Muchos creen que la única manera de probar una nueva distribución de Linux es arrancando desde una unidad USB en modo Live. En realidad existen varias formas de probar el sistema sin manipular dispositivos USB. Estos métodos son especialmente útiles si no tiene a mano una memoria USB adecuada o si desea cambiar rápidamente entre distintas versiones sin reiniciar. A continuación se presenta un análisis detallado de los tres métodos principales, sus capacidades y limitaciones.
Máquina virtual
Una máquina virtual es un ordenador completo «dentro» de su ordenador. Un hipervisor crea un entorno aislado en el que se puede ejecutar cualquier sistema operativo sin tocar la instalación principal. Es una forma cómoda de probar Linux, ya que permite alternar entre el sistema anfitrión y el invitado sin reiniciar.
Para ello se usan VirtualBox, VMware Workstation Player o la combinación KVM/QEMU con la interfaz gráfica virt-manager. En macOS con procesadores Intel valen las mismas soluciones, y para Apple Silicon (M1/M2) convienen UTM o Parallels Desktop, pero sólo con imágenes ARM64 de las distribuciones.
Antes de instalar, asegúrese de que en el BIOS/UEFI esté activada la virtualización por hardware (VT-x para Intel o AMD‑V para AMD). Al crear la máquina es importante asignar suficientes recursos: para distribuciones ligeras de Linux bastan 1–2 GB de RAM y un núcleo de CPU; para las más pesadas, desde 4 GB y dos núcleos. El disco se puede crear como expansible dinámicamente (VDI/VMDK/QCOW2) y conectar controladores virtio para acelerar el rendimiento. La configuración del modo de red (NAT o puente) determinará si el sistema invitado es visible en su red como un equipo independiente.
Si necesita probar gráficos, active la aceleración 3D. Para facilitar los experimentos use instantáneas (snapshots): estados guardados del sistema a los que se puede volver en un par de clics. Con máquinas virtuales se pueden ejecutar incluso sistemas incompatibles con su hardware — por ejemplo, versiones antiguas de Debian o Windows XP.
Servicio en línea DistroSea
DistroSea es una plataforma web que permite probar más de 60 distribuciones populares de Linux directamente en el navegador. Para arrancar no es necesario descargar el ISO, configurar discos de arranque ni instalar programas adicionales: basta elegir el sistema en el sitio, indicar la versión y pulsar «Start».
El servicio usa la tecnología noVNC, que proporciona acceso remoto a la máquina virtual. En la mayoría de los casos la interfaz carga en un par de minutos y la sesión se parece a un escritorio Linux habitual. No obstante, hay que tener en cuenta la posible latencia: la velocidad y la fluidez dependen directamente de su conexión a Internet. En una conexión de gigabit la diferencia casi no se nota, pero en redes lentas los retrasos serán más evidentes.
DistroSea también tiene inconvenientes: las sesiones son temporales — todos los cambios se perderán al salir — y la lista de distribuciones se limita a las añadidas por los administradores. Para sistemas raros o experimentales habrá que buscar otras opciones.
No obstante, DistroSea es ideal para una evaluación rápida de la interfaz, verificar la existencia de paquetes necesarios y familiarizarse con el sistema. La seguridad también es mayor que al instalar en un medio físico: la sesión en el navegador está aislada y los datos confidenciales de su ordenador no llegan a ella (siempre que usted no los introduzca).
Contenedor Docker
Docker fue creado inicialmente para desplegar servicios en contenedores aislados, pero también se puede usar para ejecutar entornos Linux completos. Los contenedores usan el núcleo del sistema anfitrión, por eso arrancan más rápido que las máquinas virtuales y consumen menos recursos.
Por defecto los contenedores funcionan en modo consola, pero si se desea se puede configurar acceso a la interfaz gráfica mediante noVNC o RDP. Soluciones ya preparadas para esto ofrece, por ejemplo, el proyecto LinuxServer.io: su contenedor webtop está disponible con imágenes base Alpine, Arch, Debian, Fedora, Ubuntu y Enterprise Linux.
Para probar una distribución con Docker basta instalar Docker y, si es necesario, Docker Compose, tras lo cual ejecutar la imagen preparada con el comando:
docker run -d --name=ubuntu-webtop -e PUID=1000 -e PGID=1000 -e TZ=Europe/Moscow -p 3000:3000 linuxserver/webtop:ubuntu
El acceso al escritorio se realiza desde el navegador en la dirección http://localhost:3000. Este método permite iniciar Linux rápidamente sin reiniciar ni instalar, pero tiene limitaciones: la elección de distribuciones es reducida y el entorno no es completamente idéntico a una instalación en hardware real.
Consejos adicionales y medidas de seguridad
Independientemente del método elegido, compruebe siempre las sumas de verificación de las imágenes descargadas (por ejemplo, con sha256sum) y, cuando sea posible, sus firmas digitales GPG. Para las pruebas use redes aisladas (NAT en la VM o una interfaz virtual separada en Docker) para minimizar riesgos.
En máquinas virtuales y contenedores no introduzca sus contraseñas reales ni claves de acceso si no está seguro de la seguridad del entorno. Recuerde que DistroSea y servicios similares ofrecen recursos compartidos, y los datos allí pueden ser visibles para los administradores.
Conclusión
Las máquinas virtuales ofrecen la máxima versatilidad y la mayor cercanía a una instalación real. Los servicios en línea como DistroSea brindan acceso instantáneo a sistemas populares sin complicaciones. Los contenedores Docker son una forma rápida de probar distribuciones en aislamiento local. La elección depende de sus objetivos, los recursos del equipo y la velocidad de Internet; conociendo las ventajas y desventajas de estos métodos se puede elegir la opción óptima para cada escenario. Además, Linux sigue siendo uno de los sistemas operativos más seguros para pruebas y uso diario.