Amigos, hablemos de algo que preocupa. Más exactamente, de aquello que hace tiempo no debería preocupar, pero que de algún modo sigue: el software antivirus de pago. A veces parece que estamos atrapados en 1999, cuando daba miedo encender el ordenador sin antivirus. Pero ahora es 2024 y es hora de mirar la realidad de frente: ya no es necesario pagar por un antivirus independiente. Y he aquí por qué.
Las cifras hablan por sí solas
Según un estudio reciente, alrededor del 54% de las personas en el mundo usan la protección incorporada que viene con su dispositivo. Y solo el 46% instala software antivirus de terceros. Pero lo curioso es que de quienes instalan protección adicional, apenas un poco más de la mitad paga por ese servicio.
Y ahora prepárense: las personas mayores pagan el doble por los programas antivirus que las personas menores de 45 años. ¿Por qué? Porque "están acostumbradas". Pero la costumbre no es razón para tirar el dinero.
Por qué el antivirus de pago es una reliquia del pasado
- La protección integrada es mucho mejor. Windows Defender, integrado en Windows 10 y 11, ya no queda a la zaga y a veces supera a las alternativas de pago. Apple tampoco se queda atrás con su sistema de protección para macOS.
- Los navegadores son más inteligentes. Chrome, Firefox, Safari: todos tienen mecanismos integrados para proteger contra sitios y descargas maliciosas.
- Las tecnologías en la nube cambiaron las reglas del juego. Muchas amenazas ahora se detectan y bloquean antes de llegar a su ordenador.
- La conciencia de los usuarios ha aumentado. Somos más prudentes en la red. La mayoría de las amenazas se pueden evitar simplemente no haciendo clic en enlaces sospechosos ni abriendo adjuntos extraños.
- Los antivirus de pago a menudo generan más problemas que beneficios. Pueden ralentizar el ordenador, entrar en conflicto con otros programas e incluso crear vulnerabilidades en la seguridad del sistema.
Qué hacer en lugar de comprar un antivirus
- Mantenga el sistema operativo y todos los programas actualizados. Las actualizaciones suelen cerrar vulnerabilidades.
- Use las herramientas de protección integradas. Windows Defender o la protección integrada de macOS cumplen bien su función.
- Sé cauto en la red. No abra correos sospechosos ni siga enlaces dudosos.
- Use la autenticación de dos factores siempre que sea posible.
- Haga copias de seguridad regulares de los datos importantes. Esto le protegerá incluso en caso de infección.
Los tiempos cambian, y lo que fue necesario ayer puede convertirse hoy en una carga innecesaria. No tema prescindir del antivirus de pago. Su ordenador y su bolsillo se lo agradecerán. El dinero ahorrado en antivirus conviene gastarlo en algo realmente útil. Por ejemplo, en un buen servicio de VPN o en un disco duro externo para copias de seguridad.
¡Manténganse seguros, pero con prudencia!