¿Qué implica la reducción de las tasas de interés y quién se beneficia?

¿Qué implica la reducción de las tasas de interés y quién se beneficia?

En el mundo financiero existe una herramienta que puede influir en la economía de países enteros e incluso continentes. Se trata de la reducción de las tasas de interés, una medida que los bancos centrales utilizan para estimular la actividad económica. Pero, ¿qué es realmente y a quién beneficia? Vamos a analizarlo.

¿Qué es la reducción de las tasas de interés?

Imagina que quieres pedir un crédito en un banco. La tasa de interés es la cantidad que tendrás que pagar además del capital por el uso del dinero. Cuando hablamos de reducción de las tasas de interés, nos referimos a la decisión del banco central de un país de disminuir la tasa base de la que dependen todas las demás tasas en la economía.

El banco central es una especie de "banco de los bancos". Establece las reglas del juego para todo el sistema financiero del país. Cuando el banco central reduce la tasa clave, significa que el dinero en la economía se vuelve más barato. Los bancos comerciales pueden pedir prestado al banco central a una tasa menor y, por tanto, ofrecer condiciones más favorables a sus clientes.

¿Por qué se reducen las tasas?

La reducción de las tasas de interés no es simplemente un capricho de los financieros. Esta decisión tiene razones económicas serias:

  1. Estimular el crecimiento económico. Cuando la economía se estanca, la reducción de las tasas puede actuar como un estímulo para empresas y consumidores. Los créditos baratos permiten a las empresas expandirse y a las personas comprar bienes y servicios.
  2. Combatir el desempleo. Cuando a las empresas les resulta más fácil obtener crédito, pueden ampliarse y crear nuevos puestos de trabajo.
  3. Gestionar la inflación. En ocasiones la reducción de las tasas se utiliza para combatir la deflación, una situación en la que los precios caen y la economía "se congela".
  4. Reacción ante crisis. En periodos de conmoción económica, la reducción de las tasas puede ayudar a amortiguar el golpe y prevenir el colapso del sistema financiero.

¿A quién beneficia la reducción de tasas?

Ahora veamos quién sale ganando con la reducción de las tasas de interés:

  1. Prestatarios. Obviamente, las personas y empresas que piden créditos resultan beneficiadas. Hipotecas, préstamos para automóviles, créditos para el desarrollo empresarial: todo ello se vuelve más accesible.
  2. Inversores en acciones. Cuando las tasas son bajas, los inversores suelen trasladar fondos desde los depósitos bancarios hacia las acciones, buscando mayor rentabilidad. Esto suele impulsar el mercado bursátil.
  3. Propietarios de inmuebles. Las tasas bajas tienden a elevar los precios de la vivienda, ya que las hipotecas se vuelven más asequibles.
  4. Exportadores. La reducción de las tasas suele debilitar la moneda nacional, lo que hace que las exportaciones sean más competitivas en el mercado mundial.
  5. Gobierno. Las tasas bajas significan que al Estado le resulta más barato pagar el servicio de su deuda.

La otra cara de la moneda

Sin embargo, no todo es tan sencillo. La reducción de las tasas también tiene efectos negativos:

  1. Ahorristas bancarios. Al bajar las tasas de interés, las personas que mantienen sus ahorros en depósitos bancarios salen perdiendo. La rentabilidad de los depósitos cae, lo que significa un menor crecimiento de los ahorros. Por ejemplo, si antes un ahorrista podía recibir un 5% anual, tras la reducción la rentabilidad puede bajar al 2-3%. Esto obliga a la gente a buscar alternativas de inversión, a menudo más riesgosas.
  2. Fondos de pensiones y compañías de seguros. Estas instituciones financieras dependen tradicionalmente de ingresos estables de inversiones conservadoras, como los bonos del Estado. Cuando las tasas bajan, la rentabilidad de esos instrumentos disminuye, lo que plantea problemas serios para los fondos y las compañías. Les resulta más difícil cumplir sus obligaciones a largo plazo con los clientes, lo que puede traducirse en la reducción de prestaciones o en el aumento de las primas de seguro.
  3. Riesgo de "burbujas" en los mercados de activos. Un periodo prolongado de tasas bajas puede provocar un crecimiento injustificado en los precios de distintos activos, creando las llamadas "burbujas". Esto ocurre porque los inversores, al no obtener suficiente rentabilidad de los instrumentos tradicionales, empiezan a invertir en activos más riesgosos y elevan su precio. Por ejemplo, el valor de la vivienda o de acciones puede aumentar rápidamente sin que exista un crecimiento real en su valor subyacente. Cuando esa burbuja revienta, puede provocar una grave crisis económica.
  4. Bancos. A primera vista, los bancos deberían beneficiarse de la reducción de las tasas, pero la realidad es más compleja. La disminución de las tasas reduce el margen de interés bancario, es decir, la diferencia entre los intereses que pagan a los depositantes y los intereses que cobran a los prestatarios. Esto puede reducir significativamente la rentabilidad bancaria. Además, en un entorno de tasas bajas, los bancos pueden verse forzados a asumir más riesgos concediendo créditos a prestatarios menos solventes, lo que a largo plazo puede incrementar la morosidad.

La reducción de las tasas es un instrumento económico complejo

Es importante entender que la reducción de las tasas de interés no es una varita mágica que resuelve todos los problemas de la economía. Es un instrumento complejo que requiere un uso prudente. Los especialistas analizan cuidadosamente la situación antes de decidir bajar las tasas.

A veces las tasas bajas generan consecuencias indeseadas. Por ejemplo, si las tasas se mantienen bajas durante demasiado tiempo, pueden aumentar en exceso la carga de deuda en la economía. Personas y empresas pueden tomar demasiados créditos sin considerar cómo los devolverán si la situación económica empeora.

Además, en algunas situaciones la reducción de las tasas resulta ineficaz, por ejemplo cuando la economía atraviesa una recesión profunda o una deflación.

Consecuencias globales 

La reducción de las tasas de interés en un país puede tener efectos de amplio alcance para la economía mundial. Este fenómeno se conoce como "efecto de desbordamiento". Cuando una economía grande, por ejemplo Estados Unidos o la zona euro, reduce las tasas, puede provocar los siguientes efectos globales:

  1. Movimiento de capital: Los inversores empiezan a buscar mayor rentabilidad en otros países, lo que puede provocar entradas de capital hacia economías emergentes.
  2. Guerras de divisas:Los países pueden competir por debilitar sus monedas para sostener sus exportaciones. Esto, a su vez, puede generar inestabilidad en los mercados de divisas globales.
  3. Sintonización global de la política monetaria: Los bancos centrales de otros países pueden verse obligados a reducir también sus tasas para evitar una apreciación excesiva de sus monedas.

Conclusión

La reducción de las tasas de interés es un instrumento poderoso de la política económica que puede influir de forma significativa en la vida de las personas, de las empresas y de los países. Puede estimular el crecimiento económico, ayudar a combatir el desempleo y gestionar la inflación. Sin embargo, este instrumento tiene límites y riesgos potenciales.

Para la persona común es importante entender cómo la reducción de las tasas puede afectar sus finanzas personales. A veces es un buen momento para solicitar un crédito en condiciones favorables o invertir en vivienda. Por otro lado, si dependes de la rentabilidad de los depósitos bancarios, puede ser necesario buscar alternativas para preservar y aumentar tus ahorros.

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