Cuando vuelve a aparecer una base con millones de contraseñas filtradas, el primer reflejo es comprobar si la tuya está ahí. El segundo es averiguar qué tan mal está la situación en general. Aquí entra en juego Pipal: una utilidad que permite analizar de forma clara de qué se compone un volcado, qué patrones son más frecuentes en las contraseñas y cómo ese conocimiento puede usarse en un ataque… o en la defensa.
Qué es Pipal y para qué sirve
Pipal es una herramienta de análisis de contraseñas escrita en Ruby, orientada a investigadores de seguridad de la información, pentesters y curiosos. Toma como entrada un archivo con una lista de contraseñas y ofrece estadísticas extensas: desde las longitudes más comunes hasta patrones en los que se alternan dígitos y letras. En esencia, es como una hoja de cálculo con automatización y mirada de psicólogo social.
La herramienta fue creada por Robin Wood (aka DigiNinja), autor de numerosos scripts y utilidades útiles para pruebas de penetración. Desde entonces Pipal se ha convertido en un clásico e incluso en un pequeño meme entre especialistas en seguridad informática. Un meme inteligente, eso sí.
Qué puede hacer Pipal
- Contar la frecuencia de las longitudes de las contraseñas
- Analizar patrones (por ejemplo: Aaaa999!)
- Destacar sufijos y prefijos
- Comparar longitudes, frecuencias de caracteres y palabras
- Encontrar las palabras, dígitos y combinaciones más populares
- Resaltar características: direcciones de correo, fechas, nombres y más
Todo esto puede parecer estadística aburrida… hasta que ves que el 80 % de los usuarios siguen creando contraseñas con el patrón Nombre+Año. Bienvenidos a la previsibilidad.
Cómo instalar Pipal
A pesar de que el proyecto es algo antiguo, la instalación de Pipal es sencilla. Lo principal es tener Ruby. En la mayoría de distribuciones Linux ya está o se instala en un paso.
git clone https://github.com/digininja/pipal.git cd pipal ruby pipal.rb your_password_list.txt
Sí, es simple: dale a Pipal un archivo y empezará a hacer su magia. Si Ruby no está instalado, usa:
sudo apt install ruby
o en Mac:
brew install ruby
Ejemplos de análisis: leer entre líneas
Imagina que tienes un archivo de una filtración con 100 000 contraseñas. Ejecutas:
ruby pipal.rb rockyou.txt > report.txt
¡Y voilà! En el informe hay un gigabyte de filosofía digital:
- Longitud de las contraseñas: pico máximo en 8 caracteres
- Patrones: con más frecuencia Aaaaaaaa, Aa999999, Aaaa1111
- Palabras populares: love, password, dragon, qwerty
- Números al final: casi la mitad
- Palabras de diccionario: 70 % — sustantivos en inglés
A partir de ese momento empiezas a notar lo repetitiva que es la gente. Y lo fácil que es explotar esos patrones —por ejemplo, al crear un diccionario personalizado para Hashcat.
Aplicaciones prácticas
La herramienta puede ser útil tanto para atacantes como para defensores. Aquí algunos escenarios:
1. Creación de diccionarios para fuerza bruta
Analizando un volcado de una región o empresa específica, puedes compilar un diccionario cercano a las contraseñas reales de los usuarios.
2. Preparación de informes tras una auditoría
Si eres pentester, los resultados de Pipal pueden ser una parte convincente del informe. Especialmente si muestras al cliente que la mitad del personal usa 'CompanyName2023!'
3. Formación y concienciación
La herramienta funciona muy bien en campañas de concienciación sobre seguridad de la información. Es difícil discutir con cifras cuando están delante de los ojos.
4. Optimización de políticas de contraseñas
Si se observa que todos intentan eludir las restricciones de longitud y caracteres, quizá sea el momento de revisar la política. O de dejar de depender solo de contraseñas.
Fortalezas y debilidades
Como cualquier herramienta especializada, Pipal no es perfecto. Aquí sus pros y contras:
Pros:
- Funciona listo para usar
- No requiere instalación de librerías adicionales
- Ofrece estadísticas exhaustivas
- Apropiado para archivos grandes
Contras:
- No tiene interfaz gráfica
- Admite solo inglés y ASCII
- Funciona lento en volcados gigantes (millones de registros)
- No se ha actualizado en muchos años, pero aún funciona
Aun así, si quieres obtener una visión básica pero potente de un volcado de contraseñas, Pipal sigue siendo una excelente opción.
Alternativas y complementos
Si buscas algo más moderno o visual, considera:
- Probable-Wordlists — diccionarios basados en estadísticas
- psudohash — generador de contraseñas similares
- SecLists — biblioteca de diccionarios y patrones
- Metasploit — no para análisis, pero útil
Y si prefieres gráficos y estética, puedes usar Pipal junto con Excel, importando los datos del informe y visualizándolos como quieras.
Conclusión: contraseñas aburridas, conclusiones interesantes
Pipal no es solo una herramienta. Es un espejo en el que se refleja la humanidad cuando se le pide inventar "algo seguro". Y es un espejo donde los especialistas en seguridad encuentran inspiración tanto para la defensa como para el ataque.
Sí, es antiguo, sin interfaces brillantes ni diagramas. Pero Pipal sigue siendo una de las maneras más simples y efectivas de entender cuán previsibles seguimos siendo. Incluso en 2025.
Por eso resulta útil para pentesters, ingenieros de SOC y quienes solo quieren manipular estadísticas con las manos. O para demostrar a colegas que "contraseña123" no es una idea muy original.