Convierte tu Raspberry Pi en un servidor VPN potente y económico: guía paso a paso

Convierte tu Raspberry Pi en un servidor VPN potente y económico: guía paso a paso

¡Saludos a todos los aficionados a la tecnología informática! Hoy hablaremos de cómo convertir el diminuto y económico ordenador Raspberry Pi en un servidor VPN completamente funcional. Es una excelente manera de disponer de acceso a Internet seguro y cifrado desde cualquier lugar del mundo.

¿Qué es una VPN?

VPN (Red Privada Virtual) es una tecnología que crea una conexión segura y cifrada entre su dispositivo y un servidor VPN remoto a través de Internet. Todos los datos transmitidos entre su dispositivo y el servidor se cifran, lo que protege su privacidad y anonimato en la red.

¿Por qué usar Raspberry Pi como servidor VPN?

Raspberry Pi es un ordenador de placa única compacto y de bajo consumo que, con la configuración adecuada, puede funcionar como servidor VPN. Usar un Raspberry Pi ofrece varias ventajas:

  1. Bajo coste. Un Raspberry Pi cuesta aproximadamente $35–$50, lo que suele ser mucho más barato que contratar un proveedor comercial de VPN.
  2. Control total. Al alojar el servidor VPN en su casa u oficina, usted tiene control total sobre su funcionamiento y la configuración de seguridad.
  3. Eficiencia energética. Un Raspberry Pi consume aproximadamente 3–5 W de electricidad, lo que lo hace ideal para funcionar continuamente como servidor VPN.
  4. Portabilidad. El tamaño compacto del Raspberry Pi permite llevarlo fácilmente de viaje y configurar una conexión VPN segura en cualquier lugar.

Preparación del Raspberry Pi para funcionar

Antes de empezar a configurar el servidor VPN, es necesario preparar el propio Raspberry Pi. Para ello necesitará:

  • Raspberry Pi (cualquier modelo actual, por ejemplo, Raspberry Pi 4 Model B);
  • Tarjeta MicroSD (mínimo 8 GB);
  • Fuente de alimentación;
  • Carcasa para Raspberry Pi (opcional);
  • Cable Ethernet o adaptador Wi‑Fi.

Lo primero es instalar el sistema operativo en el Raspberry Pi. La opción más popular y recomendada es Raspberry Pi OS, el sistema oficial para esta plataforma. Puede descargarlo desde el sitio oficial y grabar la imagen en la tarjeta MicroSD usando una utilidad adecuada.

Tras arrancar Raspberry Pi OS debe realizar la configuración inicial, que incluye la selección del idioma, la distribución del teclado, la contraseña de usuario y la conexión a Wi‑Fi (si usa conexión inalámbrica).

Instalación y configuración del servidor VPN

Ahora que su Raspberry Pi está listo, puede proceder a instalar y configurar el servidor VPN. En la actualidad, una de las soluciones más seguras y eficientes para montar un servidor VPN es WireGuard: un protocolo moderno y muy veloz que ofrece alta velocidad y fiabilidad con bajo consumo de recursos. Además, destaca por su simplicidad de configuración y uso.

Para instalar WireGuard en Raspberry Pi ejecute los siguientes comandos en la terminal:

bash
sudo apt update
sudo apt install wireguard

A continuación siga las instrucciones para generar las claves y configurar los archivos de configuración de WireGuard. Esto se puede hacer manualmente con las utilidades incluidas, o con un script que automatice el proceso.

Uno de los scripts populares para una configuración rápida de un servidor WireGuard en Raspberry Pi es wireguard-install. Se puede descargar y ejecutar con un solo comando:

bash
wget https://git.io/wireguard -O wireguard-install.sh && bash wireguard-install.sh

Ese script le guiará por todos los pasos de la configuración, incluida la generación de claves, la creación de archivos de configuración y la configuración del enrutamiento del tráfico a través del servidor VPN. Al finalizar obtendrá códigos QR y archivos de configuración para conectar sus dispositivos al servidor.

Conexión al servidor VPN

Tras completar la configuración, puede conectarse a su servidor VPN en Raspberry Pi desde cualquier dispositivo: teléfono inteligente, tableta, portátil o equipo de escritorio.

Para ello debe instalar el cliente WireGuard en su dispositivo e importar el archivo de configuración que obtuvo durante la instalación. También puede escanear el código QR con la aplicación móvil de WireGuard.

Una vez conectado al servidor VPN, todo su tráfico de Internet se cifrará y se encaminará de forma segura a través del Raspberry Pi, sin importar dónde se encuentre.

Opciones adicionales y consejos

Además de la función principal de ofrecer una conexión VPN segura, el Raspberry Pi puede proporcionar varias funcionalidades adicionales:

  1. Bloqueo de publicidad y rastreadores. Puede configurar el Raspberry Pi como servidor DNS con bloqueo de anuncios, rastreadores y sitios no deseados.
  2. Monitorización y gestión del tráfico. Instalando software específico puede supervisar y controlar el tráfico de red que atraviesa el servidor VPN.
  3. Acceso remoto a la red doméstica. Con un servidor VPN en Raspberry Pi podrá acceder de forma segura a dispositivos y recursos de su red doméstica desde cualquier lugar del mundo.
  4. Copia de seguridad y recuperación. Se recomienda crear copias de seguridad periódicas de la configuración del servidor VPN en Raspberry Pi para facilitar la recuperación rápida en caso de fallo.

Conclusión

Esos son los puntos principales que conviene conocer sobre el uso de Raspberry Pi como servidor VPN. Es una solución excelente para quien valora la seguridad, la privacidad y la flexibilidad en la gestión de su conexión a Internet. Lo fundamental es seguir las instrucciones, actualizar el software regularmente y mantener seguro su servidor VPN. Eso es todo por ahora. ¡Hasta la próxima!

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