50 sombras de las criptomonedas: cómo funcionan los pagos en la dark web

50 sombras de las criptomonedas: cómo funcionan los pagos en la dark web

Las criptomonedas a menudo se consideran el «combustible» para operaciones ilegales en la darknet. En realidad, la cuestión es mucho más profunda: la búsqueda de privacidad, la libertad frente a intermediarios y avances tecnológicos como el cifrado y la descentralización las han convertido en una herramienta imprescindible no solo para delincuentes, sino también para personas corrientes que valoran la confidencialidad. En este artículo analizaremos por qué en el segmento «oscuro» de internet prefieren pagos en Bitcoin, Monero o Zcash, explicaremos los mecanismos de anonimato con ejemplos como RingCT y zk-SNARK, y veremos cómo los mezcladores y CoinJoin complican la tarea de identificar al remitente o al destinatario.

Por qué las criptomonedas se hicieron tan populares 

Antes de la aparición de Bitcoin y soluciones similares, pagar en la darknet implicaba riesgos importantes. Transferencias bancarias, monederos electrónicos, sistemas como PayPal: todo eso aparece fácilmente en informes y puede ser congelado por decisión de reguladores. La razón clave de la popularidad de las criptomonedas es que no existe un operador central o un banco que pueda bloquear una transacción.

Ventajas principales de las criptomonedas para los usuarios de la darknet:

  • Descentralización: no hay un «órgano» central que controle todas las transferencias;
  • Alcance global: es posible enviar fondos a cualquier punto del planeta, eludiendo fronteras y restricciones burocráticas;
  • Anonimato relativo: al menos en comparación con los sistemas de pago tradicionales.

Eso no significa que las criptomonedas ofrezcan «impunidad mágica»: si el usuario actúa con descuido o usa canales de entrada/salida fáciles de rastrear, su anonimato puede evaporarse rápidamente. Pero la propia paradoja de las transferencias P2P (cuando el dinero va directamente de una dirección a otra) dificulta notablemente la labor de quienes intentan seguir el rastro de los fondos, a diferencia de los bancos que mantienen cuentas centralizadas y registros de transacciones.

Bitcoin — el rey que carece de sigilo

Bitcoin (BTC) fue y sigue siendo la criptomoneda más conocida y demandada, también en los mercados oscuros. Es, literalmente, el origen de toda la industria. Sin embargo, en términos de anonimato BTC tiene una vulnerabilidad importante: blockchain transparente. Con unos pocos clics cualquiera puede ver cuántas monedas llegaron a una dirección concreta y adónde se enviaron después.

Para ocultar la cadena de transacciones en la darknet se utilizan:

  • Mezcladores (tumblers): servicios que «mezclan» los bitcoins de distintos clientes para ocultar la dirección de origen;
  • CoinJoin: tecnología en la que varios usuarios combinan sus transferencias en un único «paquete» común —extraer una transacción de entre varias resulta difícil;
  • VPN y Tor: para ocultar la dirección IP propia al usar un monedero o un servicio de intercambio.

Pero incluso con tales artimañas es difícil garantizar seguridad completa. Las empresas analíticas gubernamentales y privadas evolucionan con rapidez: integran algoritmos de aprendizaje automático y análisis de patrones para «desenredar» las transferencias y correlacionar los datos con el mundo real.

Monero y Zcash — referentes de las monedas privadas

Frente al Bitcoin «transparente» surgieron las llamadas «privacy coins»: activos digitales creados específicamente para ocultar la identidad de los participantes en las transacciones. Los más conocidos son Monero (XMR) y Zcash (ZEC).

Tecnología RingCT en Monero

Monero se diseñó con anonimato máximo «de serie». La base de su «magia» combina varias tecnologías:

  • Firmas en anillo: otro mezclador criptográfico.
  • Ring Confidential Transactions (RingCT): oculta la suma de la transferencia. Incluso si alguien ve la transacción, no conocerá cuántas monedas se enviaron exactamente.
  • Direcciones ocultas de un solo uso: direcciones temporales que impiden vincular la recepción de Monero a un monedero público concreto.

zk-SNARK en Zcash

Otra tecnología interesante de privacidad es zk-SNARK (prueba sucinta no interactiva de conocimiento cero), que está en la base de Zcash. La idea es que una transacción se valida sin revelar la cantidad ni las direcciones: la red ve una prueba de que el remitente tiene derecho a gastar las monedas, pero los detalles concretos permanecen cifrados. Gracias a ello Zcash permite «apagar la luz» en la blockchain conservando la corrección de la operación.

Al mismo tiempo Zcash funciona como un híbrido: existen direcciones «transparentes» (t-addresses), donde los datos son visibles casi como en Bitcoin, y direcciones «protegidas» (z-addresses), que usan zk-SNARK para ocultar la información. Para lograr una transacción realmente anónima, hay que transferir ZEC de z-address a z-address. Si al menos una de las partes es «transparente», parte de la información queda accesible públicamente y el anonimato disminuye. Este «doble modo» permite a Zcash elegir entre integración conveniente (t-address) o privacidad plena (z-address).

Otras soluciones anónimas y monedas estables

Además de Monero y Zcash existen otros proyectos orientados a la privacidad:

  • Dash con PrivateSend (análogo de CoinJoin avanzado);
  • Grin y Beam sobre el protocolo MimbleWimble, donde no existe la historia tradicional de transacciones en el formato habitual;
  • Decred con opciones de privacidad integradas y gobernanza comunitaria.

Sin embargo, ninguna de estas monedas logró compararse con Monero en popularidad: este último se convirtió hace tiempo en el estándar.

Cabe destacar que cada vez es más frecuente encontrar en mercados cerrados también monedas estables (USDT, USDC, etc.). Por un lado, no aportan privacidad especial (tienden a ser tan «transparentes» como Bitcoin), pero evitan la volatilidad. En la darknet hay vendedores que prefieren recibir un «dólar digital» estable y luego cambiarlo más rápidamente a fiat (o a una moneda anónima en otro momento).

Mezcladores y CoinJoin: cómo rastrear lo que está mezclado

A pesar de que Bitcoin no es ideal para transacciones secretas, sigue siendo popular. La razón es que BTC es más fácil de comprar y retirar en la mayoría de países. Aquí entran en juego los mezcladores (tumbler). Funcionan así:

  • Envías BTC a la dirección del mezclador junto con otros participantes;
  • El servicio «mezcla» las monedas, distribuyéndolas aleatoriamente entre distintas direcciones de salida;
  • Todos los participantes reciben monedas «actualizadas» en monederos nuevos.

Teóricamente, este método debería romper la cadena entre tu monedero de entrada y el de salida. Pero si el propio mezclador guarda registros (o es posteriormente vulnerado), la información puede filtrarse. Además, las autoridades periódicamente clausuran mezcladores y suelen considerarlos herramientas de blanqueo de capitales.

El método alternativo es <strong>CoinJoin</strong>. Consiste en que varios usuarios combinan sus transacciones en una única operación grande, donde las entradas y salidas se mezclan entre sí. Esto complica considerablemente el análisis: ya no es fácil determinar quién envió exactamente a quién. Incluso existen monederos (por ejemplo, Wasabi y Samourai) con soporte integrado para CoinJoin.

Vulnerabilidades técnicas y OPSEC

El alto nivel de anonimato de las transferencias con criptomonedas en la darknet no es una regla absoluta. Con frecuencia los participantes son «identificados» no por análisis de blockchain, sino por errores elementales en la OPSEC (seguridad operativa):

  • Usar la misma dirección para operaciones legítimas y actividades oscuras;
  • Comprar criptomonedas en exchanges con verificación de identidad (KYC) y luego enviarlas a plataformas oscuras;
  • No usar Tor o VPN al trabajar con recursos de la darknet;
  • Guardar contraseñas y claves en un equipo «comprometido» o en texto sin cifrar;
  • Revelar detalles de la transacción (en reuniones personales o mediante chats «chismosos»).

Es decir, la criptomoneda puede ser tecnológicamente «oculta», pero la persona constituye el eslabón débil. Paradójicamente, a veces es más fácil encontrar pistas en redes sociales, correos electrónicos o hábitos del usuario que romper la capa de cifrado de RingCT o zk-SNARK.

Carrera tecnológica: ¿quién ganará?

A medida que las monedas anónimas y los métodos de blanqueo (mezcladores, CoinJoin) se perfeccionan, también aumentan las capacidades de las fuerzas del orden. Estructuras estatales y empresas privadas desarrollan activamente herramientas de análisis de blockchain, usando redes neuronales y tecnologías de big data. 

Al mismo tiempo surgen nuevas soluciones que complican la tarea de los investigadores:

  • Redes Layer-2 (por ejemplo, Lightning Network para Bitcoin), donde las transacciones ocurren «fuera» de la cadena principal y no son tan fáciles de rastrear;
  • Mezcladores descentralizados, que operan mediante contratos inteligentes sin un punto único de control;
  • Desarrollo de protocolos MimbleWimble, que facilitan el ocultamiento de sumas y direcciones.

Quién resultará «ganador» a largo plazo es difícil de predecir. La relación entre criptomonedas y reguladores es una carrera armamentística continua. Pero mientras los desarrolladores encuentren formas de cifrar cada vez más sofisticadas, las empresas analíticas tendrán un incentivo constante: nuevas subvenciones estatales y contratos que financian métodos más avanzados de «decodificación».

Seguros contra estafas en la darknet

Al pagar bienes o servicios en la darknet, el usuario corre no solo el riesgo de ser identificado, sino también de perder dinero. La ausencia de un marco legal convierte los mercados oscuros en un entorno salvaje donde cada quien se protege como puede, es decir, actúa bajo su propia responsabilidad. Principales tipos de estafa:

  1. Sitios de phishing: los estafadores crean un clon de un mercado oscuro conocido, el usuario envía monedas y se queda sin nada.
  2. Servicios de escrow falsos: supuestos «garantes» de la operación que en realidad están vinculados a los estafadores.
  3. Estafas en el intercambio de criptomonedas: el vendedor promete cambiar BTC por Monero, pero desaparece en cuanto recibe los bitcoins.

Para reducir riesgos, los participantes experimentados investigan la reputación de los vendedores (en foros y dentro de los marketplaces), usan «servicios de escrow con historial» y no invierten grandes sumas en la primera operación. Pero incluso esas medidas no garantizan protección total.

Mirada al futuro

A mediados de la década de 2020 (y en torno a 2025) quedó claro que el mercado de criptomonedas anónimas y las tecnologías asociadas seguirán creciendo. Por un lado, los Estados intentan imponer requisitos estrictos de verificación de identidad en los exchanges, bloquear Tor y sancionar mezcladores. Por otro lado, los usuarios de la darknet siempre encontrarán atajos: intercambios descentralizados (DEX), plataformas p2p en Telegram y comunidades cerradas para comercio mutuo.

Se pueden imaginar varios escenarios:

  • Endurecimiento de la regulación. En ese caso la mayoría de los exchanges «oficiales» serán inaccesibles sin verificación, y aumentarán los volúmenes de operaciones p2p en la clandestinidad.
  • Anonimato sin fricciones. Surgirán monederos más cómodos con privacidad activada «por defecto», haciendo que las monedas privadas o los canales Layer-2 sean fenómenos masivos.
  • Soluciones de compromiso. Algunos países podrían legalizar Monero o Zcash bajo la condición de una «revelación limitada» de transacciones en casos concretos (por ejemplo, investigaciones de terrorismo), pero eso depende de voluntad política y de implementaciones técnicas.

La conclusión es sencilla: las criptomonedas en la darknet no son solo una herramienta criminal, sino un indicador de cuánto valoran las personas la confidencialidad y la independencia. Cuanto mayor sea la presión externa, más ingeniosas serán las soluciones para pagos anónimos. Mientras exista demanda de privacidad (por razones que van de lo político a lo comercial), las criptomonedas en el segmento oscuro de la red no desaparecerán. 

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