Por qué la gente vuelve a cometer los mismos errores incluso después de recibir una formación detallada

Por qué la gente vuelve a cometer los mismos errores incluso después de recibir una formación detallada

Imagine la situación: lleva semanas explicándole a un colega cómo realizar correctamente una determinada tarea. Parece que todos los detalles están claros, que cualquier duda ya se ha resuelto, y durante un breve periodo la persona realmente empieza a hacer todo «según el manual». Pero pasan unos días y vuelve a cometer los mismos errores, como si no hubiera escuchado ni aprendido nada. ¿Le suena familiar? Si es así, este artículo es para usted.

Analizaremos las causas de ese fenómeno, discutiremos cómo se relacionan la motivación y la memoria con la consolidación de habilidades y daremos algunos ejemplos de la vida real. Al final encontrará recomendaciones que ayudarán a trabajar con empleados, estudiantes o incluso consigo mismo. Sin términos complejos innecesarios: lenguaje vivo, comprensible y consejos concretos.

¿Por qué ocurre esto?

Cuando nos encontramos con una persona que parece haber entendido perfectamente una instrucción, pero pronto vuelve a hacer todo «a la antigua», es natural preguntarse: «¿Cómo puede ser? ¡Si ya lo hemos discutido y practicado!» En realidad, estos casos se dan no solo en el entorno laboral, sino también en la vida cotidiana. Puede referirse a un progenitor que enseña al hijo las tareas del hogar, a un mentor que forma a una persona en prácticas en un programa complejo o a un psicólogo que intenta ayudar a un cliente a adoptar nuevos hábitos.

La paradoja principal es que a la persona efectivamente la enseñaron, pero los nuevos conocimientos parecen «no arraigar». Durante un tiempo mostró avances, y luego volvió al antiguo patrón de comportamiento y a los errores. Antes de atribuir todo a pereza, distracción o «falta de talento», observemos con más atención los factores que influyen en ese comportamiento:

  • Falta de atención o distracción (en algunos casos — rasgos del TDAH);
  • Insuficiente automatización de la nueva habilidad;
  • Déficit de motivación o barreras emocionales;
  • Lagunas en la comprensión fundamental de la tarea;
  • Estrés y cansancio;
  • Alteraciones de la memoria: la información «se esfuma»;
  • Métodos de enseñanza y control de resultados poco eficaces.

Principales causas: déficit de atención, baja automatización y falta de motivación

Por supuesto, puede haber todo un conjunto de razones para volver a cometer errores, pero las más comunes son la incapacidad para mantener la concentración, el escaso afianzamiento de nuevas habilidades y la ausencia de un estímulo interno. Detengámonos en cada una de estas causas con más detalle.

Déficit de atención y distracción pueden estar relacionados con el agotamiento, el estrés o características individuales como el TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad). La persona cambia de idea con rapidez, no retiene en la memoria toda la secuencia de acciones y a veces olvida incluso el objetivo.

  • Ejemplo: el responsable da al empleado un plan detallado para rellenar el formulario de informe. Las primeras veces el empleado lo hace correctamente, pero a la semana aparecen omisiones extrañas en el informe. Resulta que olvida por completo la lista de verificación que tiene sobre la mesa y actúa «como suele hacerlo».

Baja automatización — cuando la persona ha aprendido la información de forma formal, pero no la ha llevado al nivel de acción habitual y automática. Un ejemplo clásico es el aprendizaje de un idioma extranjero. Se pueden memorizar las reglas gramaticales, pero al dejar de practicar de forma intensiva los errores reaparecen.

  • Ejemplo: usted le explica a un colega cómo trabajar con un nuevo software. Él toma notas diligentemente y durante unos días sigue la instrucción al pie de la letra. Pero luego baja la atención, pierde el interés en consultar la ayuda cada vez y en los resultados vuelven a aparecer las viejas costumbres.

Falta de motivación a menudo se disfraza de «no entender». Pero si la persona simplemente no ve sentido en esforzarse, le resulta más fácil regresar a la técnica habitual, aunque no sea la mejor, que vigilar cada paso del nuevo procedimiento. La motivación puede ser interna (interés, desarrollo profesional, autorrealización) y externa (salario, evaluación, miedo al castigo). Si ambas están ausentes o son débiles, el aprendizaje se estanca.

  • Ejemplo: usted entrena a un empleado en un nuevo estándar de atención al cliente. Él entiende que el nuevo enfoque es más complejo y requiere más tiempo y esfuerzo, y no hay compensación adicional prevista. De forma más o menos inconsciente, su cerebro elige el camino antiguo, más rápido, a pesar de sus fallos.

Problemas con la memoria: ¿por qué la información «se va»?

«Recordar» y «conservar» información no es lo mismo. Se puede oír, entender e incluso repetir, pero al cabo de una semana aparece el efecto de «se me ha ido todo de la cabeza». A continuación, un breve análisis de por qué la memoria puede no ser tan fiable como quisiéramos.

Tipos de memoria y sus limitaciones. Contamos con la memoria a corto plazo (operativa), que mantiene la información «a mano» solo durante segundos, y la memoria a largo plazo, donde los datos pueden almacenarse durante años. El problema es que el paso de la memoria a corto plazo a la larga requiere repeticiones regulares, comprensión del sentido y significación emocional. Si hay pocas repeticiones, la motivación es débil y la información parece «vacía», el cerebro no se apresura a conservarla a largo plazo.

Maldición de la instrucción «única». Cuando da instrucciones detalladas solo una vez y luego no verifica ni establece puntos de control intermedios, la persona puede gestionar la tarea por memoria un par de veces y después olvidarlo todo. Sin práctica, cualquier nuevo conocimiento comienza a «encogerse» y al final se disuelve en el flujo de la conciencia.

Carga cognitiva y estrés. Si las tareas son demasiado complejas o abundantes, el cerebro empieza a «protegerse». Como resultado, los detalles de nuevas instrucciones simplemente no se integran en la memoria. El estrés es un enemigo constante del aprendizaje, porque bajo su influencia el cerebro se centra en «sobrevivir» más que en buscar soluciones creativas o almacenar nuevos datos.

Características del aprendizaje y la repetición

A veces el propio sistema de enseñanza está mal diseñado. Puede culparse a la persona que «todo lo olvida», pero si se le da demasiada información de una vez, no se registran los resultados y no se crean listas claras, el resultado suele ser el esperado. Por muy capaz que sea la mente, la sobrecarga no beneficia a nadie.

Método de inmersión. A veces funciona si, inmediatamente después de las explicaciones, la persona se pone a practicar sin largos intervalos. Consolida las habilidades en tareas reales, comete errores, los corrige al instante y lleva el proceso hasta la automatización. Lo importante es no interrumpir ese ciclo demasiado pronto.

Instrucciones paso a paso y listas de verificación. Empezamos a funcionar «en automático» cuando repetimos varias veces el mismo algoritmo consultando la «chuleta». Esto es especialmente útil donde hay muchos detalles: ya sea en contabilidad, escritura de código o preparación de platos complejos.

Retroalimentación y control. A menudo las personas vuelven a los mismos fallos porque nadie los detecta o se los comunica a tiempo. La retroalimentación actúa como una «alarma»: si algo va mal, la persona lo sabe y corrige su conducta. Cuando no hay verificación regular, el cerebro ahorra recursos y regresa a los esquemas habituales.

El papel de las emociones y el estrés

Las emociones pueden influir mucho en la consolidación de la información. Cuando estamos entusiasmados con algo, se recuerda casi sin esfuerzo. Si nos asustan o nos critican, podemos «bloquearnos» y dejar de procesar nueva información. La ansiedad constante puede destruir la motivación y la capacidad de aprender.

Miedo al error. A veces el empleado, el principiante o el niño entra en pánico: «¿Y si vuelvo a equivocarme?». Por esa ansiedad deja de percibir la instrucción con claridad, comete el fallo y recibe otra dosis de crítica. Se crea un círculo vicioso.

Falta de apoyo emocional. Cuando la persona siente indiferencia, le importa menos hacer la tarea impecablemente. Si, en cambio, percibe que su esfuerzo es observado y valorado, el entusiasmo interno aumenta. Un fuerte involucramiento genera un vínculo más sólido entre la teoría y la práctica.

Estrés y agotamiento. El ritmo de vida actual hace que muchos trabajen «hasta el límite». En ese estado el cerebro funciona con la lógica «solo llegar al final del día», mientras que el aprendizaje profundo requiere otras condiciones. Si la persona está sobrecargada, su recurso de atención es muy limitado y vuelve inconscientemente a los métodos antiguos.

Consejos prácticos

Para evitar la vuelta a viejos errores, es importante no limitarse a «explicar cómo debe hacerse», sino integrar el proceso de consolidación de nuevas habilidades en la actividad cotidiana. Aquí van algunas formas de lograrlo.

1. Haga instrucciones paso a paso y listas de verificación

  • Elabore una lista de acciones clara y compacta. No olvide incluir enlaces necesarios, contraseñas y otra información concreta.
  • Pida a la persona que marque cada punto a medida que lo realiza.

2. Repita el material con regularidad

  • Planifique «mini entrenamientos» intermedios, verificaciones de conocimientos o de habilidades. Que no sean exámenes sorpresa, sino ensayos amistosos.
  • Utilice servicios para entrenar la memoria, por ejemplo BrainExer u otras plataformas donde se puede practicar la concentración y la retención de información.

3. Proporcione retroalimentación

  • No espere a que la persona se pierda en sus viejos errores. Si ve señales (omisiones, simplificaciones, confusión), converse en una etapa temprana.
  • Procure dar retroalimentación en clave positiva: en vez de «¡Otra vez todo mal!», diga «Mira, aquí está correcto, y en este punto pensemos juntos cómo mejorar».

4. Fomente y motive

  • Si la persona entiende por qué se esfuerza y siente reconocimiento, le resulta más fácil mantener las nuevas costumbres.
  • Tener un objetivo (crecimiento profesional, bonificación, sensación de seguridad) suele estimular a seguir actuando «según las normas» incluso después de la formación.

5. Tenga en cuenta las particularidades individuales

  • Si sospecha que una persona tiene problemas evidentes de atención, quizá sea apropiado consultar a especialistas. El TDAH no es raro; existen muchas formas de abordarlo.
  • Hable con las personas o obsérvelas: ¿qué tipo de aprendizaje les conviene más? Hay quienes aprenden mejor oyendo, otros de forma visual y algunos necesitan esquemas paso a paso.

Ejemplos de la vida real

Caso 1: En el caso de Natalia, gerente de ventas, se detectaron errores recurrentes al trabajar con la base de datos de clientes. El jefe dedicó dos días a explicar cómo asignar los estados de las operaciones, y durante los tres primeros días Natalia realmente registró los datos según lo nuevo. Pero después todo volvió al desorden inicial. Resultó que Natalia no tenía una instrucción cómoda a mano y la empresa no supervisaba la ejecución. Cuando crearon una hoja de Google simple con los estados y configuraron recordatorios, Natalia dejó de equivocarse.

Caso 2: El escolar Kirill, que aparentemente había aprendido las reglas del idioma ruso, seguía cometiendo errores «infantiles»: unas veces escribía mal «жи-ши», otras se olvidaba de la «signo blando». El profesor regañaba, los padres se enfadaban, y la solución fue sencilla: Kirill necesitaba más práctica en trabajos escritos y suficiente sueño (el niño se acostaba habitualmente pasada la medianoche y la falta de sueño reducía mucho su atención).

Caso 3: En una empresa de TI introdujeron un nuevo reglamento para la formateación del código y los commits, pero a la semana los desarrolladores volvieron a su estilo habitual. La dirección se mostró disconforme, pero se comprobó que: a) muchos no entendían por qué cambiar su sistema acostumbrado; b) no había una forma rápida de verificar el cumplimiento del nuevo formato. Tras implantar una verificación automática en el servidor y asignar «responsables del estilo de código» entre los entusiastas, todo funcionó mucho mejor y los errores antiguos desaparecieron.

Conclusión

La situación en la que una persona repite una y otra vez los mismos errores a pesar de una formación detallada es bastante frecuente. Somos, en gran medida, criaturas de hábitos, y el cerebro tiende a ahorrar energía usando vías neuronales ya trazadas. Para que los nuevos conocimientos y habilidades realmente se conviertan en hábito, es necesario crear las condiciones adecuadas: motivar, dar instrucciones claras, establecer práctica regular y controlar los resultados. Todo eso no garantiza un éxito instantáneo, pero asegura un afianzamiento mucho más sólido que un simple «explicar una vez y dejar en libertad».

Si la persona presenta características vinculadas a la atención o la memoria, conviene informarse y consultar con especialistas. Por ejemplo, se pueden realizar pruebas en línea para el TDAH o pedir cita con un psicólogo. Recuerde que muchos problemas se resuelven con un enfoque correcto y el apoyo necesario.

En definitiva, cuando comprendemos que un comportamiento nuevo requiere esfuerzo y repeticiones, así como implicación e interés, queda claro por qué las personas con tanta frecuencia «vuelven» a los errores de siempre. No debe considerarse algo único o signo de «estupidez». Más bien indica que nuestra psique necesita ayuda para incorporar información nueva, ya sea mediante retroalimentación regular, listas claras de pasos o apoyo emocional. Si se aborda el problema de forma sistemática, incluso tareas complejas se vuelven más simples y el número de errores recurrentes disminuye de manera notable.

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