Por qué el Wi‑Fi público se ha convertido en el patio de juegos de los hackers

Por qué el Wi‑Fi público se ha convertido en el patio de juegos de los hackers

Hoy en día, el Wi-Fi gratuito se puede encontrar prácticamente en todas partes: en cafeterías, aeropuertos, hoteles e incluso parques. Parece que esta comodidad se ha vuelto una parte esencial de la vida moderna, permitiéndonos mantenernos conectados dondequiera que estemos. Sin embargo, tras esa accesibilidad y facilidad de uso se oculta un peligro serio. Las redes Wi-Fi públicas son una verdadera mina de oro para los hackers, que encuentran innumerables maneras de robar sus datos. Analicemos por qué el Wi-Fi público es, en esencia, un terreno de juego para los hackers.

Riesgos y seguridad del Wi-Fi público

El Wi-Fi público es conveniente, pero también extremadamente arriesgado. Todos estamos acostumbrados a conectarnos a estas redes, ya sea mientras descansamos en una cafetería, esperando un vuelo en el aeropuerto o alojándonos en un hotel. La mayoría de las personas no piensa en lo inseguras que pueden ser estas redes. Una encuesta reciente mostró que el 69% de las personas se conecta al Wi-Fi público al menos una vez por semana, pese a que casi la mitad no está segura de la legitimidad de la red.

Estos datos indican que muchos de nosotros estamos en zona de riesgo cuando usamos redes Wi-Fi públicas. Los hackers saben muy bien que la mayoría de la gente maneja estas redes sin la precaución adecuada y aprovechan esa falta de cuidado.

Ataques comunes contra redes Wi-Fi públicas


A los hackers les encanta el Wi-Fi público tanto como a los niños les encantan los dulces; es una presa fácil. Emplean diversas técnicas para atacar a los usuarios, y aquí están algunas de las más comunes:

  • Ataques de hombre en el medio (MITM): Imagínese que usted entrega una nota y alguien la intercepta, la lee y la reenvía como si nada hubiera pasado. Esto es un ataque MITM. Los hackers se sitúan entre usted y el sitio web que visita, accediendo o manipulando sus datos. En redes Wi-Fi públicas sin protección, este tipo de ataque sigue siendo uno de los preferidos por los delincuentes.
  • Puntos de acceso falsos (ataques de gemelo malvado): Cree que se está conectando a una red Wi-Fi legítima, pero en realidad es una trampa. Los hackers crean puntos de acceso falsos que parecen reales. En cuanto se conecta a una de estas redes, sus datos quedan a merced de los atacantes. Sorprende que el 47% de las personas reconozca conectarse a redes públicas sin verificar su legitimidad.
  • Análisis de paquetes: El análisis o "sniffing" de paquetes es la manera en que los atacantes interceptan y examinan los datos que se transmiten por la red. HTTPS reduce la efectividad de este ataque, pero no todos los sitios o servicios lo usan, lo que deja algunos datos vulnerables.
  • Secuestro de sesión: Los hackers no siempre necesitan sus contraseñas; a veces basta con robar las cookies de sesión. Es como si alguien tomara su pase de abordaje en el aeropuerto: no necesitan sus credenciales completas, solo el "boleto" que les permite hacerse pasar por usted y acceder a sus cuentas.
  • Inyección de software malicioso: A veces basta con conectarse a una red pública para que su dispositivo sea infectado. Los atacantes explotan vulnerabilidades para distribuir software malicioso que puede robar información o monitorizar sus actividades sin que usted lo note.

Cómo protegerse en redes Wi-Fi públicas

Ahora que conocemos los peligros, veamos las medidas para protegerse.

  • Use una VPN (red privada virtual): Una VPN crea un túnel cifrado que protege sus datos de miradas ajenas. Cifra todo su tráfico, lo que hace casi imposible que los hackers intercepten información útil. Sin embargo, solo el 40% de los usuarios utiliza una VPN al conectarse a redes Wi-Fi públicas, dejando a muchos sin protección.
  • Conéctese solo a sitios seguros (HTTPS): HTTPS es el equivalente digital de un icono de seguridad. Siempre verifique la presencia de HTTPS y del icono de candado en la barra de direcciones antes de introducir datos personales.
  • Desactive las conexiones automáticas: Las conexiones automáticas son cómodas en casa o en el trabajo, pero en lugares públicos pueden ser peligrosas debido a amenazas como los puntos de acceso falsos. Asegúrese de que su dispositivo solo se conecte automáticamente a redes conocidas.
  • Evite transacciones confidenciales: No introduzca datos bancarios u otra información sensible mientras esté en una red Wi-Fi pública. Reserve ese tipo de operaciones para una red de confianza.
  • Protéjase contra amenazas maliciosas: Actualice regularmente el sistema operativo y las aplicaciones para cerrar vulnerabilidades que los hackers puedan explotar. Asegúrese de que su antivirus realice escaneos y se actualice de forma continua para protegerse frente a posibles amenazas.

Conclusión

El Wi-Fi público es una comodidad que conlleva riesgos ocultos. Una de cada cuatro personas que usa regularmente Wi-Fi público ha tenido problemas de seguridad. Pero, comprendiendo las técnicas que emplean los hackers y siguiendo consejos básicos de seguridad, puede reducir los riesgos y seguir usando Internet con confianza dondequiera que esté. Sea precavido, proteja sus datos y recuerde que la seguridad en línea comienza con usted.


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