Hoy continuamos con el tema de Windows 11. Hay que decir que la integración de Linux en el entorno se ha vuelto más sencilla que nunca. Gracias al desarrollo de las tecnologías de virtualización y al soporte integrado del subsistema Linux, los usuarios pueden ejecutar distribuciones GNU/Linux directamente desde Windows — sin reinicios, sin configuraciones complejas y sin riesgo de perder datos. A continuación analizamos en detalle todas las formas disponibles en 2025.
Uso de WSL2
El método más cómodo y seguro para ejecutar aplicaciones Linux en Windows 11 es el uso de WSL2 (Subsistema de Windows para Linux). Es un mecanismo especial, integrado en el sistema operativo de Microsoft, que permite ejecutar distribuciones Linux en un entorno aislado sin la necesidad de usar máquinas virtuales o reiniciar el PC.
Desde el lanzamiento de Windows 11 el soporte de WSL2 ha mejorado significativamente: ahora se pueden ejecutar no solo utilidades de consola, sino también aplicaciones con interfaz gráfica — se muestran en ventanas normales, como programas nativos de Windows. Por defecto está disponible Ubuntu, pero en Microsoft Store se pueden encontrar otras distribuciones: Debian, Kali, openSUSE, Fedora Remix y otras.
Para empezar a trabajar, basta ejecutar en PowerShell el siguiente comando (con privilegios de administrador):
wsl --install
Este paso activa automáticamente los componentes necesarios de Windows, descarga Ubuntu y lo despliega como sistema principal en WSL. Tras el reinicio obtendrá acceso a un terminal Linux completo.
Si desea usar una distribución concreta, puede especificarla manualmente, por ejemplo:
wsl --install -d debian
Para que WSL2 funcione se requiere virtualización activada (normalmente ya activa en BIOS/UEFI), así como los componentes Hyper‑V. Todo esto el sistema ofrece configurarlo automáticamente durante la instalación.
Ventajas de WSL2:
- Instalación sencilla y rápida
- Trabajo completo con el sistema de archivos de Linux
- Soporte de aplicaciones con interfaz gráfica
- No requiere asignación de espacio de disco separado
Sin embargo, es importante recordar que WSL2 no es un sistema totalmente aislado. Tiene una IP compartida con el anfitrión, capacidades limitadas para trabajar con controladores y no utiliza el arranque clásico con BIOS/GRUB. Además, deben considerarse cuestiones de seguridad al usar WSL.
Instalar Linux en una máquina virtual
Si necesita un entorno Linux completo con acceso a la configuración del sistema, un entorno de escritorio y emulación total del arranque, la solución óptima será la instalación en una máquina virtual. Es una excelente opción para quienes desean probar distintas distribuciones o experimentar con la configuración sin riesgo de dañar el sistema operativo principal.
La aplicación gratuita más popular para estos fines es Oracle VirtualBox. Permite crear un ordenador virtual, asignarle la cantidad necesaria de memoria RAM, núcleos de CPU y espacio en disco, y luego instalar Linux desde una imagen ISO.
Para empezar, descargue la imagen ISO de la distribución elegida (por ejemplo, Ubuntu, Manjaro, Mint, Fedora), cree una máquina virtual nueva en VirtualBox, indique los parámetros y conecte la ISO como unidad virtual. Al iniciar comenzará la instalación estándar de Linux.
Ventajas de las máquinas virtuales:
- Entorno aislado con un sistema operativo completo
- Se pueden ejecutar simultáneamente con Windows
- Seguridad: todos los cambios permanecen dentro de la máquina virtual
Inconvenientes: disminución del rendimiento, especialmente en equipos modestos; se requiere una cantidad significativa de memoria RAM (preferible 8 GB o más) y un SSD para un funcionamiento rápido. También la aceleración gráfica en la máquina virtual puede ser limitada.
Arranque dual: instalar Linux como segundo sistema
Si desea usar Linux al mismo nivel que Windows, con acceso completo a los recursos del equipo, la mejor opción será el esquema clásico con dos sistemas operativos — arranque dual. En el disco se crea una partición separada para Linux y, al encender el PC, el cargador de arranque GRUB permite elegir el sistema deseado.
Para esa instalación necesitará:
- Descargar la imagen ISO de Linux (por ejemplo, desde el sitio oficial de Ubuntu)
- Crear una memoria USB de arranque con Rufus o balenaEtcher
- Particionar el disco: asignar espacio libre para Linux (recomendable al menos 20–30 GB)
- Reiniciar el equipo, entrar en el BIOS y seleccionar el arranque desde USB
- Iniciar el instalador de Linux y elegir la opción de instalar junto a Windows
Es importante: antes de comenzar el procedimiento haga una copia de seguridad de los datos importantes. Aunque las distribuciones modernas saben trabajar correctamente con UEFI y Windows Boot Manager, un error en la partición puede dañar el cargador de arranque o eliminar datos.
Tras completar la instalación, el cargador GRUB ofrecerá la elección entre Windows y Linux cada vez que encienda el PC. De este modo obtendrá total libertad de acción: podrá trabajar en el sistema que necesite sin sacrificar rendimiento ni funcionalidad.
Qué método elegir
La elección del método depende de sus objetivos:
- WSL2 será adecuado para desarrolladores, administradores de sistemas y todas las personas que necesitan la terminal y utilidades ligeras de Linux directamente en Windows.
- Máquinas virtuales son buenas para probar y trabajar en paralelo con distintos sistemas sin reiniciar.
- Arranque dual — la mejor opción para quienes desean trabajar en Linux de forma seria o pasarse a él como plataforma principal.