La idea de montar un ordenador que dure una década parece, a primera vista, lógica. Inviertes una vez en hardware de gama alta y ya no hay más actualizaciones ni gastos. Pero en la práctica ese enfoque rara vez se justifica. Explico por qué y cómo es mejor construir una estrategia para ensamblar un PC.
¿Qué está mal?
A menudo la gente considera los ordenadores igual que los electrodomésticos —neveras, lavadoras o automóviles— pensando que cuanto más caro se compre, más tiempo durará. Es un error. Aquí actúa la ley de rendimientos decrecientes: cada mil dólares adicionales aporta menos incremento de rendimiento que el anterior (lo calculo en dólares para unificar).
Por ejemplo, si una tarjeta gráfica de $300 puede ofrecer 60 FPS en juegos modernos, por $600 obtendrá ya 90–100 FPS, y por $1200 solo un poco más de 120 FPS. Cuanto más alto es el nivel del equipo, menor es la ventaja por las inversiones adicionales.
Además, las tecnologías evolucionan a una velocidad increíble. Lo que hoy se considera tope de gama queda obsoleto en pocos años. Recuerde la NVIDIA GTX 1080 Ti: en 2017 fue una tarjeta insignia por $699, y hoy su rendimiento es comparable al de la RTX 4060, que cuesta $299. Incluso las piezas más caras en 5–6 años pasan a segmentos medios o incluso económicos.
Rendimiento y durabilidad: ¿en qué se diferencian?
Cuando se habla de la vida útil de un ordenador, es importante distinguir dos cosas. Físicamente, la mayoría de los componentes, si no se someten a cargas extremas (por ejemplo, overclock), pueden funcionar muchos años. Pero la obsolescencia moral es otra cuestión.
El hardware informático se actualiza no solo en velocidad, sino también en tecnologías. Por ejemplo, el trazado de rayos (ray tracing), que se ha convertido en un estándar en los juegos modernos, apareció por primera vez en las tarjetas NVIDIA RTX en 2018. Si su tarjeta no es compatible con núcleos RT, pierde la posibilidad de disfrutar de la gráfica moderna.
Hoy el énfasis se desplaza hacia la integración de la IA. Las GPU modernas se equipan con núcleos especiales para tareas de aprendizaje automático y generación de IA. Los modelos sin esas funciones van saliendo gradualmente del mercado.
Hay cambios bastante previsibles. Cada 5–7 años aparecen nuevos estándares:
- HDMI 2.1: soporte de 4K a 120 Hz, crítico para los monitores modernos.
- PCIe 5.0: duplica el ancho de banda del bus.
- DDR5 RAM: duplica la velocidad de transferencia respecto a DDR4.
- USB 3.2 Gen 2x2: soporte de hasta 20 Gbit/s.
Si su ordenador no soporta las nuevas funciones, tarde o temprano tendrá que actualizarlo para usar dispositivos modernos.
¿Por qué un ordenador caro no resulta rentable?
Los componentes de gama premium se distinguen no solo por su alto precio, sino por su menor eficiencia económica. Por ejemplo, la tarjeta RTX 4090 cuesta alrededor de $2000 y, sin duda, es líder en rendimiento. Pero para la mayoría de usuarios sus capacidades son excesivas.
En la práctica, la gama media ofrece una combinación adecuada de precio y rendimiento. Las tarjetas gráficas como la RTX 4060 o la 4070 Ti manejan muy bien los juegos en 1440p y soportan tecnologías modernas como el trazado de rayos y DLSS. Su precio es mucho menor que el de los modelos tope de gama.
Para tareas de oficina es posible montar un PC por $250 que dure muchos años. Por ejemplo, los procesadores Intel de la serie Pentium o los AMD Athlon son adecuados para escenarios de uso sencillos.
¿Cómo montar correctamente un ordenador?
El enfoque para montar un PC depende de las tareas. En lugar de aspirar a un hardware caro, es mejor centrarse en encontrar el equilibrio entre las necesidades actuales y futuras actualizaciones.
1. Mejoras graduales.
En vez de gastar $3000 en un PC muy sofisticado, es preferible montar un sistema por $1500 y, pasados 4–5 años, actualizar los componentes principales.
2. Reaprovechar componentes antiguos.
No es necesario cambiarlo todo de una vez. Por ejemplo, la fuente de alimentación, la caja, los ventiladores, la memoria RAM y el SSD se pueden conservar de un PC antiguo, actualizando solo el procesador y la tarjeta gráfica.
3. Elegir la plataforma pensando en el futuro.
Los procesadores se instalan en las placas base mediante zócalos, y la vida útil del ordenador depende en gran medida de cuánto tiempo se mantendrá la plataforma. AMD es conocida por el soporte prolongado de sus zócalos. Por ejemplo, la plataforma AM4 soportó procesadores desde 2016 hasta 2024, de modo que se podían actualizar CPUs sin cambiar la placa base.
Tecnologías que cambian las reglas del juego
Trazado de rayos: qué es y cómo funciona?
El trazado de rayos es una tecnología que permite lograr una iluminación realista en gráficos por ordenador simulando el comportamiento físico de la luz. Los algoritmos siguen la trayectoria de rayos de luz virtuales como si existieran en el mundo real. Los rayos «proceden» de fuentes de luz (por ejemplo, el sol o una lámpara) e interactúan con los objetos virtuales en la pantalla. Por ejemplo, al aplicar trazado de rayos en una escena de juego con ventanas, la luz que pasa por el cristal se refractará, creando reflejos realistas y sombras suaves de los objetos. La física en los gráficos por ordenador resulta más verosímil y cercana a la realidad.
Una tecnología que antes solo estaba disponible en la industria cinematográfica por sus altos costes computacionales ahora se usa en tiempo real gracias a los núcleos RT introducidos en las GPU NVIDIA RTX. Estos núcleos están optimizados para procesar efectos de luz complejos que, de otro modo, consumirían todos los recursos del sistema. Sin embargo, incluso las tarjetas modernas, incluida la RTX 4090, tienen dificultades con el trazado de rayos en ajustes altos a 4K, sobre todo en juegos muy exigentes.
Si va a montar un ordenador para juegos modernos y quiere disfrutar de los efectos visuales del trazado de rayos, considere que las tarjetas del nivel RTX 4060 en adelante permiten usarlo en ajustes medios o altos en 1080p o 1440p. Para activar el trazado en ajustes ultra hará falta una tarjeta de gama alta, lo que aumenta considerablemente el presupuesto.
PCIe 5.0: ¿para qué sirve este estándar?
PCIe (Peripheral Component Interconnect Express) se encarga de la conexión del procesador con otros dispositivos, por ejemplo tarjetas gráficas, SSD o adaptadores de red. Cada generación del estándar incrementa el ancho de banda. PCIe 5.0 duplica la velocidad de transferencia respecto a PCIe 4.0, lo que es especialmente importante para los NVMe SSD de alta velocidad. Por ejemplo, esos discos pueden alcanzar velocidades de lectura de 14 GB/s.
Conclusión
Construir un ordenador que siga siendo actual durante una década es prácticamente imposible. Las tecnologías cambian más rápido de lo que el hardware envejece. El enfoque más sensato es montar un sistema que responda a sus tareas actuales y prever un presupuesto para actualizaciones cada 4–5 años.
Si quiere que su PC dure mucho, apueste por componentes de gama media, tenga en cuenta la posibilidad de actualizaciones y no persiga una potencia excesiva. El sentido común suele ganar a largo plazo.