Denisovanos: la enigmática especie humana que cambió nuestra visión de la evolución

Denisovanos: la enigmática especie humana que cambió nuestra visión de la evolución

En el mundo de la paleoantropología no ocurren con frecuencia hallazgos capaces de cambiar nuestra comprensión de la evolución humana. Sin embargo, eso fue lo que sucedió en 2008, cuando científicos anunciaron el descubrimiento de una nueva especie de humanos antiguos: los denisovanos. Este hallazgo no solo llenó un vacío importante en la comprensión de la historia humana, sino que planteó muchas preguntas nuevas a la ciencia.

¿Quiénes eran los denisovanos y cuándo vivieron?

Los denisovanos fueron una especie o subespecie humana extinta que habitó Asia aproximadamente entre 300 000 y 30 000 años atrás. Fueron contemporáneos de los neandertales y de los primeros Homo sapiens, representando una rama aparte en la evolución humana. El nombre «denisovanos» proviene de la cueva de Denisova en el Altái, donde se hallaron por primera vez sus restos.

Cabe destacar que inicialmente los científicos encontraron solo un pequeño hueso del meñique de una adolescente. Sin embargo, el análisis del ADN extraído de ese hueso mostró que pertenecía a una especie humana hasta entonces desconocida. Este descubrimiento obligó a revisar muchas teorías.

¿Dónde habitaron los denisovanos?

El área principal de distribución de los denisovanos fue Asia central y oriental. Hay huellas de su presencia en Siberia, el Tíbet e incluso en la isla de Sulawesi (Indonesia). Esto indica una amplia dispersión de la especie y su capacidad para adaptarse a distintos climas.

Investigaciones recientes han ampliado significativamente nuestro conocimiento sobre la geografía de los denisovanos. En 2023, un grupo internacional de científicos publicó en la revista Nature los resultados del análisis del ADN de poblaciones indígenas de Filipinas. El estudio reveló una presencia notable de genes denisovanos en su genoma, lo que sugiere que este grupo pudo llegar también al sudeste asiático.

Además, ese mismo año arqueólogos hallaron herramientas de piedra de alrededor de 80 000 años de antigüedad en la meseta Qinghai-Tíbet, a más de 4 600 metros sobre el nivel del mar. El análisis de esos artefactos sugiere que podrían haber sido creados por denisovanos, lo que los convertiría en los primeros homínidos de gran altitud conocidos por la ciencia.

¿Cómo eran los denisovanos?

La reconstrucción del aspecto físico de los denisovanos sigue siendo una de las tareas más difíciles para los investigadores. Se han encontrado muy pocos restos físicos: solo algunos dientes, fragmentos óseos y un dedo casi completo. Aun así, la ciencia avanza.

En 2023, un equipo de antropólogos de la Universidad de Tel Aviv empleó métodos avanzados de análisis de ADN y aprendizaje automático para reconstruir algunos rasgos de los denisovanos. Según los resultados, probablemente eran más corpulentos que los humanos modernos, con cráneos anchos y dientes grandes. Su piel pudo ser más oscura que la de los neandertales y su cabello oscuro y abundante.

Además, el análisis de los dientes mostró rasgos únicos en su morfología. En particular, los molares presentaban raíces con una morfología más compleja que la de los humanos modernos y los neandertales.

¿Cómo se estudian los denisovanos?

El estudio de los denisovanos es un triunfo de los métodos científicos modernos. Dado que los restos físicos son escasos, los investigadores recurren a tecnologías muy avanzadas.

El análisis del ADN antiguo desempeña un papel clave. Gracias al desarrollo de las tecnologías de secuenciación, los científicos pueden extraer y estudiar material genético incluso de fragmentos minúsculos de hueso y diente. Esto permite no solo identificar a los denisovanos, sino también conocer sus relaciones con otros grupos humanos.

En 2023, un equipo del Instituto de Antropología Evolutiva Max Planck desarrolló un nuevo método de análisis de ADN antiguo que permite extraer material genético de muestras de suelo en yacimientos antiguos. Esto abre nuevas posibilidades para estudiar la especie en lugares donde no se han conservado restos óseos.

Otro método innovador es el estudio del proteoma, es decir, el conjunto de proteínas de un organismo. En 2023, investigadores de la Universidad de Copenhague aplicaron este método a un diente de denisovano hallado en el Tíbet. El análisis aportó información nueva sobre su fisiología y modo de vida, incluyendo datos sobre su dieta y posibles enfermedades.

¿Qué se sabe hasta ahora?

A pesar de la escasez de restos físicos, la ciencia sigue aprendiendo sobre los denisovanos. Aquí algunos de los descubrimientos más interesantes recientes:

  • Como ya se mencionó, en 2023 un estudio publicado en Nature mostró que los denisovanos transmitieron a los tibetanos el gen EPAS1, que ayuda a adaptarse a la vida en gran altitud. Ese gen permite un uso más eficiente del oxígeno en condiciones de baja disponibilidad.
  • Cultura material desarrollada. Los hallazgos en la cueva de Denisova indican que los denisovanos sabían fabricar herramientas de piedra complejas y adornos. En 2023 se encontraron rastros de trabajo en hueso y asta de alrededor de 45 000 años. Entre los objetos hay agujas de hueso con ojo, lo que sugiere que incluso sabían coser.
  • Contactos interespecíficos. Estudios genéticos muestran que los denisovanos se cruzaron no solo con nuestros antepasados —Homo sapiens—, sino también con neandertales. Una investigación de 2023 halló que en el genoma de los denisovanos hay hasta un 17 % de ADN neandertal.
  • Los hallazgos arqueológicos de 2023 en la cueva de Denisova incluyen fragmentos de cerámica de unos 50 000 años. Si la datación se confirma, sería el ejemplo más antiguo conocido de uso de cerámica en Eurasia.

Los datos más interesantes

Genes "superarcaicos". En 2023, genetistas encontraron en el ADN de los denisovanos rastros de una especie humana aún más antigua y desconocida para la ciencia. Se supone que esa especie se separó de la línea común del género Homo hace más de un millón de años.

Resistencia a infecciones. Estudios indican que los denisovanos transmitieron a humanos modernos genes que aumentan la inmunidad frente a ciertas infecciones virales. En particular, el gen OAS ayuda a combatir virus de ARN, incluidos algunos tipos de gripe.

El enigmático "Hombre X". El análisis del genoma de los denisovanos reveló huellas de una especie humana desconocida a la que los científicos denominan provisionalmente "Hombre X". Se sugiere que podría tratarse de una forma temprana de Homo, posiblemente Homo erectus.

Influencia en humanos modernos. Hasta un 6 % del genoma de algunos pueblos indígenas de Oceanía y hasta un 5 % del genoma de ciertos grupos del este de Asia tiene origen denisovano.

El misterio de las "poblaciones fantasma". El análisis del ADN de poblaciones actuales en el sudeste asiático y Oceanía ha identificado rastros de al menos tres poblaciones distintas de denisovanos. Esas agrupaciones probablemente estuvieron aisladas entre sí durante cientos de miles de años, lo que apunta a una historia de dispersión compleja.

Adaptación al frío. Los denisovanos transmitieron a algunas poblaciones modernas, especialmente en el Tíbet y en Groenlandia, genes que ayudan a adaptarse a climas fríos. Esos genes influyen en el metabolismo de las grasas y la termorregulación, permitiendo conservar el calor de forma más eficiente.

Posible uso del fuego. Nuevos datos de la cueva de Denisova indican que los denisovanos usaban activamente el fuego. Se han encontrado restos de hogueras complejas y el análisis de sedimentos mostró partículas de hollín.

Relaciones con otras especies humanas

La historia de las relaciones entre los denisovanos y otros grupos humanos resultó ser más compleja de lo que se pensaba inicialmente. Los datos genéticos muestran múltiples episodios de cruzamiento entre denisovanos, neandertales y primeros Homo sapiens.

Es interesante que la naturaleza de esos contactos pudiera variar. En la cueva de Denisova hay capas con artefactos de diferentes grupos humanos, lo que puede indicar tanto coexistencia pacífica como rivalidad por el territorio.

En el genoma de algunas poblaciones modernas del sudeste asiático hay señales de al menos dos oleadas de mezcla con denisovanos, ocurridas con intervalos de decenas de miles de años. Además, el análisis del ADN de los denisovanos muestra rastros de flujo genético desde neandertales hacia denisovanos ocurrido hace unos 100 000 años.

Enigmas y perspectivas de investigación

A pesar de todos los descubrimientos, los denisovanos siguen siendo una de las páginas más enigmáticas de la historia humana. Quedan muchas preguntas por responder. ¿Por qué se extinguieron los denisovanos? ¿Cómo interactuaron exactamente con nuestros antepasados? ¿Cuál era su cultura y su organización social?

Las nuevas tecnologías ofrecen esperanza para obtener respuestas. El uso de la inteligencia artificial para analizar datos genómicos, la aplicación de métodos avanzados de datación y la modelización paleoclimática pueden arrojar luz sobre estos enigmas paleontológicos.

En 2023, un equipo del Instituto Max Planck inició un proyecto para usar IA en el análisis de grandes volúmenes de datos genéticos de poblaciones modernas en busca de trazas del legado denisovano. Ese proyecto puede ayudar a identificar nuevas regiones donde los denisovanos habitaron y a comprender mejor su influencia en el genoma humano actual.

Además, continúan las excavaciones arqueológicas en lugares de posible residencia de la especie.

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