Blogueros, celebridades y usuarios habituales comparten resultados llamativos: menos 20-30 kilogramos en pocos meses sin dietas agotadoras. Se trata de la semaglutida, el principio activo que se ha convertido en una tendencia en el mundo de la lucha contra el exceso de peso. ¿Pero es realmente segura?
Qué es la semaglutida y cómo funciona
La semaglutida es el principio activo de los fármacos Ozempic y Wegovy, desarrollado originalmente para el tratamiento de la diabetes tipo 2. Este medicamento imita la acción de la hormona GLP-1 (péptido similar al glucagón-1), que regula el nivel de azúcar en la sangre y reduce el apetito.
El modo de acción de la semaglutida está relacionado con su influencia en los centros de recompensa del cerebro. El fármaco disminuye la actividad de las áreas responsables del placer por la comida y del impulso hacia ciertos alimentos. Por eso los pacientes que toman semaglutida suelen notar una reducción del placer al comer.
Mecanismo de acción en detalle
La semaglutida es un análogo sintético de la hormona humana GLP-1, pero su acción es mucho más prolongada que la del análogo natural. Al entrar en el organismo, el fármaco pone en marcha una compleja cadena de reacciones bioquímicas. En primer lugar, las moléculas de semaglutida se unen a receptores específicos en la superficie de las células del páncreas. Esta interacción estimula la producción de insulina, pero solo cuando el nivel de glucosa en sangre está elevado, lo que reduce el riesgo de hipoglucemia.
Al mismo tiempo, el medicamento actúa sobre el tracto gastrointestinal. Retrasa la peristalsis y la velocidad de vaciado gástrico, por lo que los alimentos se digieren más lentamente y la sensación de saciedad se mantiene durante más tiempo. Este efecto se refuerza por la influencia directa de la semaglutida en los centros de saciedad del hipotálamo.
Cabe destacar la acción del fármaco sobre el sistema dopaminérgico del cerebro. La semaglutida modula el funcionamiento de las redes neuronales implicadas en el sistema de recompensa. Como resultado, se reduce el placer no solo por la comida, sino también por otras actividades, lo que explica el amplio espectro de efectos psicológicos del medicamento.
Efectos secundarios inesperados
Un estudio reciente de investigadores de la Universidad de Yale puso de manifiesto una tendencia preocupante: la semaglutida puede reducir la motivación no solo hacia la comida, sino también hacia la actividad física. En el experimento, los ratones que recibieron el fármaco recorrieron la mitad de la distancia en comparación con el grupo de control.
Los investigadores realizaron un experimento adicional con ruedas para correr que se bloqueaban periódicamente. Para desbloquear la rueda, los ratones debían presionar una palanca con la nariz, y cada vez se requerían más pulsaciones. Los animales tratados con semaglutida mostraron un 25% menos de persistencia en los intentos por desbloquear la rueda.
Efectos secundarios comunes
Además de la disminución de la motivación para la actividad física, la semaglutida provoca una serie de otras reacciones adversas:
- Trastornos gastrointestinales. Los pacientes que toman semaglutida con frecuencia experimentan problemas como náuseas, vómitos, diarrea o estreñimiento, así como dolor abdominal y gastritis.
- Alteraciones metabólicas. El uso del fármaco puede dar lugar a debilidad, cansancio, mareos y descensos bruscos del nivel de azúcar en sangre.
- Efectos psicológicos. La semaglutida puede alterar el comportamiento alimentario, provocando pérdida del placer por la comida y un aumento de la ansiedad.
Amplias consecuencias para la salud
Estos hallazgos generan serias preocupaciones. La actividad física es fundamental para mantener un peso saludable, fortalecer el sistema cardiovascular, mejorar el estado de ánimo, prevenir la depresión y conservar las funciones cognitivas. Si la semaglutida verdaderamente reduce la motivación para moverse, esto podría contrarrestar los efectos positivos de la pérdida de peso.
Riesgo de dependencia y síndrome de abstinencia
Merece atención especial la cuestión de la interrupción del tratamiento. Tras suspender la semaglutida, muchos pacientes informan de un retorno brusco del apetito, aumento del impulso hacia ciertos alimentos, rápido incremento de peso e inestabilidad emocional. Esto se relaciona con que el organismo se acostumbra a la supresión artificial del apetito y necesita tiempo para recuperar los mecanismos naturales de regulación del comportamiento alimentario.
Riesgos ocultos del fármaco popular
Aunque los ensayos clínicos en humanos aún no han confirmado la relación entre el uso de semaglutida y la reducción de la actividad física, los expertos piden cautela. Karolina Skibicka, de la Universidad Estatal de Pensilvania, subraya que el fármaco puede influir en distintos tipos de comportamiento motivado que todavía deben estudiarse.
A quiénes está contraindicada la semaglutida
No debe administrarse durante el embarazo ni la lactancia, ni en la diabetes tipo 1, en personas con antecedentes de pancreatitis, en enfermedades hepáticas o renales graves, en el carcinoma medular de tiroides, ni en la neoplasia endocrina múltiple tipo 2.
Enfoques alternativos para la pérdida de peso
Los profesionales de la salud subrayan la importancia de un enfoque integral para la pérdida de peso. La base de un adelgazamiento exitoso es la reestructuración gradual del comportamiento alimentario:
- Llevar un diario de alimentación - ayuda a tomar conciencia de los hábitos alimentarios e identificar puntos problemáticos.
- Sustituir alimentos refinados por integrales - aumentar la cantidad de proteína y fibra en la dieta.
- Desarrollar la capacidad de reconocer las señales de hambre y saciedad - es importante no solo cambiar la composición de las comidas, sino aprender a identificar estas señales.
La actividad física tiene un papel igualmente importante en la pérdida de peso. Se trata de aumentar gradualmente la actividad motora:
- Entrenamientos cardiovasculares regulares para fortalecer el sistema cardiovascular
- Ejercicios de fuerza para aumentar la masa muscular y acelerar el metabolismo
El trabajo con un psicólogo ocupa un lugar especial. Muchas personas usan la comida para afrontar el estrés y otras emociones. El psicólogo ayuda a:
- Identificar estos patrones
- Desarrollar estrategias de afrontamiento saludables, incluidas técnicas de relajación, meditación y ejercicios de respiración
Un sueño de calidad es otro factor clave en el control del peso. Ayuda a:
- Mantener el equilibrio hormonal
- Reducir el antojo de alimentos altos en calorías
- Tomar decisiones razonadas sobre la alimentación
Conclusión
A pesar de los resultados prometedores en la pérdida de peso, la semaglutida requiere más estudios. Un impacto significativo en la motivación para la actividad física podría convertirse en un obstáculo serio para el mantenimiento a largo plazo de un estilo de vida saludable. Antes de comenzar a tomar cualquier medicamento para perder peso, es necesario sopesar cuidadosamente todos los riesgos y consultar con especialistas.
Es importante recordar que la pérdida de peso sostenible es el resultado de cambios integrales en el estilo de vida, no del uso temporal de fármacos. Los hábitos saludables formados de manera gradual permanecerán con usted a largo plazo y beneficiarán no solo la figura, sino también el estado general de salud.