¿Alguna vez se ha preguntado por qué algunos sitios comienzan con «www» y otros no? Hoy lo damos por sentado, pero cuando internet empezaba a desarrollarse era una parte importante de la dirección. Ahora «www» parece un vestigio, pero su historia es más compleja.
Historia de «www»: ¿por qué era necesario antes?
Cuando internet comenzaba a ganar popularidad, constaba de muchos servicios separados: correo electrónico, servidores de noticias y sistemas de intercambio de archivos. «www» (red mundial) se usaba entonces como un subdominio para indicar el servidor web entre otros servicios. Era una señal clara para el navegador: «dirígeme al servidor web».
Con el tiempo, cuando la red mundial se convirtió en la parte principal de internet, los servidores empezaron a tratar los dominios sin «www» como equivalentes a sus versiones con «www». Por ejemplo, las solicitudes a example.com y a www.example.com con frecuencia conducen al mismo recurso. Esta decisión se tomó para simplificar la experiencia de los usuarios, pero no hizo que «www» quedara completamente obsoleto. Algunos sitios todavía usan «www» como CNAME (nombre canónico en DNS), que apunta al dominio principal, o incluso lo enlazan directamente mediante un registro A a una dirección IP.
¿Qué ocurre cuando escribe una URL?
Al introducir la dirección de un sitio en el navegador, se desencadena una cadena de acciones que convierte la dirección textual legible por personas (por ejemplo, «example.com») en una dirección IP numérica entendible por las máquinas. Este proceso se llama resolución de nombres de dominio e incluye varias etapas.
- Consulta al sistema DNS: Su navegador envía una solicitud al sistema de nombres de dominio (DNS), que funciona como una enorme guía telefónica de internet. El DNS busca a qué dirección IP está asociado el dominio introducido para reenviar su petición al servidor correspondiente.
- Distribución de funciones entre subdominios: Si la dirección incluye «www», el DNS lo identifica como un subdominio y lo vincula al dominio principal o a una dirección IP separada, según la configuración del servidor. Si falta «www», la solicitud se procesa como dirigida al dominio principal.
- Conexión al servidor: Tras obtener la dirección IP, el navegador establece una conexión con el servidor donde se aloja el contenido solicitado. Aquí entra en juego el protocolo HTTPS, que crea una conexión cifrada y protege sus datos contra intercepciones.
¿Por qué «www» no hace que internet sea más seguro?
Existe el mito de que usar «www» añade algún nivel de seguridad. En realidad, no es así. Si un atacante compromete la configuración del DNS o del servidor del sitio, ambas direcciones (www.example.com y example.com) serán igual de vulnerables. Los ataques de intermediario tampoco dependen de la presencia de «www» en la dirección.
Lo que realmente importa es el uso de HTTPS. El protocolo HTTPS (Protocolo seguro de transferencia de hipertexto) garantiza el cifrado de los datos entre el navegador y el servidor, impidiendo su intercepción por terceros. Esto es especialmente importante al transmitir información sensible, como contraseñas, números de tarjetas bancarias o datos personales. Incluso si un atacante interceptara los datos, estarían cifrados y serían ininteligibles, ya que HTTPS utiliza SSL/TLS — protocolos criptográficos fiables.
Sin HTTPS, su información se transmite en texto claro, lo que la hace vulnerable a la intercepción mediante ataques de intermediario. Este tipo de ataques pueden producirse en redes Wi‑Fi públicas, donde los atacantes interponen su dispositivo entre usted y el sitio para leer o modificar los datos.
HTTPS: protección, pero no absoluta
Tener HTTPS no convierte automáticamente un sitio en seguro. Si el servidor del sitio o su proveedor de DNS están comprometidos, los atacantes pueden redirigirle a un recurso falso. Además, los estafadores suelen crear sitios falsos con direcciones similares y hasta con cifrado para parecer legítimos. Por ejemplo, en lugar de example.com podrían usar examp1e.com. Por eso, además de comprobar el icono de candado, conviene fijarse en detalles como la ortografía del dominio, comportamientos inesperados del sitio (por ejemplo, ventanas emergentes que advierten sobre virus) o solicitudes de instalación de programas.
¿Es necesario escribir «www» hoy?
Usar «www» en las direcciones hoy es más una costumbre que una necesidad real. Los servidores y navegadores modernos están configurados para gestionar las solicitudes correctamente independientemente de la presencia de «www». Lo esencial es acceder a recursos legítimos con soporte para HTTPS y prestar atención a los detalles.
¿Cómo mantenerse seguro en línea?
- Use navegadores modernos: Las actualizaciones corrigen vulnerabilidades y añaden funciones de seguridad.
- Compruebe el protocolo: HTTPS es necesario para una conexión segura.
- Preste atención a los detalles: Verifique las direcciones de los sitios, evite ventanas emergentes sospechosas y no introduzca datos en recursos dudosos.