Las letras y los números en los nombres de Wi‑Fi hace tiempo que se convirtieron en un género aparte de ciencia ficción. Muchos usuarios apenas habían memorizado que Wi‑Fi 5 es 802.11ac y Wi‑Fi 6 es 802.11ax, cuando en las cajas de routers y portátiles ya aparece una nueva inscripción: Wi‑Fi 7. Y en algunos lugares incluso el enigmático Wi‑Fi 7+. Los departamentos de marketing dejan entrever con claridad: elige el plus —será «más rápido, más potente».
El problema es que detrás de la etiqueta Wi‑Fi 7+ no hay ningún estándar separado de IEEE ni un programa de certificación de Wi‑Fi Alliance. No es un «Wi‑Fi 8 secreto», sino solo sobrecapas de marketing sobre la «siete» habitual. Al mismo tiempo, el propio Wi‑Fi 7 es un avance serio respecto a Wi‑Fi 6: canales más anchos, modulaciones superiores, latencias más bajas y todo un conjunto de funciones nuevas como Multi‑Link Operation (MLO) y 4K‑QAM.
Vamos a ver en qué realmente difieren Wi‑Fi 5, 6 y 7, qué intentan ocultar los fabricantes bajo el «más» de Wi‑Fi 7+, quién necesita esto hoy y quién puede seguir tranquilo con un router antiguo sin sentirse un fósil.
Breve resumen: de Wi‑Fi 5 a Wi‑Fi 7
Para entender por qué apareció Wi‑Fi 7 y su «plus», conviene recordar cómo evolucionaron las generaciones anteriores. Wi‑Fi 5 (802.11ac) se centró en la banda de 5 GHz y supuso un salto brusco en velocidad respecto a 802.11n: hasta aproximadamente 3,5 Gb/s teóricos con un canal de 160 MHz y alta modulación 256‑QAM. Para su época eso era «más que suficiente».
Wi‑Fi 6 (802.11ax) mejora no tanto la velocidad pico como la eficiencia. Añadió OFDMA, BSS Coloring, MU‑MIMO mejorado y la modulación 1024‑QAM, elevando el techo teórico hasta 9,6 Gb/s con un canal de 160 MHz y mejorando notablemente el rendimiento en redes congestionadas: oficinas, edificios de viviendas, centros comerciales.
Wi‑Fi 7 (802.11be), que Wi‑Fi Alliance certifica oficialmente en el programa Wi‑Fi CERTIFIED 7 desde enero de 2024, continúa esa línea pero con énfasis en capacidad extrema y latencia. Aquí aparecen canales de hasta 320 MHz, modulación 4096‑QAM (4K‑QAM), hasta 46 Gb/s de velocidad teórica agregada y nuevos mecanismos para gestionar el canal y las interferencias.
Simplificando mucho, Wi‑Fi 7 es un intento de lograr que «gigabit inalámbrico y más» sea norma, no algo de pruebas de laboratorio y bonitas diapositivas en presentaciones.
Para facilitar la comparación, una tabla básica con los parámetros clave:
| Estándar | Nombre comercial | Frecuencias | Velocidad teórica máx. | Ancho de canal máx. | Modulación máx. | Características clave |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 802.11ac | Wi‑Fi 5 | 5 GHz | hasta ~3,5 Gb/s | 160 MHz | 256‑QAM | Altas velocidades en 5 GHz, MU‑MIMO (downlink), orientado a redes domésticas y oficinas de la década pasada |
| 802.11ax | Wi‑Fi 6 / 6E | 2,4 / 5 / (6 GHz en 6E) | hasta 9,6 Gb/s | 160 MHz | 1024‑QAM | OFDMA, BSS Coloring, MU‑MIMO mejorado, mayor eficiencia y menor latencia en redes congestionadas |
| 802.11be | Wi‑Fi 7 | 2,4 / 5 / 6 GHz | hasta ~46 Gb/s | 320 MHz | 4096‑QAM (4K‑QAM) | Multi‑Link Operation (MLO), canales más anchos, gestión avanzada de interferencias, latencia aún menor |
Las cifras en la tabla no siempre se alcanzan en la práctica, pero muestran la dirección del desarrollo: más ancho de canal, mayor densidad de datos gracias a modulaciones superiores y algoritmos inteligentes para que todo esto no falle por interferencias o routers vecinales.
Características clave de Wi‑Fi 7: por qué sirve la «siete»
Wi‑Fi 7 introduce varias tecnologías que en conjunto justifican el ruido en torno a él. Lo principal son los canales de hasta 320 MHz en la banda de 6 GHz y la modulación 4K‑QAM, que permite empacar alrededor de un 20% más de datos por símbolo respecto a Wi‑Fi 6 (1024‑QAM).
Para el usuario eso no se traduce tanto en la bonita cifra «hasta 46 Gb/s», sino en la posibilidad de transmitir de forma estable varios gigabits por segundo por aire a distancias cortas y medias —por ejemplo, para aprovechar un puerto de proveedor de 2,5–5 Gb/s o para mover archivos pesados, hacer streaming 4K/8K y contenido VR dentro de la vivienda sin cables.
Otra ventaja importante es Multi‑Link Operation (MLO). Antes, el dispositivo «vivía» en un solo canal y una sola banda: 2,4, 5 o 6 GHz. MLO permite usar simultáneamente varias bandas y canales, distribuyendo dinámicamente el tráfico hacia donde haya menos congestión y aire más limpio. Esto reduce la latencia y hace la conexión más estable, especialmente en redes ocupadas y con movilidad del usuario.
Además, Wi‑Fi 7 mejora ideas de Wi‑Fi 6: trabajo más flexible con bloques de recursos (Multiple RU), mejor manejo de partes ruidosas del canal (introducción del puncturing), optimización de los protocolos de confirmación. Todo ello evita perder medio canal por un radar o un vecino ruidoso y reduce el tiempo dedicado al tráfico de control.
Finalmente, Wi‑Fi 7 consolida la operación en las tres bandas —2,4, 5 y 6 GHz— y mira hacia escenarios de alta densidad de dispositivos: estadios, centros de negocios, fábricas y redes Wi‑Fi urbanas. Para el usuario doméstico esto significa que tecnologías nacidas en escenarios infraestructurales pesados acabarán llegando gradualmente a routers comunes.
Wi‑Fi 7+: de dónde viene el «plus» y qué significa realmente
La parte más interesante empieza cuando al bonito número 7 se añade un «+». Ni en la especificación IEEE 802.11be ni en los programas de Wi‑Fi Alliance existe una entidad separada llamada Wi‑Fi 7+. No es un nuevo estándar ni una certificación oficial, sino una denominación de marketing libre que distintos fabricantes usan para referirse a diferentes conjuntos de añadidos sobre el Wi‑Fi 7 básico.
Por ejemplo, Huawei emplea el término Wi‑Fi 7+ para describir sus terminales ópticos (ONT) para operadores: los equipos combinan XGS‑PON, Wi‑Fi 7 avanzado y funciones adicionales para hogar inteligente y baja latencia, presentado como Wi‑Fi 7+. En el mundo del PC, fabricantes de placas y portátiles como Acer o MSI incluyen Wi‑Fi 7+ en las especificaciones para referirse a un módulo Wi‑Fi 7 con extras: pilas propietarias como Intel Killer, soporte de versiones recientes de Bluetooth, 5G‑LAN, etc.
En esencia, la lógica es: «no es solo Wi‑Fi 7, sino Wi‑Fi 7 más algo». Ese «algo» lo define cada fabricante. En unos casos puede ser un frente de radio mejorado y antenas superiores; en otros, funciones QoS y de seguridad ampliadas; en otros, simplemente un SoC más potente en el router y soporte de puertos multigigabit.
Es importante entender que el «plus» no garantiza mejor compatibilidad ni cumplimiento del estándar. Eso sigue siendo responsabilidad del programa Wi‑Fi CERTIFIED 7, sobre el que se puede leer en materiales oficiales de Wi‑Fi Alliance y en centros de certificación. Dos cajas diferentes con la etiqueta Wi‑Fi 7+ pueden ofrecer conjuntos de funciones reales completamente distintos.
Por eso, al elegir un router o una placa base, conviene fijarse no en el «+», sino en las especificaciones concretas: presencia de la banda de 6 GHz, soporte de MLO, tipos de puertos (1G, 2,5G, 10G), seguridad (WPA3 por defecto), soporte mesh y calidad del firmware. El Wi‑Fi 7+ de marketing por sí solo no aporta información útil.
Quién necesita ahora mismo Wi‑Fi 7 / Wi‑Fi 7+
Pasarse a Wi‑Fi 7 en 2025 sigue sin ser necesario para todos. La mayoría de hogares y pequeñas oficinas funcionan perfectamente con Wi‑Fi 6/6E, y muchos usuarios todavía no han migrado por completo desde Wi‑Fi 5. Los analistas indican que la cuota masiva de Wi‑Fi 7 en redes corporativas alcanzará a Wi‑Fi 6 solo después de 2030.
Pero hay grupos que ya pueden notar un beneficio tangible con la «siete»:
- Usuarios con fibra gigabit y multigigabit (1–2,5–5 Gb/s) que no quieren tirar cables a cada dispositivo y buscan exprimir el máximo por aire.
- Jugadores y streamers, especialmente con servicios en la nube y juegos sensibles a la latencia. En el tándem «router Wi‑Fi 7 + dispositivo con Wi‑Fi 7», MLO y canales más anchos ayudan a estabilizar el ping.
- Propietarios de cascos AR/VR y escenarios multimedia pesados (vídeo 8K, varios flujos 4K en la red interna): aquí el gigabit o más por aire deja de ser lujo y se vuelve casi necesario.
- Hogares grandes e «inteligentes» con decenas de dispositivos, donde la densidad de conexiones y las actualizaciones/telemetría de fondo ya empiezan a saturar Wi‑Fi 5/6; Wi‑Fi 7 ofrece más «aire» y mejor gestión de recursos.
- Quienes planean usar un solo router durante 5–7 años y quieren una solución lo más «a prueba de futuro» posible. Hoy ya hay routers Wi‑Fi 7 en distintos segmentos: desde modelos premium de varios cientos de dólares hasta opciones más asequibles como el TP‑Link Archer BE3600.
En todos estos casos Wi‑Fi 7+ puede ser un complemento razonable si detrás del «plus» hay, por ejemplo, puertos 5G o 10G adicionales, offload de VPN por hardware, funciones de seguridad avanzadas o gestión en la nube decente. Pero la presencia del «+» en el nombre no hace la red mágicamente más rápida: la mejora real viene de las capacidades básicas de Wi‑Fi 7 y de cómo cada fabricante las implemente.
¿Conviene comprar ahora un router con Wi‑Fi 7 o Wi‑Fi 7+?
La pregunta lógica: ¿comprar hoy un router con Wi‑Fi 7 (o Wi‑Fi 7+) o seguir con el probado Wi‑Fi 6? La respuesta depende del grupo de usuarios al que perteneces.
Si tu tarifa es de hasta 300–500 Mb/s, la mayoría de dispositivos son Wi‑Fi 5/6 y no tienes planes de VR, streaming local pesado o multigigabit, compra con confianza un buen router Wi‑Fi 6/6E. Es más barato, el ecosistema está asentado, los firmwares están pulidos y la reserva de velocidad y latencia es más que suficiente para tareas típicas (streaming, teletrabajo, juegos).
Si dispones de gigabit o más, tus móviles y portátiles nuevos ya traen Wi‑Fi 7 y compras el router pensando en varios años, hay sentido en Wi‑Fi 7. Aunque ahora mismo no todos los dispositivos lo soporten, el parque se irá renovando y el router permanecerá vigentes más tiempo. Aquí conviene elegir modelos con buen soporte de 6 GHz, MLO, puertos 2,5G como mínimo y un firmware razonable. Por ejemplo, las gamas modernas de routers Wi‑Fi 7 de fabricantes grandes como Asus, TP‑Link y Netgear ya han recibido buenas reseñas en velocidad, alcance y funciones.
Si eres entusiasta, montas un PC nuevo/centro multimedia o una estación de juego y te interesa lo último, Wi‑Fi 7/7+ es un elemento más de una configuración de gama alta. Ten en cuenta que la prima pagada no es solo por la velocidad real, sino por ser de los primeros. En ese caso es sensato mirar la combinación: placa base o portátil con módulo Wi‑Fi 7 (a veces comercializado como Wi‑Fi 7+), más un buen router «siete».
En la práctica la cuestión «Wi‑Fi 7 o Wi‑Fi 7+» se resuelve así: no compres por el «plus», compra por funciones concretas. Si un modelo Wi‑Fi 7+ ofrece, por ejemplo, puerto 10G, offload hardware para VPN, seguridad ampliada y cuesta poco más, adelante. Si un router con Wi‑Fi 7 sin «plus» tiene mejor firmware, estabilidad y soporte del fabricante, la elección es obvia.
Conclusiones: cómo no ahogarse en el marketing de Wi‑Fi 7+
Wi‑Fi 7 es de verdad un gran paso respecto a Wi‑Fi 6: canales más anchos, modulaciones más densas, Multi‑Link Operation, mejoras importantes en latencia y resiliencia en aire ruidoso. Para quienes cuentan con fibra gigabit y multigigabit, usan multimedia pesado, VR y servicios en la nube, pasar a la «siete» en los próximos años es razonable.
Wi‑Fi 7+ sigue siendo una capa de marketing. Para algunos fabricantes el «plus» implica cosas útiles: plataforma hardware más avanzada, interfaces cableadas adicionales, funciones ampliadas para operadores y hogar inteligente. Para otros puede ser solo un módulo Intel Wi‑Fi 7 con software propietario. No existe un «estándar Wi‑Fi 7+» separado; la compatibilidad y funcionalidad dependen de si el dispositivo está certificado en Wi‑Fi 7 y de cómo se han implementado sus capacidades.
La estrategia racional es simple:
- Primero define tus necesidades reales y horizonte de planificación: velocidad del plan, escenarios de uso, planes de renovación de dispositivos.
- Luego considera el soporte de Wi‑Fi 7 como uno de los criterios, pero no el único: importan los puertos, el firmware, la seguridad, el soporte mesh y la reputación del fabricante.
- Y por último, presta atención a etiquetas como Wi‑Fi 7+ en la caja como un extra, no como el argumento principal.
Si deseas profundizar en detalles técnicos, vale la pena leer los materiales de Intel sobre Wi‑Fi 7, que analizan canales de 320 MHz y 4K‑QAM, así como reseñas de routers Wi‑Fi 7 de fabricantes y laboratorios de pruebas, por ejemplo en páginas de dispositivos Wi‑Fi 7 de TP‑Link o en los artículos de Wi‑Fi Alliance sobre el programa Wi‑Fi CERTIFIED 7. Así es más fácil separar las capacidades reales del estándar de las pegatinas brillantes.