¡Hola a todos! Imaginen un dispositivo diminuto, del tamaño de una memoria USB común, pero capaz de comprometer prácticamente cualquier ordenador. Suena a argumento de una novela de espionaje, ¿verdad? Sin embargo, ese minúsculo aparato hacker existe desde hace años y se llama Rubber Ducky. En este artículo detallado explicaremos qué es, cómo funciona y qué trucos informáticos puede realizar en manos expertas.
¿Qué es Rubber Ducky y de dónde viene?
Rubber Ducky es una herramienta de hacking camuflada como una memoria USB inocente. En su interior hay un microordenador potente capaz de ejecutar scripts integrados.
Este dispositivo fue diseñado por la empresa Hak5, conocidos divulgadores de seguridad informática y creadores de diversas herramientas para pentesting.
A primera vista, Rubber Ducky no se diferencia de una memoria USB normal, lo que permite a este aparato engañar la vigilancia de las víctimas. Se puede dejar junto a un ordenador ajeno sin que nadie sospeche nada. Cuando un usuario curioso inserta esa "memoria" en el puerto USB, comienza lo más interesante...
Principio de funcionamiento del Rubber Ducky
Rubber Ducky funciona emulando dispositivos HID. Cuando se conecta al ordenador, el sistema operativo lo reconoce como un teclado USB normal, lo que le permite introducir comandos programados como si los hubiese escrito un usuario real. Sin embargo, esa entrada ocurre muy, muy rápido.
La programación del Rubber Ducky se realiza con un lenguaje de scripts llamado Ducky Script. La sintaxis es simple e intuitiva, lo que lo hace accesible incluso para principiantes.
Los comandos se escriben en un archivo de texto siguiendo una estructura determinada. Los creadores del Rubber Ducky incluyeron múltiples funciones integradas que amplían sus capacidades y facilitan la escritura de scripts.
Entre las funciones más destacables del Rubber Ducky se encuentran:
- Simulación de la pulsación de teclas individuales y de combinaciones;
- Inserción de retardos aleatorios para un comportamiento más realista;
- Ejecución de comandos y scripts del sistema;
- Descarga y ejecución de programas externos y archivos maliciosos.
Posibilidades ilimitadas del Rubber Ducky
Gracias a su versatilidad y potente funcionalidad, Rubber Ducky puede realizar una amplia gama de acciones en un ordenador. Estos son algunos ejemplos de lo que puede hacer esta pequeña pero peligrosa memoria en manos de un atacante:
- Ejecución de programas y scripts. Con Rubber Ducky se puede ejecutar prácticamente cualquier programa o script en el equipo comprometido, desde un simple bloc de notas hasta software malicioso como virus, troyanos, puertas traseras, etc.
- Desactivación del antivirus y del cortafuegos. Los atacantes suelen usar Rubber Ducky para desactivar temporalmente las herramientas de protección como antivirus y cortafuegos en el equipo objetivo.
- Descarga y ejecución de archivos maliciosos. Siguiendo comandos predefinidos, Rubber Ducky puede descargar desde un servidor remoto programas maliciosos y ejecutarlos de inmediato en la máquina infectada.
- Obtención de acceso remoto. Uno de los usos más peligrosos del Rubber Ducky es desplegar una puerta trasera que permita al atacante obtener acceso remoto completo a la máquina comprometida a través de Internet.
- Robo de datos confidenciales. Además de desplegar malware, se puede programar Rubber Ducky para robar información importante, como contraseñas, claves de cifrado, documentos y otros datos. El mismo objetivo se puede alcanzar mediante una puerta trasera desplegada en el sistema.
La magnitud del daño potencial depende directamente del nivel de privilegios del usuario cuya máquina ha sido comprometida. Cuanto mayores los privilegios, mayor el daño posible.
Conclusión
Rubber Ducky es realmente una herramienta versátil para hackers y pentesters. Su tamaño compacto, su aspecto de memoria inocua y su capacidad de emular la entrada de teclado lo convierten en un arma peligrosa en manos expertas.
Con scripts preprogramados, un atacante puede desplegar malware en el equipo comprometido, obtener acceso remoto e incluso robar datos importantes.
Sin embargo, no hay que alarmarse: siguiendo reglas básicas de higiene digital —restringir los privilegios de administrador, desactivar la reproducción automática desde dispositivos externos, usar antivirus y mejorar la alfabetización digital— se pueden reducir significativamente los riesgos de intrusión. Y lo más importante: nunca conecte a su equipo dispositivos USB sospechosos, porque existen herramientas aún más peligrosas que el Rubber Ducky. Sobre eso hablaremos en el próximo artículo.
Sigan las actualizaciones de mi blog. ¡Hasta pronto!