24 fotogramas por segundo: ¿un legado del pasado o la clave del futuro del cine?

24 fotogramas por segundo: ¿un legado del pasado o la clave del futuro del cine?

Cuando ves una película o juegas a un videojuego, te da la impresión de que la imagen se mueve de forma continua. En realidad, es una ilusión creada por el cambio rápido de imágenes fijas — fotogramas. ¿Cuál es la idea principal?

¿Qué es la frecuencia de fotogramas?

Para entender la importancia de la frecuencia de fotogramas, primero aclaremos qué es un «fotograma». Los fotogramas son imágenes individuales que se muestran de forma secuencial a gran velocidad, creando la ilusión de movimiento. La frecuencia, o FPS (fotogramas por segundo), indica cuántos de esos fotogramas se muestran por segundo.

Cuanto mayor es la frecuencia de fotogramas, más suave parece el movimiento y menor es el desenfoque al cambiar de escena. Con una frecuencia baja, el efecto puede ser muy distinto: los movimientos se perciben más entrecortados y el desenfoque aumenta.

Ventajas de una alta frecuencia de fotogramas:

  • suavidad del movimiento: HFR minimiza los tirones y ofrece una visualización nítida incluso con objetos que se mueven rápido;
  • reducción del desenfoque: movimientos de cámara y escenas dinámicas se ven más detallados;
  • mejora de la calidad de grabación: HFR se emplea en deportes, ciencia y vídeos domésticos para capturar el mínimo detalle.

Inconvenientes de una alta frecuencia de fotogramas:

  • pérdida de la «magia cinematográfica»: una imagen demasiado realista hace que las películas se asemejen a series de televisión o reportajes;
  • limitaciones técnicas: el soporte de HFR está disponible solo en los dispositivos 4K UHD más recientes;
  • costumbre del público: la mayoría de las personas asocia las películas con los tradicionales 24 FPS, y HFR puede parecerles extraño.

¿Por qué las películas siguen en 24 fotogramas por segundo?

La mayoría de las películas modernas se ruedan y exhiben a 24 FPS. Este estándar surgió a principios del siglo XX. Antes, las películas mudas se filmaban a 16–18 FPS, que era la frecuencia mínima suficiente para crear la ilusión de movimiento. Pero con la llegada del sonido fue necesario adoptar un enfoque más riguroso, y 24 FPS se convirtieron en el estándar.

¿Por qué exactamente 24? Se trata del equilibrio entre calidad y costes: menos fotogramas suponían ahorro de película, y el sonido podía mantenerse sincronizado. La primera película que utilizó este estándar fue El cantante de jazz (1927), tras la cual 24 FPS se consolidaron rápidamente en la industria.

Ventajas del estándar de 24 FPS:

  • económico: históricamente, menos fotogramas significaban menos gasto en película;
  • equilibrio óptimo: la percepción visual no se satura con un exceso de detalle;
  • creación de estética: 24 FPS se asociaron con la experiencia «cinematográfica».

Alta frecuencia de fotogramas: ¿futuro o error?

Las tecnologías actuales permiten filmar a frecuencias superiores a 24 FPS sin costes adicionales de película física. Sin embargo, los intentos de introducir HFR (High Frame Rate — alta frecuencia de fotogramas) suelen encontrar críticas. Por ejemplo, El Hobbit de Peter Jackson se rodó a 48 FPS y dividió a la audiencia. Muchos se quejaron de que esa suavidad hacía que la película pareciera un programa de televisión o una grabación amateur.

Otro ejemplo es la película Jimini (2019), proyectada en algunos cines a 120 FPS. Aunque la tecnología ofreció una nitidez excepcional, los espectadores notaron que las escenas resultaban demasiado «reales» y se perdió la característica «magia cinematográfica». Las frecuencias más bajas disimulan pequeños tropiezos y movimientos, haciéndolos visualmente más dinámicos.

Ejemplos de películas con HFR:

  • El Hobbit (48 FPS): la valoración se dividió y el público señaló una imagen excesivamente «realista»;
  • Jimini (120 FPS): las escenas suaves resultaron excesivamente detalladas, restando dramatismo a la película;
  • Avatar: El camino del agua (48 FPS): el uso de HFR en escenas de acción mejoró la percepción visual.

Limitaciones y percepción

También existen problemas técnicos. La mayoría de los reproductores domésticos de DVD y Blu-ray sólo admiten las frecuencias estándar. Las películas en HFR que se lanzan para el hogar a menudo se convierten de nuevo a 24 FPS, ya que el soporte de HFR está limitado a los nuevos dispositivos 4K UHD. Además, muchos espectadores están acostumbrados a la estética tradicional de 24 FPS y perciben HFR como algo antinatural.

¿Por qué los espectadores critican HFR?

  • extrañeza visual: HFR se asocia a programas de televisión, por ejemplo, telenovelas;
  • problemas técnicos: no todos los dispositivos y cines pueden reproducir HFR;
  • falta de estética: el público está habituado a la cinematografía de 24 FPS, y el nuevo formato puede parecer ajeno.

HFR: ¿perspectiva o moda pasajera?

A pesar de las críticas, HFR gana popularidad. En 2024 se estrenaron cuatro películas en este formato, incluidas las primeras animaciones: Kung Fu Panda 4 y El robot salvaje. Esto muestra que los estudios experimentan cada vez más con estilos visuales.

Sin embargo, es poco probable que HFR sustituya por completo a los 24 FPS. Lo más probable es que la industria ofrezca opciones: la versión tradicional para quienes prefieren el cine clásico y HFR para quienes desean ver más detalles. El soporte de HFR dependerá de la mayor difusión de los dispositivos 4K.

¿Por qué mantener los 24 FPS?

El estándar de 24 FPS se ha convertido en una parte importante del lenguaje visual del cine. No solo define un estilo familiar, sino que crea una atmósfera que el público asocia con la «magia del cine». Abandonar este estándar no solo sería drástico, sino innecesario. HFR aporta nuevas posibilidades de experimentación, pero más bien como opción adicional que como reemplazo.

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