Imagínese esta escena: está sentado en el sofá, cómodo con una taza de café, y de pronto recuerda que hace una semana que no reinicia su teléfono. «¿Hace falta?» se pregunta. Pocos de nosotros solemos pensar que el simple acto de reiniciar el teléfono puede desempeñar un papel importante en la protección de nuestro dispositivo frente a ciberataques. Pero atención: precisamente eso le pide que considere la Agencia de Seguridad Nacional (NSA).
Sí, las mismas personas responsables de la seguridad de Estados Unidos dicen que es hora de empezar a reiniciar el teléfono al menos una vez por semana. Al menos eso da que pensar, ¿no? Pero analicemos por qué es necesario y si realmente hay motivo de preocupación.
¿Por qué es tan importante reiniciar?
Reiniciar su teléfono no es solo una forma de restablecerlo cuando empieza a ir lento o se queda bloqueado. En el contexto de la seguridad, ese proceso cumple una función mucho más importante. Las modernas sistemas operativos, ya sean iOS o Android, están diseñados para protegerse de cambios a nivel del núcleo del sistema. Pero eso no significa que sean invulnerables al código malicioso.
Por mucho que intente mantener buenas prácticas de higiene digital, siempre existe la posibilidad de que su dispositivo contraiga alguna infección. Por ejemplo, abrió un correo extraño o instaló una aplicación que no debió estar en su teléfono. Ahí es donde entra en juego el reinicio. Cuando reinicia el teléfono, se borran todos los archivos temporales y procesos que pueden contener código malicioso. El software malicioso simplemente deja de funcionar, y si no consiguió modificar el sistema antes del reinicio, ya no se volverá a iniciar.
¿Qué más recomienda la NSA?
La NSA no solo le pide que reinicie el teléfono y olvide otras medidas de seguridad. Reiniciar es solo uno de muchos pasos para proteger su dispositivo. Aquí tiene otras recomendaciones que le ayudarán a proteger sus datos:
- Actualice las aplicaciones y el sistema. Parece obvio, pero ¿cuántas veces ha pospuesto una actualización porque «no hay tiempo» o «no apetece ahora»? Las actualizaciones con frecuencia contienen parches de seguridad importantes.
- Descargue aplicaciones solo desde fuentes oficiales. Sí, a todos nos gusta encontrar versiones gratuitas de aplicaciones de pago, pero esos riesgos rara vez merecen la pena. Las tiendas oficiales verifican el software en busca de virus, algo que no se puede garantizar en recursos de terceros.
- Evite las redes Wi‑Fi abiertas. ¿Recuerda cuando se conectó al Wi‑Fi de una cafetería o un hotel? Es cómodo, pero inseguro. En esas redes los atacantes pueden interceptar sus datos. Es mejor usar su conexión de datos móviles o redes seguras.
- No haga clic en enlaces sospechosos. Aunque un mensaje parezca inocente, tenga cuidado. Los ataques de phishing son una de las amenazas más comunes y pueden causar muchos problemas.
- Proteja sus dispositivos con contraseñas y biometría. Esta es su primera línea de defensa si el teléfono cae en manos ajenas.
Mundo real — amenazas reales
Cada día usamos los teléfonos para tareas diversas —desde revisar el correo hasta gestionar cuentas bancarias. Los dispositivos móviles se han convertido en una parte indispensable de nuestra vida y, por ello, en un objetivo atractivo para los cibercriminales. Es importante recordar que la mayoría de los ataques no se deben a hackeos muy sofisticados, sino a la negligencia de los usuarios.
Reiniciar el teléfono una vez a la semana es solo una de las maneras sencillas de reducir el riesgo de ser víctima de un ciberataque. Y aunque pueda parecer una nimiedad, acciones tan simples pueden aumentar de forma notable su seguridad en el mundo digital. Así que la próxima vez que note que su teléfono se ralentiza o simplemente que ha pasado mucho tiempo desde el último reinicio, pulse el botón. Su dispositivo se lo agradecerá.