5 funciones de Linux que Windows ni se imagina

5 funciones de Linux que Windows ni se imagina

Linux y Windows son dos sistemas operativos populares, cada uno con sus fortalezas y debilidades. Con Windows todo está claro: prácticamente todo el mundo ha interactuado con él al menos 10 veces en la vida. ¿Pero sabías que Linux también tiene muchas características únicas que a los competidores ni siquiera se les ocurren? Vamos a analizar las 5 más interesantes.

1. Control total sobre el aspecto del sistema

Windows ofrece posibilidades limitadas de personalización de la interfaz. En Linux, el usuario tiene libertad total para configurar el entorno de escritorio:

  • Ubicación de la barra de tareas: A diferencia de Windows 11, donde la barra de tareas está fijada en la parte inferior de la pantalla, este sistema permite colocarla donde se quiera: arriba, abajo, a la izquierda o a la derecha. Además, se pueden crear varias barras de tareas a la vez. En KDE Plasma, GNOME y la mayoría de los demás entornos de escritorio los usuarios tienen libertad completa para situar las barras. Cabe señalar que Microsoft decidió fijar la barra de tareas en Windows 11 en la parte inferior de la pantalla.
  • Widgets: El sistema ofrece una amplia variedad de widgets que se pueden colocar libremente en el escritorio. Por ejemplo, en KDE Plasma los widgets (los llamados plasmoides) son una parte integral del entorno de trabajo. Los usuarios pueden añadir monitores del sistema, pronósticos del tiempo, notas y mucho más. Además, los widgets pueden mostrar información del sistema, calendarios, fuentes RSS e incluso minijuegos directamente en el escritorio.
  • Personalización de la pantalla de bloqueo: El sistema operativo proporciona herramientas para una personalización profunda. En GNOME se utiliza GDM (GNOME Display Manager), y en KDE Plasma se usa SDDM (Simple Desktop Display Manager). Con ellos se puede crear una pantalla de bloqueo funcional y estéticamente atractiva. No solo se puede cambiar el fondo de la pantalla de bloqueo, sino también añadir elementos interactivos, widgets informativos e incluso configurar animaciones.
  • Efectos de ventanas: En Linux, especialmente con KDE Plasma, se pueden añadir distintos efectos visuales a las ventanas. Por ejemplo, las ventanas pueden oscilar al moverse o "arder" al cerrarse. Esto no es una necesidad, pero aporta interactividad y diversión al usar el sistema. También se puede ajustar la transparencia de las ventanas, añadir sombras, cambiar la animación de minimizar y maximizar, e incluso crear un efecto de "atracción magnética" entre ventanas.

2. Revivir hardware obsoleto

Linux es conocido por su capacidad para funcionar en hardware antiguo que ya no es compatible con las versiones modernas de Windows. Comparémoslos:

Windows 11 requiere:

  • Al menos 8 GB de memoria RAM (y eso solo para tareas básicas)
  • Un procesador moderno de cuatro núcleos (preferiblemente no más antiguo de 3-4 años)
  • Al menos 256 GB de almacenamiento (idealmente 512 GB para guardar archivos y juegos)

Linux (por ejemplo, Ubuntu, una de las distribuciones "pesadas"):

  • Procesador de dos núcleos a 1,5 GHz
  • 4 GB de RAM (8 GB para una multitarea cómoda)
  • 50 GB de almacenamiento

Distribuciones más ligeras, como Linux Lite o Xubuntu, funcionan incluso en configuraciones más modestas. Desde ese punto de vista, este sistema operativo es una opción ideal para revivir portátiles y equipos de sobremesa antiguos que ya no pueden con las versiones modernas de Windows.

Algunas distribuciones especializadas, como Puppy Linux o antiX, funcionan en equipos con procesadores de principios de los 2000 y con memoria RAM desde 256 MB.

3. Portabilidad del sistema operativo

Una de las características únicas de Linux es la posibilidad de arrancar el sistema desde una unidad USB sin instalarlo. Esto se conoce como entorno en vivo. Insertando una memoria USB con el sistema en el equipo, puedes empezar a trabajar de inmediato: abrir el navegador, crear un documento en LibreOffice Writer o incluso imprimir un archivo.

Windows, en cambio, requiere una instalación completa antes de su uso. Microsoft llegó a ofrecer la función "Windows To Go" para algunas versiones empresariales de Windows 8 y 10, pero fue eliminada en Windows 11.

Linux va más allá y ofrece la opción de arranque persistente. Esto permite guardar los cambios directamente en la unidad USB y crear interfaces portátiles totalmente personalizables. Por ejemplo, puedes configurar una unidad USB para trabajar en un cibercafé o una biblioteca, conservando todas las configuraciones y datos encriptados.

Sin embargo, se necesita una unidad USB de buena calidad, ya que la lectura y escritura constantes pueden desgastar rápidamente los modelos baratos.

4. Respeto por la privacidad del usuario

Windows suele ser criticado por la recopilación "oculta" de datos y la publicidad intrusiva. En Linux el enfoque hacia la privacidad es radicalmente diferente:

  • Recopilación de datos: La mayoría de las distribuciones aplican una política de activación voluntaria para la telemetría. Esto significa que la recopilación de información personal está desactivada por defecto y el usuario decide activarla o no. Incluso si la recopilación está activada, la cantidad de datos es significativamente menor que en Windows.
  • Ausencia de publicidad: En el sistema no verás banners publicitarios en el menú Inicio u otras partes de la interfaz.
  • Sin asistentes intrusivos: El sistema operativo no incluye asistentes de IA integrados que intenten predecir tus acciones y recopilen datos sobre la actividad de los usuarios.
  • Código abierto: La mayoría de los componentes son de código abierto, lo que permite a la comunidad revisarlos en busca de amenazas de seguridad o violaciones de privacidad.
  • Cifrado: El sistema ofrece herramientas integradas para el cifrado completo de disco como LUKS (Linux Unified Key Setup). Llevan la protección de los datos a otro nivel.
  • Control sobre las actualizaciones: A diferencia de Windows, donde las actualizaciones a menudo se instalan automáticamente, Linux permite al usuario controlar por completo el proceso y elegir qué componentes actualizar.

5. Soporte para distintos sistemas de archivos

Linux supera a Windows en el manejo de distintos sistemas de archivos. Esto es especialmente útil si tienes varios sistemas operativos en un mismo equipo:

  • Compatibilidad con NTFS: Linux puede leer y escribir en particiones NTFS usadas por Windows, lo que facilita el intercambio de archivos entre sistemas.
  • Amplio soporte de formatos: El sistema operativo es compatible con muchos sistemas de archivos, incluidos los nativos (ext4, Btrfs, XFS) y otros.
  • Limitaciones de Windows: A diferencia de Linux, Windows no reconoce la mayoría de los formatos alternativos sin software adicional, con frecuencia limitándose solo a la lectura.
  • Soluciones especializadas: El sistema soporta algunos formatos avanzados como ZFS (de Sun Microsystems) o F2FS (optimizado para SSD), ampliando las posibilidades de los usuarios avanzados.
  • Recursos en red: El soporte integrado de NFS, Samba y otros protocolos facilita el trabajo con almacenamiento en red.
  • Interfaces virtuales: El sistema operativo utiliza procfs y sysfs, proporcionando una interacción cómoda con el núcleo del sistema y el hardware.
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