El primer avión de pasajeros: así nació el transporte aéreo

El primer avión de pasajeros: así nació el transporte aéreo

Hoy la aviación es una parte cotidiana de la vida. Nos subimos tranquilamente a un avión sin pensar que en algún momento la posibilidad de transportar a una persona por el aire parecía fantástica. A principios del siglo XX cada vuelo era un paso hacia lo desconocido, y el primer vuelo de pasajeros fue una aventura al borde del riesgo de ingeniería y del experimento comercial. Para entender cómo empezó todo hay que volver a esa época en la que las ideas adelantaban a la tecnología y el entusiasmo suplía a la infraestructura. Este artículo es una narración detallada sobre el primer avión de pasajeros, las personas detrás de su creación y los hechos que dieron inicio a la aviación civil.

Orígenes de la idea: de los hermanos Wright a los primeros pasajeros

El inicio de la historia de la aviación se sitúa el 17 de diciembre de 1903, cuando los inventores estadounidenses Orville y Wilbur Wright elevaron por primera vez un aparato más pesado que el aire con motor y control — Flyer I. Su vuelo duró solo 12 segundos y recorrió 36,5 metros. No obstante, ese momento supuso un punto de inflexión: demostró la posibilidad práctica del vuelo mecánico con motor y control.

El Flyer I no estaba diseñado para transportar a nadie salvo al piloto. Sin embargo, ya en 1908 los hermanos Wright realizaron vuelos de demostración con pasajeros: en septiembre de ese año Orville llevó en vuelo al funcionario del ejército estadounidense Thomas Selfridge, que desgraciadamente fue la primera víctima mortal de la aviación tras el accidente de ese aparato experimental.

Para 1910 los vuelos con pasajeros se habían vuelto técnicamente posibles, aunque seguían siendo experimentales y poco frecuentes. Los militares continuaron financiando desarrollos aeronáuticos, mientras que el interés comercial por transportar personas por el aire empezaba a formarse. Los servicios postales y los espectáculos de exhibición marcaron el ritmo: los pilotos llevaban correspondencia y realizaban vuelos públicos en los que los pasajeros solían ser periodistas, autoridades y aficionados.

Los primeros billetes

El verdadero avance tuvo lugar el 1 de enero de 1914 en Florida. Ese día se efectuó el primer servicio comercial regular de la historia con un pasajero que compró un billete. El proyecto fue organizado por el empresario estadounidense Percival Fansler, ingeniero y hombre de negocios vinculado a motores. Propuso crear una línea aérea permanente entre las ciudades de San Petersburgo y Tampa, separadas por la bahía de Tampa. Por tierra el trayecto ocupaba varias horas, mientras que por aire tomaba solo minutos.

Para el servicio se usó el hidrocanoa Benoist XIV, construido por la compañía de Thomas W. Benoist. El avión estaba concebido para un piloto y un pasajero, ubicados en una cabina abierta. La aeronave pesaba alrededor de 560 kg, montaba un motor Roberts de 75 hp y alcanzaba velocidades de hasta 105 km/h. Sorprendentemente, en aquel momento era prácticamente la cumbre de las capacidades tecnológicas de la aviación civil.

El avión fue pilotado por Tony Jannus, un joven ya conocido en los círculos aeronáuticos por sus vuelos de demostración de largo alcance y exhibiciones. El billete del primer vuelo se vendió en una subasta y fue comprado por 400 $ (unos 12 000 $ en la actualidad) por el entonces exalcalde de San Petersburgo — Abram C. Pheil.

El vuelo duró 23 minutos. El avión voló a unos 15 metros sobre la superficie del agua y atrajo una gran atención pública: varios centenares de personas presenciaron la salida. Aunque la línea solo existió alrededor de tres meses, su importancia histórica es difícil de sobreestimar: por primera vez un pasajero de pago utilizó oficialmente el transporte aéreo como medio de comunicación entre ciudades.

Siguiente paso: del vuelo individual a las verdaderas aerolíneas

Tras 1914 comenzó la Primera Guerra Mundial y las prioridades se orientaron hacia la técnica militar. Pero como resultado de la guerra surgió un gran excedente de aviación militar, personal técnico y capacidad industrial. Esto, afortunadamente, creó condiciones para el desarrollo de vuelos civiles en los años de posguerra.

En el Reino Unido una de las primeras respuestas a ese desafío fue el proyecto Airco DH.16, un avión de pasajeros diseñado bajo la dirección de Geoffrey de Havilland, futuro fundador de la compañía de Havilland Aircraft. El DH.16 era una adaptación del bombardero militar DH.9A y alojaba a cuatro pasajeros en una cabina cerrada, mientras que el piloto permanecía en una cabina abierta. El avión realizó su primer vuelo el 25 de agosto de 1919 en la ruta Londres — París, sentando las bases de los servicios internacionales regulares de pasajeros en Europa.

Es importante subrayar que los vuelos de ese periodo se realizaron con una infraestructura mínima: las pistas de aterrizaje eran frecuentemente simples campos, la navegación se basaba en las líneas de ferrocarril y en puntos de referencia del terreno, y el mantenimiento de las aeronaves se hacía a mano. Aun así, a pesar de los riesgos meteorológicos y las dificultades técnicas, la demanda comenzó a crecer.

La revolución desde Alemania: Junkers F 13

En 1919 en Alemania apareció un avión que puede considerarse el primer verdadero airliner moderno — el Junkers F 13, con fuselaje totalmente metálico y configuración de monoplano. Fue diseñado por Hugo Junkers, pionero en metalurgia y aerodinámica, que ya en 1915 había experimentado con estructuras enteramente metálicas.

En lugar de la habitual construcción de madera y revestimiento de tela, Junkers empleó duraluminio — un metal ligero y resistente que incrementó la fiabilidad y la vida útil de la máquina. El avión acomodaba a cuatro pasajeros en una cabina presurizada con ventanas y asientos cómodos. Los pilotos ocupaban una cabina separada.

El primer vuelo del Junkers F 13 tuvo lugar el 25 de junio de 1919. Fue tan exitoso que ya en la década de 1920 la aeronave se utilizó en numerosos países — desde Suiza hasta Colombia y Perú. Se fabricaron más de 330 ejemplares. El F 13 sirvió de base para la primera organización sistemática de líneas de pasajeros con horarios, servicio y mantenimiento. En 1923 los aviones de este modelo comenzaron a operar en la Unión Soviética y más tarde se fabricaron bajo licencia en plantas nacionales.

Conclusión: un camino de una década

Desde el primer vuelo comercial en el Benoist XIV hasta la aparición de un transporte de pasajeros verdaderamente masivo transcurrieron menos de 20 años — a escala histórica, casi instantáneo. En ese tiempo la aviación pasó de una frágil construcción experimental a un medio de transporte plenamente desarrollado, y los ingenieros como Junkers y de Havilland sentaron las bases de lo que hoy llamamos aviación civil.

En la historia del primer avión de pasajeros resulta notable no solo el logro en sí, sino la secuencia con la que la humanidad superó decenas de barreras técnicas, logísticas y financieras por una idea: desplazarse más rápido, más alto y con mayor seguridad. Y todo comenzó con un hidrocanoa de madera, un piloto y un pasajero audaz.

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