Es posible que pagues por el mejor plan de Internet que ofrece tu proveedor, pero en la práctica la ubicación del enrutador puede afectar considerablemente la calidad del Wi‑Fi. Desmitifiquemos siete mitos populares sobre la colocación de enrutadores y veamos cómo mejorar realmente la cobertura y la velocidad de la señal.
Mito 1: Se puede colocar el enrutador en una esquina para que no ocupe mucho espacio
Muchos prefieren esconder el enrutador en una esquina de la habitación para que no llame la atención ni ocupe espacio. Sin embargo, esa ubicación puede empeorar la calidad de la señal, ya que el Wi‑Fi debe propagarse de manera uniforme en todas las direcciones. Para una cobertura óptima, es mejor colocar el enrutador en la parte central del apartamento o de la casa.
Si vives en una casa de dos plantas, quizá debas considerar instalar un sistema mesh. El nodo principal de la red también es mejor colocarlo en el centro, y los demás nodos deben situarse estratégicamente por toda la casa para garantizar una cobertura estable y potente.
Mito 2: Se puede colocar el enrutador en el suelo para mayor estabilidad
Algunos colocan el enrutador en el suelo para que esté más cerca del enchufe y quede estable. Sin embargo, la señal Wi‑Fi se propaga no solo hacia los lados sino también hacia abajo, y ponerlo en el suelo provoca pérdida de señal debido a su absorción por el revestimiento del suelo.
Para obtener mejores resultados, conviene elevar el enrutador. Una estantería o una mesa son buenas opciones, ya que favorecerán la propagación de la señal por la habitación.
Mito 3: Colocar el enrutador junto a una ventana es la mejor opción para aumentar el alcance
La idea de instalar el enrutador junto a una ventana parece lógica, pues el espacio abierto con pocas barreras mejora el alcance de la señal. Sin embargo, el vidrio puede reflejar o dispersar el Wi‑Fi, empeorando la conexión dentro de la casa.
Además, colocarlo en un alféizar soleado provocará su calentamiento, lo que con el tiempo afectará el rendimiento. Para evitar problemas por sobrecalentamiento y por reflexiones de la señal, es mejor elegir un lugar alejado de las ventanas.
Mito 4: Se puede instalar el enrutador junto a otros aparatos electrónicos para ahorrar espacio
Colocar el enrutador en la misma estantería que otros equipos, como el televisor o un sistema de sonido, puede ser cómodo por motivos de espacio, pero perjudica seriamente la calidad de la señal. Los dispositivos que operan en la banda de 2,4 GHz pueden generar interferencias, y aun en la de 5 GHz materiales metálicos pueden reflejar la señal.
Para evitar interferencias, procura mantener el enrutador al menos a cinco metros de otros dispositivos. Si eso no es posible, intenta aumentar la distancia entre ellos lo máximo posible.
Mito 5: Se puede esconder el enrutador detrás de muebles o en un armario
Las paredes, los tabiques y los muebles voluminosos pueden bloquear la señal. Ocultar el enrutador con objetos pesados, como un armario o un sofá, reduce su eficacia. Si quieres mejorar la recepción de Wi‑Fi en el hogar, intenta despejar el espacio alrededor del enrutador y colocarlo en un lugar abierto.
Si no puedes mover los muebles, prueba a elevar el enrutador: eso ayudará a que la señal sortee los obstáculos.
Mito 6: El sótano o el ático son lugares adecuados para mejorar la cobertura
Aunque pueda parecer lógico colocar el enrutador en el sótano o en el ático para mejorar la cobertura en toda la casa, en la práctica esto reduce la señal. El lugar óptimo para el dispositivo es una zona abierta y central de la vivienda.
Si necesitas una señal fuerte en el sótano o en el ático, es mejor usar un sistema mesh o repetidores para ampliar la zona de cobertura del Wi‑Fi sin tener que mover el enrutador a un lugar incómodo.
Mito 7: Se puede colocar el enrutador cerca de un cuerpo de agua
El agua absorbe y dispersa la señal Wi‑Fi, lo que conlleva su debilitamiento. Si has colocado el enrutador cerca de un acuario, del fregadero de la cocina o cerca del baño, es mejor moverlo. Además, el agua puede entrar accidentalmente en el dispositivo y dañarlo.
¿Cómo mejorar realmente la señal Wi‑Fi?
Ahora que hemos desmitificado los principales mitos sobre la colocación de enrutadores, deberías tener una mejor idea de cómo encontrar el lugar óptimo para el dispositivo. Sin embargo, la ubicación es solo parte de la solución. Para mejorar la calidad de la conexión, actualiza regularmente el firmware del enrutador, añade repetidores o un sistema mesh si es necesario, revisa que tu plan de Internet se ajuste a tus necesidades y, si procede, reemplaza la antena por una de alta ganancia.
Estos pasos sencillos te ayudarán a lograr una cobertura Wi‑Fi estable y de calidad en tu hogar.