensatez y el pensamiento crítico son el mejor suplemento para la salud. El resto — según indicaciones y bajo control médico.
El material tiene carácter informativo y no constituye una recomendación médica. Para diagnóstico y prescripciones, consulte a un médico.