Seguridad en cada sorbo: ¿por qué la FDA decidió prohibir el BVO (aceite vegetal bromado) tras un siglo de uso?

Seguridad en cada sorbo: ¿por qué la FDA decidió prohibir el BVO (aceite vegetal bromado) tras un siglo de uso?

¡Hola, amigos!

Sujete bien sus vasos de refresco, porque la FDA acaba de declarar la guerra a uno de los ingredientes más misteriosos de nuestras bebidas favoritas. Se trata del aceite vegetal bromado, o BVO.

¿Qué es el BVO?

El aceite vegetal bromado (BVO) es un aceite vegetal modificado con bromo. El bromo es un elemento químico natural que a temperatura ambiente tiene un color rojo oscuro parduzco y se presenta en estado líquido. Cuando se añade bromo al aceite vegetal, este se vuelve más denso que el agua, lo que lo hace útil para emulsionar ciertos ingredientes en agua. Esto ayuda a distribuir de manera uniforme los componentes en la bebida y evita que se separen.

¿Dónde se utiliza el BVO?

Durante los últimos 50 años, el BVO se ha usado principalmente para estabilizar los sabores cítricos en refrescos, bebidas deportivas y energéticas. Sin embargo, muchos fabricantes en EE. UU. ya han reemplazado el BVO en sus productos, y hoy «solo unas pocas bebidas en EE. UU. contienen BVO», según la FDA.

De héroe a villano: historia del BVO

El uso del BVO en alimentos comenzó en la década de 1920, mucho antes de la creación de la FDA. Al principio, la agencia incluyó el aceite modificado en la lista de sustancias consideradas seguras (GRAS). Sin embargo, en las décadas de 1960 y 1970 surgieron dudas sobre su seguridad, ya que estudios en animales mostraron que el BVO podía dañar el corazón. Hay que tener en cuenta que a esos animales se les administraron dosis muy altas de BVO, muy superiores a las que consume la gente. Más tarde se demostró que el BVO no daña el corazón. A pesar de ello, a finales de la década de 1960 la FDA limitó su uso, permitiendo su adición solo en cantidades muy pequeñas: 15 partes por millón. Eso es aproximadamente como añadir una gota de agua a una piscina: no mucho, pero aún perceptible.

Investigaciones recientes y prohibición

En 2022 se realizó un estudio que mostró que las ratas alimentadas con BVO acumularon una gran cantidad de bromo en la sangre y en los tejidos. Se encontraron productos de degradación del aceite en diversos órganos y en tejidos grasos. El hallazgo más preocupante fue que dosis altas de BVO provocaron un aumento del número de células en la glándula tiroides, lo que puede causar problemas graves, como el bocio.

Conclusión de la FDA

Tras esos estudios, la FDA decidió prohibir el uso del BVO en los alimentos. Según la agencia, «los datos en animales y en humanos, incluida la nueva información de estudios recientes, ya no sustentan la conclusión de que el uso del BVO en los alimentos sea seguro». La nueva prohibición entrará en vigor el 2 de agosto, y las empresas tendrán un año para eliminar este ingrediente de sus productos.

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