Imagina que colocas una sartén en la cocina para preparar la cena. De repente, al cabo de unas horas, empiezas a sentir fiebre. Temperatura, escalofríos, dolor de cabeza: todos los síntomas de la gripe están presentes. Pero, ¿y si la causa no es una infección viral, sino tus utensilios de cocina? Bienvenido al mundo de la «gripe por teflón» —una dolencia enigmática relacionada con nuestras queridas sartenes antiadherentes.
En las últimas dos décadas en Estados Unidos se han registrado más de 3.600 casos sospechosos de esta enfermedad poco conocida. Solo el año pasado su número alcanzó un récord de 267. ¿Qué hay detrás de estas cifras? Vamos a analizar qué es la «gripe por teflón», qué tan peligrosa puede ser y cómo usar sartenes antiadherentes para no convertir la cena en un experimento químico.
¿Qué es la «gripe por teflón»?
La «gripe por teflón», o, como la llaman los científicos, fiebre polimérica, es un conjunto de síntomas que recuerda a la gripe común. Fiebre, escalofríos, dolor de cabeza: el cuadro clásico que todos conocemos. Pero, a diferencia de una infección viral, esta dolencia está relacionada con la inhalación de vapores que se liberan cuando el recubrimiento antiadherente de las sartenes se sobrecalienta.
Suena como el argumento de una película de ciencia ficción, ¿verdad? Sin embargo, es un problema real que conviene conocer si tienes sartenes antiadherentes.
PFAS: «químicos eternos» en tu cocina
La mayoría de los recubrimientos antiadherentes, incluido el famoso Teflón, contienen un compuesto llamado politetrafluoroetileno (PTFE). Este pertenece a la familia de los PFAS —compuestos per- y polifluoroalquilados—. A menudo se les llama «químicos eternos» porque pueden persistir en el medio ambiente durante años.
Los PFAS no se usan solo en sartenes. Se pueden encontrar en envases de comida rápida, ropa repelente al agua e incluso en cosméticos. Hoy, sin embargo, nos centraremos en los utensilios de cocina.
¿Cuándo una sartén se vuelve peligrosa?
Usadas con normalidad, las sartenes antiadherentes son seguras. Los problemas aparecen cuando la temperatura supera los 260 °C. En ese punto el recubrimiento empieza a descomponerse y a liberar vapores potencialmente dañinos.
Imagina que dejas una sartén vacía sobre la placa encendida. La temperatura sube rápidamente y tu cocina se convierte en una pequeña fábrica de gases tóxicos. No es el mejor escenario para preparar la cena, ¿no?
¿Cómo usar correctamente las sartenes antiadherentes?
- No calientes una sartén vacía. Coloca siempre alimentos, aceite o líquido antes de empezar a calentarla.
- Evita temperaturas muy altas. La mayoría de los fabricantes recomiendan no exceder los 260 °C.
- Usa la campana extractora o abre las ventanas al cocinar. ¡Aire fresco es tu aliado!
- No rayes el recubrimiento con utensilios metálicos. Emplea espátulas de madera, silicona o nailon.
¿Qué hacer si el recubrimiento está rayado?
La buena noticia: los fragmentos de PTFE ingeridos ocasionalmente probablemente simplemente pasarán por tu organismo. La mala noticia: inhalar los vapores de una sartén sobrecalentada es mucho más peligroso.
Si tu sartén empieza a desprenderse o presenta arañazos profundos, es momento de despedirte de ella. Mejor prevenir que arriesgar la salud.
Alternativas a los PFAS: ¿qué elegir?
Si quieres evitar los PFAS, busca marcas que garanticen la ausencia de compuestos fluorados en sus productos. También puedes considerar estas alternativas:
- Sartenes de hierro fundido —pesadas, pero duraderas.
- Acero inoxidable —un clásico que no falla.
- Revestimientos cerámicos —a menudo hechos de dióxido de silicio y sin «químicos eternos».
Algunas empresas, como Nordic Ware y HexClad, afirman que ya no emplean PFAS en sus recubrimientos antiadherentes.
Conclusión
La «gripe por teflón» no es un mito, pero tampoco motivo de pánico. Usadas correctamente, las sartenes antiadherentes siguen siendo herramientas seguras y prácticas en la cocina. Lo importante es seguir las instrucciones y no convertir la cocina en un laboratorio químico.
P.S. Y recuerda: la mejor manera de evitar la «gripe por teflón» es no quedarte dormido mientras cocinas. ¡Cuídate y cuida tus sartenes!