Proyecto 2025: el ambicioso plan de los conservadores para reiniciar Estados Unidos

Proyecto 2025: el ambicioso plan de los conservadores para reiniciar Estados Unidos

En las últimas semanas el nombre «Proyecto 2025» suena cada vez con más frecuencia en la boca del presidente Biden. Los demócratas dan la alarma, reflexionando sobre lo que podría significar el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. Este ambicioso proyecto, desarrollado por el centro de análisis conservador Heritage Foundation, propone un plan detallado para la reorganización del poder ejecutivo de Estados Unidos. Desde la política migratoria hasta recomendaciones sobre nutrición, el Proyecto 2025 abarca prácticamente todos los aspectos de la administración federal y ha provocado intensos debates en los círculos políticos.

Historia y bases del Proyecto 2025

Las raíces del Proyecto 2025 se remontan a 1981, cuando se publicó el primer «Mandato para el liderazgo», una especie de hoja de ruta para la administración de Ronald Reagan. Desde entonces, dichos «mandatos» se han convertido en una tradición entre los conservadores. En 2015 se elaboró un documento similar para el primer mandato de Trump, y dos años después Heritage Foundation afirmó con orgullo que el 64% de las recomendaciones se habían materializado.

El Proyecto 2025 contemporáneo consta de cuatro componentes principales:

  1. Guía política para la siguiente administración presidencial: se trata de un documento de casi 900 páginas titulado «Mandato para el liderazgo 2025: Promesa conservadora», que contiene instrucciones para reformar cada aspecto del gobierno federal.
  2. Base de datos de posibles candidatos al estilo LinkedIn: sirve para seleccionar aspirantes a puestos. Cada candidato debe pasar una comprobación de conformidad con determinadas posturas políticas.
  3. Programa de formación «Academia Administrativa Presidencial»: preparación de personal potencial para trabajar en el gobierno.
  4. Plan de acción para los primeros 180 días: un plan detallado de medidas para los primeros seis meses de la presidencia.

Al frente de la iniciativa están exfuncionarios de la administración Trump: Pol Dans, exjefe de personal de la Oficina de Servicios de Personal, y Spenser Kretien, exasistente especial de Trump. Aunque Heritage Foundation es el motor principal de la iniciativa, su consejo asesor incluye a más de 100 grupos conservadores.

Puntos clave 

Educación

Los autores del proyecto abogan por reducir el papel del gobierno federal en la educación. Los responsables proponen redirigir fondos públicos desde las escuelas públicas hacia instituciones privadas y escuelas charter. Este enfoque se basa en la convicción de que la competencia entre centros educativos y una mayor libertad de elección para los padres pueden mejorar la calidad de la enseñanza. Los críticos, sin embargo, temen que tal política solo aumente la desigualdad social.

Programas sociales

Una de las propuestas clave atañe al programa de cupones de alimentos (Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria, SNAP). El plan prevé imponer requisitos obligatorios de empleo para adultos en edad laboral. Las nuevas normas empujarían a las personas a buscar trabajo y reducirían la dependencia de la asistencia estatal. Los opositores consideran que esta medida podría dejar sin ayuda a millones de estadounidenses, especialmente en regiones con alta tasa de desempleo o durante crisis económicas.

Inmigración

Los partidarios del proyecto proponen endurecer radicalmente la política migratoria. Se contempla reforzar el control fronterizo, llevar a cabo deportaciones masivas y completar la construcción del muro en la frontera con México. Además, el plan contempla la implicación de militares del ejército regular y de la Guardia Nacional en operaciones de detención de migrantes indocumentados en la frontera sur de Estados Unidos.

Abortos

En este asunto los autores adoptan una postura profundamente conservadora. Una de las propuestas más controvertidas es revocar la autorización de la FDA para el uso de mifepristona, un fármaco ampliamente utilizado para la interrupción médica del embarazo. Asimismo, se propone reducir el plazo permitido para su uso a 7 semanas de gestación en lugar de las actuales 10, y prohibir su envío por correo.

Cuestiones sociales

El documento insta al Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) a «mantener una definición bíblica, respaldada por las ciencias sociales, del matrimonio y la familia». Esto apunta directamente a la restricción de los derechos de la comunidad LGBT. Además, el plan propone restaurar la prohibición del servicio de personas transgénero en el ejército, que fue levantada por la administración Biden.

Agencias federales

El Proyecto prevé una reestructuración a gran escala de los departamentos federales. Por ejemplo, los responsables quieren disolver el Departamento de Seguridad Nacional, creado en 2002 tras los atentados del 11 de septiembre, y redistribuir sus funciones entre otras organizaciones. También podría suprimirse la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), que, según los autores del proyecto, «se ha convertido en uno de los principales difusores de pánico sobre el calentamiento global».

Diversidad e inclusión

El proyecto propone reducir drásticamente los programas destinados a apoyar la diversidad, la equidad y la inclusión (DEI — diversidad, equidad, inclusión) en las instituciones gubernamentales. Los conservadores consideran que estos programas son innecesarios e incluso dañinos.

Se prevén medidas especialmente severas para los empleados de las agencias gubernamentales. Por ejemplo, para los trabajadores del Departamento del Tesoro la participación en iniciativas relacionadas con la DEI o la teoría crítica de la raza podría ser motivo de despido. La excepción serían los casos en los que el empleado exprese abiertamente su desacuerdo con estas ideas por razones constitucionales o morales.

Recomendaciones dietéticas

Un punto inesperado es la propuesta de eliminar o reformar las recomendaciones dietéticas publicadas por el Departamento de Agricultura durante más de 40 años. Según los conservadores, en los últimos años estas recomendaciones han dejado de centrarse únicamente en la salud alimentaria e incluyen temas como el cambio climático y el desarrollo sostenible.

Reacción del establecimiento político

Curiosamente, el propio Donald Trump intenta distanciarse del Proyecto 2025. En una reciente publicación en redes sociales afirmó: «No sé nada sobre el Proyecto 2025. No tengo idea de quién está detrás. No estoy de acuerdo con algunas de las cosas que dicen, y algunas de sus declaraciones son simplemente absurdas y horribles».

Esta declaración siguió a las palabras del presidente de Heritage Foundation, Kevin Roberts, en un pódcast, en las que afirmó que «el país está viviendo una segunda revolución americana, que puede transcurrir de forma pacífica si la izquierda no lo impide». Sus palabras provocaron un notable revuelo en los círculos políticos.

A pesar de los intentos del equipo de Trump por desvincularse del proyecto, los demócratas siguen relacionándolo con el expresidente. Biden acusó recientemente a Trump de falta de sinceridad y dijo que «el Proyecto 2025 podría destruir a Estados Unidos».

Los congresistas demócratas también emplean activamente el Proyecto 2025 en su retórica. El representante Jim Clyburn, de Carolina del Sur y uno de los aliados más cercanos de Biden en el Congreso, dijo a los periodistas que la agenda para el próximo presidente republicano es su única preocupación: «Proyecto 2025 — esa es mi única preocupación. No quiero que ustedes ni mi nieta vivan bajo un gobierno así».

Influencia en la campaña electoral

El Proyecto 2025 se ha convertido en un elemento importante del debate político de cara a las elecciones presidenciales de 2024. Los demócratas lo utilizan como argumento contra la reelección de Trump. A su juicio, la implementación de este plan tendría consecuencias devastadoras para la democracia estadounidense.

Por otra parte, muchos conservadores ven en el Proyecto 2025 un plan detallado de acción que ayudaría al futuro presidente republicano a implementar con rapidez la agenda conservadora.

No es simplemente otro documento político. Es un plan ambicioso de transformación radical del gobierno estadounidense que provoca intensos debates en todo el espectro político.

El documento sirve como ejemplo claro de cómo los centros de análisis ideológicos pueden influir en la conformación de la agenda política. Plantea cuestiones importantes sobre el papel de las comunidades de expertos en la elaboración de políticas públicas y sobre los límites de los cambios admisibles en el sistema de gobierno.

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