Los enormes paneles táctiles en los automóviles modernos parecen impresionantes. Pero tras la fachada hay una interfaz incómoda y potencialmente peligrosa que hace que los conductores se distraigan de la carretera. Los botones y conmutadores físicos han servido con fiabilidad durante más de un siglo, y hay buenas razones para ello.
Distracciones peligrosas en la carretera
El manejo de la pantalla táctil difiere fundamentalmente del uso de elementos físicos. La falta de retroalimentación táctil obliga al conductor a mirar constantemente la pantalla incluso para acciones muy sencillas. Tesla, que apostó por pantallas gigantes, lanzó una tendencia peligrosa. Los usuarios del Autopilot de Tesla a menudo se distraen tanto explorando la pantalla que dejan de vigilar la carretera; numerosos videos en internet lo demuestran.
La falta de fiabilidad de la electrónica frente a la sencillez de la mecánica
Las pantallas táctiles son dispositivos electrónicos complejos con muchos puntos vulnerables:
- dependen del funcionamiento estable del software
- son sensibles a las variaciones de temperatura
- son propensas a fallos y bloqueos
- requieren actualizaciones regulares
Los interruptores físicos funcionan durante décadas sin fallos y no requieren reiniciar el sistema. Con ellos se desarrolla memoria muscular: las manos encuentran las teclas necesarias sin desviar la atención de la carretera.
La obsesión por pantallas gigantes
Los fabricantes compiten por el tamaño de las pantallas. El KIA Sportage 2023 recibió un panel táctil masivo que ocupa gran parte de la consola frontal. La generación anterior del modelo estaba equipada con una pantalla compacta para Android Auto y Apple CarPlay; eso era suficiente para usar cómodamente la navegación y el sistema multimedia.
Menús confusos en lugar de soluciones sencillas
Las interfaces táctiles pecan de complejidad excesiva:
- las funciones básicas están ocultas en submenús profundos
- el control del climatizador requiere varios toques
- tras una actualización del software los elementos cambian de ubicación
- la búsqueda de ajustes simples consume segundos preciosos de atención
Regulación legal
Euro NCAP a partir de 2026 endurece los requisitos para las interfaces de automóviles. Para obtener la máxima calificación de seguridad, los fabricantes tendrán que restituir elementos de control físicos para los limpiaparabrisas y los intermitentes. Aunque las normas rigen solo en Europa, influirán en el diseño de automóviles en todo el mundo: crear versiones separadas para distintos mercados no es rentable desde el punto de vista económico.
Existe un punto intermedio
Una combinación sensata de elementos de control físicos y táctiles:
- las funciones críticas se duplican con botones
- las señales de aviso se muestran en indicadores separados
- la navegación y el sistema multimedia se gestionan a través de la pantalla
- los sistemas principales funcionan independientemente del estado de la pantalla
¿Es hora de que los fabricantes de automóviles dejen de perseguir el tamaño de las pantallas y recuerden la seguridad de los conductores? Quizá. Aunque no se puede renegar del progreso, una imagen atractiva no debe poner en peligro la vida de las personas en la carretera.