Una VPN proporciona seguridad y anonimato en la red, pero si está comprometida, la protección pierde sentido. Terceros pueden acceder a sus datos y el proveedor de Internet puede ver qué sitios se visitan. ¿Cómo saber que la VPN dejó de cumplir su función? Analizaremos las señales clave y las formas de comprobarlo.
1. Filtración de la dirección IP real
El propósito principal de una VPN es ocultar su IP. Si de repente resulta accesible para terceros, es un signo de problema. Se puede comprobar con servicios como ipleak.net o dnsleaktest.com. Si aparece su IP real, la VPN no funciona correctamente. Esto puede deberse a errores del proveedor, fugas a través de WebRTC o configuraciones inadecuadas.
2. Fugas de consultas DNS
DNS (Domain Name System) se encarga de convertir nombres de dominio en direcciones IP. Cuando escribe en el navegador example.com, su equipo realiza una consulta al servidor DNS, que la traduce en una IP (por ejemplo, 93.184.216.34).
Si la VPN está comprometida o mal configurada, las consultas DNS pueden no pasar por el túnel cifrado, sino por el proveedor. Esto permite:
- Determinar qué sitios visita.
- Rastrear su tráfico incluso cuando usa una VPN.
- Realizar ataques de intercepción DNS.
Cómo comprobarlo?
- Conéctese a la VPN y visite dnsleaktest.com.
- Si en los resultados aparece su proveedor de Internet, entonces hay una fuga.
Qué hacer?
- Usar una VPN con protección contra fugas DNS.
- Cambie a servidores DNS protegidos (por ejemplo, Cloudflare 1.1.1.1 o Google DNS 8.8.8.8).
- Configurar la VPN manualmente, especificando DNS cifrados.
3. Desconexiones repentinas e inestabilidad de la conexión
La VPN no debería desconectarse por sí sola. Si la conexión se corta sin aviso, puede deberse a:
- Un ataque MITM (Man-in-the-Middle) — alguien intenta interceptar su tráfico.
- Ataques DNS que redirigen el tráfico a servidores falsos.
- Bloqueo de red (algunos proveedores de Internet bloquean protocolos de VPN).
Cómo comprobarlo?
- Conéctese a la VPN y ejecute una prueba de ping (ping 8.8.8.8 en la terminal). Si la conexión se interrumpe, la VPN es inestable.
- Revise los archivos de registro de la VPN (en el cliente suele haber la sección Logs o Debug).
4. Actividad sospechosa en las cuentas
Si tras conectarse a la VPN aparecen avisos de accesos desde IP desconocidas, esto puede indicar una compromisión. Servicios bancarios y plataformas de correo suelen avisar sobre actividad sospechosa. Vale la pena comprobar el historial de accesos en cuentas de Google, Facebook u otros servicios. Si se ven conexiones desde IP sospechosas, la VPN podría estar transmitiendo sus datos a terceros.
5. Caída brusca de la velocidad
La VPN reduce algo la velocidad, pero si la conexión se ralentiza de forma drástica, puede indicar un ataque o la poca fiabilidad del servicio. Algunos VPN enrutan el tráfico a través de intermediarios, lo que reduce el rendimiento y aumenta el riesgo de fugas. Una prueba de velocidad con servicios como Speedtest.net o Fast.com ayudará a detectar el problema. Si la conexión está sensiblemente más lenta que de costumbre, conviene verificar si se está usando un servidor VPN con mala reputación.
6. El servicio VPN cambió la política de privacidad
Las empresas pueden comenzar de pronto a almacenar registros de usuarios, incluso si antes afirmaban lo contrario. Esto puede deberse a:
- Exigencias legales (por ejemplo, en EE. UU. y la UE las empresas VPN pueden verse obligadas a entregar datos).
- Venta de datos a terceros (muchas VPN gratuitas ganan dinero vendiendo información de usuarios).
Si el servicio VPN cambió los términos de uso, conviene leer atentamente la política de privacidad. Formulaciones peligrosas como «podemos transferir datos a terceros» o «guardamos información de las sesiones» son motivo para plantearse cambiar de proveedor.
7. Bloqueos de sitios y servicios
Si al usar la VPN el acceso a determinados sitios (por ejemplo, servicios bancarios o de correo) queda bloqueado o se solicita verificación adicional, puede indicar que la VPN está usando direcciones IP comprometidas. Algunos sitios identifican IP "malas" y bloquean su acceso. Puede comprobar la reputación de una IP en abuseipdb.com.
¿Cómo protegerse?
- Use una VPN confiable con política No-Logs y reputación verificada.
- Pruebe regularmente la conexión en busca de fugas de IP y DNS, y compruebe la estabilidad del servicio.
- Evite las VPN gratuitas, ya que pueden vender sus datos.
- Actualice el cliente de la VPN y vigile los cambios en la política de privacidad.
- Configure un Kill Switch para que el tráfico no se filtre en caso de fallo de la VPN.
- Elija una VPN con multi-hop (doble cifrado del tráfico).
Si la VPN está comprometida, conviene cambiar de servicio de inmediato y revisar el enfoque de la seguridad digital.
Las comprobaciones periódicas de fugas y de la estabilidad de la conexión ayudan a detectar problemas a tiempo. La VPN debe proteger su tráfico, no convertirse en otra amenaza. Para más detalles sobre los riesgos posibles al usar una VPN, lea el artículo "VPN no te hace invisible: 5 formas en que pueden rastrearte". Y si está considerando crear su propio servidor VPN, conozca los riesgos ocultos y las ventajas de los servicios comerciales en el texto "Servidor VPN personal: riesgos ocultos y por qué los VPN comerciales son más seguros"