Por qué conviene borrar las cookies cada dos semanas

Por qué conviene borrar las cookies cada dos semanas

Cada vez que un usuario visita un sitio, el sistema lo recuerda. Esto ocurre mediante cookies — pequeños archivos de datos que se guardan en el dispositivo. Su objetivo es facilitar el uso de los sitios, pero también tienen una contraparte. Analizaremos cómo funcionan las cookies, en qué pueden ser peligrosas y por qué es importante eliminarlas con regularidad. Ya hemos explicado aquí qué son. Incluso mencioné algo aún más desagradable: supercookies. Pero la repetición — ya sabe.

¿Qué son las cookies?

Las cookies son pequeños fragmentos de datos que los sitios web guardan en el dispositivo. Habitualmente contienen información sobre preferencias, inicios de sesión o el contenido del carrito. En general, las cookies son archivos de texto, cada uno con un identificador único para diferenciar usuarios. Los archivos pueden incluir metadatos sobre el sitio que los creó, así como la fecha de caducidad. Gracias a esta tecnología, los sitios «recuerdan» lo que el usuario hizo anteriormente, lo que acelera y simplifica la interacción.

Desde el punto de vista técnico, las cookies las crea el servidor del sitio web y se envían al navegador del usuario mediante cabeceras HTTP. Cuando vuelve a visitar el mismo sitio, el navegador devuelve las cookies guardadas al servidor. Así el sistema identifica a la persona. Por ejemplo, si se añade un producto al carrito de una tienda online, la información sobre él se guarda en una cookie y permanece disponible en visitas posteriores al sitio.

Las cookies pueden estar estrictamente limitadas a un dominio y una ruta (path), lo que aumenta la seguridad. Es decir, el sitio example.com no podrá leer cookies creadas por otro sitio, por ejemplo, website.com. Sin embargo, algunos sitios emplean métodos para eludir esta limitación, usando rastreadores de terceros.

Otro detalle importante es el tamaño de las cookies. Normalmente su volumen se limita a 4 KB, lo cual suele ser suficiente para almacenar información de texto como identificadores o ajustes. No obstante, el espacio limitado las hace ineficaces para guardar grandes cantidades de datos, por ejemplo imágenes o vídeos.

Tipos de cookies: desde la comodidad hasta el control

  • De sesión: archivos temporales que se eliminan al cerrar el navegador. Se usan para almacenar datos de forma temporal, por ejemplo durante una sola sesión de compras.
  • Permanentes: se guardan en el dispositivo por largo tiempo — desde varios días hasta varios años. Ayudan a los sitios a recordar configuraciones, por ejemplo el idioma o el inicio de sesión.
  • De rastreo (de terceros): el tipo más controvertido. Estas cookies analizan su actividad: qué sitios visita, qué busca, qué productos compra. Con ellas las empresas crean un «perfil» para publicidad personalizada.

Las cookies de rastreo a menudo las instalan anunciantes externos, no el propio sitio. Contienen un identificador único que permite distinguir a los usuarios. Sin embargo, los navegadores modernos permiten bloquear este tipo de cookies, limitando su influencia.

Riesgos de seguridad: desde el robo de datos hasta la manipulación

  1. Ataques de intermediario (MITM)
    Los atacantes interceptan cookies durante la transmisión de datos entre el navegador y el sitio. Si contienen datos de autorización, el atacante puede obtener acceso a la cuenta del usuario.
  2. Envenenamiento de cookies (cookie poisoning)
    Métodos como la inyección de JavaScript malicioso o el aprovechamiento de vulnerabilidades XSS permiten a los atacantes modificar cookies.
  3. Secuestro de sesión (session hijacking)
    Si un atacante obtiene acceso a las cookies de sesión, podrá suplantar la identificación del usuario y acceder a los datos. Incluso contraseñas fuertes y la autenticación en dos pasos pueden no ser suficientes en ese caso.

Para minimizar los riesgos se recomienda usar HTTPS, que cifra la conexión entre el navegador y el sitio.

Manipulación de precios: cómo las cookies influyen en el coste de las compras

Algunos sitios usan cookies para implementar precios dinámicos. Por ejemplo, si un usuario visita con frecuencia la página de billetes de avión, el sistema puede reconocer el interés y aumentar el precio.

Al cambiar la ubicación mediante una VPN y borrar las cookies, a veces se logra reducir el precio de productos o servicios, porque el sitio pierde los datos sobre visitas anteriores.

Consejo: para comparar precios se puede usar el modo incógnito, borrar las cookies y probar a cambiar la ubicación mediante una VPN.

¿Por qué conviene eliminar las cookies?

La limpieza regular de cookies permite:

  • Reducir el seguimiento. Las empresas pierden acceso a su «perfil» personalizado.
  • Evitar manipulaciones de precios.
  • Disminuir los riesgos de seguridad relacionados con la fuga de cookies.

Eliminar las cookies lleva solo un par de minutos. Por ejemplo, en Chrome esto se hace así:

  1. Abra el menú (tres puntos) → «Configuración».
  2. Vaya a «Privacidad y seguridad» → «Borrar datos».
  3. Marque «Cookies y datos del sitio» → pulse «Eliminar».

¿Qué se pierde al eliminar las cookies?

A pesar de las ventajas, borrar las cookies tiene también inconvenientes:

  • Comodidad. Habrá que volver a introducir inicios de sesión y configurar el idioma y la moneda en los sitios.
  • Funcionalidad de los sitios. Algunas funciones, como mantener la configuración del modo oscuro, también dependen de las cookies.

No obstante, es un pequeño precio por la seguridad y el control sobre la privacidad.

Conclusión: borrar las cookies para mayor tranquilidad

Las cookies no son tan peligrosas si se gestionan correctamente. La limpieza regular ayuda a proteger los datos y a eliminar el spam. ¿No es estupendo? Además, resulta mucho más difícil que lo engañen. Recuerde hacerlo cada par de semanas.

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