El Internet de las cosas (IoT) se está desarrollando activamente, pero sigue siendo una categoría de dispositivos vulnerable desde el punto de vista de la seguridad informática. Muchos dispositivos IoT tienen protecciones débiles y se convierten en objetivos de ataques, llegando a formar parte de botnets. Esto permite a los atacantes emplearlos para ataques DDoS, minería oculta, envío de spam y otras acciones maliciosas. En este material analizaremos los principales signos de infección, métodos de detección y formas de protección de los dispositivos IoT.
Signos de infección de un dispositivo IoT por un botnet
1. Reinicios inesperados
Los reinicios incontrolados del dispositivo pueden ser consecuencia de su uso en un botnet. Esto es especialmente importante para dispositivos que funcionan 24/7, como cámaras de vigilancia, enrutadores y sensores inteligentes. Las causas de los reinicios inesperados pueden ser las siguientes:
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Carga excesiva del procesador. Cuando un dispositivo está infectado por software malicioso, su procesador puede sobrecargarse debido a la ejecución de tareas ocultas. Esto puede activar los mecanismos de protección integrados, que reinician automáticamente el sistema.
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Comandos remotos de los atacantes. Algunos botnets requieren la reinicialización periódica de los dispositivos para instalar actualizaciones de código malicioso o para ocultar su presencia en la red.
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Conflictos de red y sobrecarga de conexiones. El software malicioso puede generar una cantidad excesiva de solicitudes de red, lo que provoca inestabilidad en los adaptadores de red y la necesidad de restablecer las conexiones.
Si un dispositivo IoT se apaga o se reinicia de forma inesperada sin una causa aparente, se recomienda analizar su funcionamiento usando los registros de eventos, que pueden indicar las posibles fuentes del problema.
2. Consumo de energía anómalo
Un dispositivo infectado por un botnet puede consumir considerablemente más energía de lo habitual. Esto es especialmente crítico para dispositivos IoT alimentados por batería, como timbres inteligentes, sensores de movimiento y dispositivos portátiles. Las causas principales del consumo anómalo de energía durante una infección son:
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Ejecución en segundo plano de software malicioso. Un dispositivo infectado puede realizar tareas ocultas, incluyendo la transmisión continua de datos, la participación en ataques DDoS o la realización de cálculos criptográficos.
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Uso del dispositivo para criptominería. Algunos botnets infectan dispositivos IoT para aprovechar su capacidad de cálculo en la minería de criptomonedas. Esto es especialmente visible en dispositivos con procesadores más potentes.
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Interacciones de red 24/7. Si el dispositivo transmite datos a servidores remotos de forma continua, su consumo de energía aumenta. Esto puede indicar una interacción de red no deseada con servidores de comando del botnet.
Para monitorizar el consumo de energía se pueden usar las herramientas integradas de los dispositivos (si están disponibles) o supervisar el comportamiento mediante enchufes inteligentes y fuentes de alimentación que registran el nivel de consumo energético.
3. Carga de red inusualmente alta
Los dispositivos IoT involucrados en un botnet a menudo generan tráfico de red atípico. Esto se manifiesta en los siguientes signos:
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Aumento del tráfico saliente. Si el dispositivo, sin una razón evidente, envía grandes volúmenes de datos a servidores desconocidos, esto puede indicar su participación en un botnet.
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Conexiones frecuentes con servidores remotos. Algunos botnets requieren una conexión constante con servidores de comando, lo que se traduce en una interacción de red estable pero inusual.
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Alta carga en el enrutador. Si un dispositivo IoT consume más ancho de banda del esperado, esto puede ser consecuencia de su infección.
Para analizar el tráfico de red se pueden usar herramientas como Wireshark, tcpdump y los monitores de los enrutadores, que permiten identificar conexiones sospechosas y un alto nivel de actividad en la red.
4. Conexión a direcciones IP desconocidas
Los dispositivos IoT infectados por botnets pueden establecer conexiones con servidores que no forman parte de la infraestructura del fabricante. Esto se puede comprobar analizando la lista de conexiones a través de la interfaz web del enrutador o mediante software especializado. Si el dispositivo envía datos a direcciones IP desconocidas, ubicadas en el extranjero o relacionadas con botnets conocidos, es un indicador serio de infección.
5. Mal funcionamiento del dispositivo
Los dispositivos IoT infectados pueden presentar problemas en su funcionalidad principal. Por ejemplo, las cámaras de vigilancia pueden dejar de grabar vídeo o de transmitir imagen, y los sensores inteligentes pueden responder con retraso o dejar de funcionar. Esto se debe a que el procesador y los recursos de red del dispositivo se utilizan para ejecutar tareas de terceros, lo que provoca fallos en su funcionamiento normal.
Métodos para detectar la infección
1. Análisis del tráfico de red
Para detectar actividad anómala se pueden usar herramientas de monitorización de red:
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Wireshark ( wireshark.org) – herramienta para el análisis detallado de los paquetes de datos transmitidos.
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tcpdump – utilidad de línea de comandos que permite supervisar las interacciones de red en tiempo real.
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Suricata ( suricata.io) – sistema de detección de intrusiones (IDS) que permite identificar conexiones sospechosas y actividad maliciosa.
2. Revisión de los registros del enrutador
La mayoría de los enrutadores actuales permiten analizar las conexiones de red y bloquear conexiones sospechosas. La configuración del cortafuegos ayudará a filtrar el tráfico malicioso.
3. Uso de bases de inteligencia sobre amenazas
Servicios como VirusTotal ( virustotal.com) y AbuseIPDB ( abuseipdb.com) ayudan a determinar si ciertas direcciones IP están asociadas con botnets.
Protección de los dispositivos IoT
Para minimizar los riesgos, es necesario actualizar regularmente el firmware de los dispositivos, usar contraseñas complejas y segmentar la red. Desactivar servicios innecesarios, como Telnet y SSH, también reduce la probabilidad de infección. Es importante emplear medidas de protección, como VPN, cortafuegos y sistemas de detección de intrusiones, y realizar un monitoreo regular del comportamiento de la red.
Detectar la infección en etapas tempranas permitirá evitar que el dispositivo se utilice como parte de un botnet y minimizará la amenaza para toda la red.
En este artículo encontrará los signos clave de compromiso de VPN.