Imaginen: están acostados en su cama, sumidos en los brazos de Morfeo, cuando de pronto sienten una ola de terror inexplicable. Algo no está bien. Hay alguien en la habitación. Intentan moverse, pero el cuerpo no obedece. Ni siquiera pueden gritar. La impotencia los envuelve mientras un misterioso desconocido se perfila junto a ustedes y luego desaparece igual de repentinamente.
¿Suena como la trama de una película de terror? Para muchos es una realidad. El fenómeno conocido como parálisis del sueño es familiar para millones de personas en todo el mundo. Vamos a analizar qué es y por qué ocurre.
¿Qué es la parálisis del sueño?
La parálisis del sueño es un estado en el que una persona, al despertarse o al quedarse dormida, se encuentra completamente inmovilizada. La sensación es como si alguna fuerza invisible la retuviera. La conciencia está despejada, entiendes lo que ocurre, pero no puedes hacer nada.
En el pasado este fenómeno se explicaba a menudo por causas sobrenaturales. Sin embargo, la ciencia moderna propone una explicación más racional basada en la comprensión de los ciclos de sueño y del funcionamiento del organismo humano.
¿Por qué ocurre la parálisis del sueño?
Para entender el mecanismo de la parálisis del sueño hay que analizar el proceso del sueño. Cuando dormimos, el cerebro produce sustancias químicas especiales que paralizan temporalmente el cuerpo. Es un mecanismo natural que impide reaccionar físicamente a los sueños. Imaginen lo que pasaría si reprodujéramos en la realidad todas las acciones que hacemos en los sueños.
El sueño es un proceso complejo que consta de varias etapas. Se distinguen dos fases principales: el sueño lento (no-REM) y el sueño de movimientos oculares rápidos (REM).
En la fase de sueño lento disminuyen la frecuencia cardíaca y la respiración; se produce la recuperación física del organismo, el fortalecimiento del sistema inmunitario y la consolidación de la memoria. Después llega la fase REM, durante la cual soñamos. Es interesante que a lo largo de la noche pasamos varias veces por estas fases, y la duración de la fase REM aumenta hacia la mañana.
La parálisis del sueño aparece con mayor frecuencia al pasar de la fase REM a la vigilia. Normalmente la parálisis desaparece antes de que la persona despierte. Pero a veces ocurre un fallo: la conciencia se despierta antes que el cuerpo.
En este proceso juegan un papel clave los neurotransmisores, sustancias químicas que transmiten señales entre las neuronas. Durante el sueño REM aumenta la actividad del sistema colinérgico del cerebro, responsable de la parálisis muscular, y se suprime la actividad de los sistemas noradrenérgico y serotonérgico, que normalmente sostienen la vigilia. En la parálisis del sueño ese equilibrio se altera, de modo que la persona queda como atrapada entre el sueño y la vigilia.
¿Qué tan frecuente es este fenómeno?
Sorprendentemente, la parálisis del sueño es bastante común. Según manuales de medicina del sueño, casi la mitad de las personas la experimenta al menos una vez en la vida. Y alrededor del 5% de la población la sufre de forma regular.
La parálisis del sueño ocurre con mayor frecuencia entre los 25 y los 44 años, y afecta por igual a hombres y mujeres. Es interesante que este fenómeno era conocido desde tiempos antiguos y aparece en todas las culturas del mundo.
Factores que favorecen la aparición de la parálisis del sueño
Los científicos señalan varios factores que aumentan la probabilidad de padecer parálisis del sueño:
- Régimen de sueño irregular
- Estrés
- Alimentación inadecuada
- Ronquidos
- Predisposición genética
Además, las personas con otros trastornos del sueño, por ejemplo la narcolepsia, son más propensas a experimentar este fenómeno.
La parálisis del sueño en la mitología y la cultura
La parálisis del sueño dejó una huella notable en la mitología y el folclore de distintos pueblos. Por ejemplo, en la mitología germánica y eslava existe un demonio llamado Mara (o Mora). Se creía que este pequeño ser se posaba sobre el pecho del durmiente, provocando asfixia y pesadillas. Del nombre de este demonio deriva la palabra inglesa que designa la «pesadilla», cuyo sentido literal es «Mara nocturna».
En distintas culturas del mundo se encuentran mitos similares.
En Japón se creía en el espíritu kanashibari, que literalmente significa «atar con metal». Se pensaba que este espíritu paralizaba temporalmente a las personas durante el sueño.
En la mitología persa existe el demonio bakhtak, que se posa sobre el pecho del durmiente y provoca pesadillas.
En las islas del Caribe se relata la leyenda del kokime —un espíritu maligno que asfixia a las personas mientras duermen y les absorbe la energía vital.
En la cultura inuit existe la creencia en el qalupalik —un monstruo marino que secuestra a los niños que no obedecen a sus padres. Algunos investigadores vinculan esta creencia con experiencias de parálisis del sueño.
La parálisis del sueño también se ha reflejado en el arte. Por ejemplo, el famoso cuadro del pintor suizo Henry Fuseli, «The Nightmare» (1781), se considera una representación clásica de este estado. En la obra aparece una mujer dormida con una criatura demoníaca sobre el pecho y, tras la cortina, se asoma una fantasmal cabeza de caballo.
Pesadillas modernas: las personas sombrías
Hoy en día, en lugar de demonios medievales han surgido nuevos «monstruos». Muchas personas que sufren parálisis del sueño reportan visiones de las llamadas «personas sombrías».
Las personas sombrías se describen como figuras oscuras, semejantes a humo, por lo general con forma humanoide. Algunos afirman haber visto ojos rojos luminosos en estas figuras. Incluso se distinguen varios «tipos» de personas sombrías:
- «La vieja bruja» — una figura encorvada que recuerda a una anciana con capa.
- «El hombre con sombrero» — una figura alta con un sombrero de ala ancha.
- Figuras infantiles que supuestamente asoman desde los rincones.
A pesar de su aspecto aterrador, por las descripciones las personas sombrías no muestran agresividad. Simplemente observan, aunque su presencia provoca un miedo y una ansiedad intensos.
¿Por qué vemos personas sombrías?
¿Cómo explicar que miles de personas en todo el mundo, de forma independiente, describan visiones similares? Algunos sugieren que es el resultado de histeria colectiva —un fenómeno en el que un grupo de personas experimenta colectivamente los mismos síntomas o alucinaciones.
Sin embargo, esa teoría tiene limitaciones. La histeria colectiva suele estar limitada a una comunidad o a un grupo interconectado y ocurre en periodos concretos. En cambio, los relatos sobre personas sombrías proceden de todo el mundo y se registran a lo largo de los siglos.
Una explicación más verosímil está relacionada con el funcionamiento del cerebro. Cuando alguien se despierta de forma abrupta y descubre que está paralizado, la reacción natural es el pánico. En ese momento se activa el mecanismo de «hipervigilancia ante la amenaza». El cerebro comienza a buscar activamente un peligro potencial.
Sume a esto el fenómeno de la pareidolia —la tendencia a ver formas familiares donde no las hay (por ejemplo, rostros en las nubes o figuras en manchas de la pared). Como resultado, una mente asustada puede interpretar una sombra en la pared o un abrigo colgado en una silla como una figura siniestra.
¿Qué hacer si experimenta parálisis del sueño?
Si ha experimentado parálisis del sueño, recuerde: no es peligrosa para la salud, aunque puede ser una vivencia aterradora. Aquí algunos consejos que pueden ayudar:
- Procure mantener la calma. Recuerde que es un estado temporal que pasará pronto.
- Intente concentrarse en mover una pequeña parte del cuerpo —un dedo o un párpado. Esto puede ayudar a «despertar» el resto del cuerpo.
- Establezca un horario regular de sueño y de despertar.
- Evite dormir boca arriba, ya que esa postura aumenta la probabilidad de parálisis del sueño.
- Reduzca el estrés en la vida diaria mediante meditación u otras técnicas de relajación.
Si los episodios de parálisis del sueño se vuelven frecuentes o causan un malestar intenso, conviene consultar a un especialista en sueño.