En el mundo de los videojuegos existe un género que permite a los jugadores sentirse verdaderos semidioses. "Simuladores de dios" ofrecen la posibilidad de gobernar mundos enteros, influir en el destino de pueblos e incluso forjar la historia. Recordemos algunos de los más populares.
¿Qué es un simulador de dios?
Un simulador de dios es un subgénero particular de los juegos de estrategia y de los simuladores, en el que el jugador asume el papel de una criatura poderosa con habilidades sobrenaturales. Rasgos principales de estos juegos:
- Alto grado de control sobre el mundo del juego
- Posibilidad de influir en la vida y el desarrollo de seres virtuales
- Uso de poderes "divinos" para cambiar el paisaje, el clima y otros aspectos del entorno
- A menudo ausencia de un objetivo o trama claramente definidos. Incluso puede ser algo parecido a un modo sandbox en línea.
- Énfasis en la creación y la gestión, en lugar de la destrucción
A diferencia de las estrategias clásicas, en los simuladores de dios el jugador normalmente no controla directamente a unidades individuales. En su lugar, utiliza sus habilidades sobrenaturales para influir de forma indirecta en lo que sucede.
Historia del género: desde los primeros experimentos hasta los éxitos de culto
Los orígenes del género se pueden rastrear hasta mediados de la década de 1980. Uno de los primeros juegos que sentó las bases fue Little Computer People, lanzado en 1985. Ese juego anticipó en buena medida la aparición de The Sims: permitía a los jugadores observar la vida de una persona virtual en su casa e interactuar con ella.
El verdadero avance del género se produjo con la aparición de Populous en 1989. Creada por Peter Molyneux y su equipo, fue el primer juego completo en el género de simulador de dios. En él el jugador controlaba a una deidad que podía elevar y hundir áreas de terreno, provocar desastres naturales e influir en sus seguidores. Populous estableció los principios básicos del género, que luego se desarrollaron en títulos posteriores.
Aquí hay algunas historias emblemáticas:
- Populous (1989) - pionero del género
- SimCity (1989) - simulador de planificación urbana con elementos de control "divino"
- Dungeon Keeper (1997) - simulador de gestión de una mazmorra
- Black & White (2001) - uno de los proyectos más ambiciosos del género
- From Dust (2011) - mirada contemporánea a la concepción del simulador de dios
Clásicos del género: juegos que definieron los simuladores de dios
SimCity: control "divino" sobre la ciudad
Entre los juegos que marcaron el desarrollo del género de simuladores de dios, SimCity, lanzado en 1989, ocupa un lugar destacado. Aunque se presentó más bien como un simulador de construcción de ciudades, incluía elementos clave de control "divino" sobre un mundo virtual.
Al jugador se le asigna el papel de alcalde de la ciudad, que puede influir en prácticamente todos los aspectos de su vida. Usted se encarga de planificar la infraestructura, distribuir el presupuesto, desarrollar distintos sectores e incluso reaccionar ante cataclismos naturales.
Black & White: la cima de la evolución de los simuladores de dios
Black & White, lanzado en 2001, se convirtió en uno de los proyectos más ambiciosos y tecnológicamente avanzados del género. Ofreció a los jugadores una libertad de acción y una profundidad de simulación inéditas hasta entonces.
Mundo totalmente tridimensional con clima dinámico y ciclo de día y noche. Los jugadores pueden interactuar directamente con los personajes mediante la "mano divina". Un sistema único de elección moral afecta la apariencia del dios y sus habilidades. Merece atención la IA de las criaturas, que se pueden entrenar en distintas acciones. Como corresponde a un simulador de dios, el juego permite realizar milagros y usar conjuros mágicos.
Dungeon Keeper: una mirada desde el lado oscuro
Dungeon Keeper, lanzado en 1997, ofreció a los jugadores una perspectiva inusual del género de simuladores de dios. El jugador ejerce como un malvado Guardián de la Mazmorra, creando laberintos, trampas y monstruos para enfrentarse a los héroes.
La jugabilidad de Dungeon Keeper se centra en la construcción y la gestión de un complejo subterráneo. Contratas y entrenas a diversos monstruos para defender la mazmorra, gestionándolos de forma indirecta al satisfacer sus necesidades. El juego destaca por su humor negro y su visión inusual del clásico enfrentamiento entre el bien y el mal.
Simuladores de dios contemporáneos: Fata Deum y Masters of Albion
Sí, a pesar de que los juegos clásicos del género de simuladores de dios se publicaron hace bastante tiempo, el interés por este género se mantiene hoy en día. En los últimos años han surgido varios proyectos nuevos e interesantes que ofrecen una visión moderna del concepto de gestionar una deidad virtual.
Un ejemplo es Fata Deum, anunciado para su lanzamiento en 2024. Este proyecto se presenta como heredero espiritual de la legendaria Black & White y promete brindar a los jugadores aún más opciones para manejar el poder divino.
Otro producto relevante en desarrollo es Masters of Albion. Aunque por ahora hay pocos detalles sobre el juego, el hecho de que Molyneux vuelva al género de los simuladores de dios genera gran expectación entre los aficionados.