La cuestión de la seguridad digital y la anonimidad en los últimos años genera cada vez más preocupación. Empresas y servicios recopilan continuamente datos de los usuarios con fines de marketing, las instituciones estatales pueden realizar vigilancia masiva y los atacantes buscan vulnerabilidades para acceder sin autorización a la información personal. Windows, como el sistema operativo de escritorio más popular, a menudo es objeto de críticas por la amplia recopilación de datos de telemetría y su estrecha integración con los servicios en la nube de Microsoft.
El objetivo de este artículo es mostrar cómo se puede minimizar la vigilancia en Windows y mejorar el nivel de anonimidad personal. Trataremos un conjunto de medidas: desde las básicas (desactivar la telemetría, ajustar la privacidad) hasta las avanzadas (cifrado y redes anónimas). Es importante entender que la anonimidad perfecta al cien por cien es prácticamente inalcanzable, pero una configuración adecuada del sistema y el seguimiento de ciertas prácticas dificultarán considerablemente el acceso a sus datos personales y protegerán frente a la publicidad intrusiva, el phishing y otras amenazas.
1. Desactive o minimice la recopilación de telemetría
El primer paso para aumentar la anonimidad en Windows es controlar qué datos envía el sistema operativo a los servidores de Microsoft. Windows 10 y Windows 11 recopilan por defecto una amplia gama de información, desde registros de uso de aplicaciones hasta datos sobre su hardware.
Para ajustar el nivel de telemetría:
- Abra Configuración → Privacidad y seguridad → Diagnóstico y comentarios. Aquí puede cambiar el tipo de datos enviados (mínimo o completo), así como desactivar opciones adicionales como «Enviar datos de diagnóstico adicionales».
- Revise la sección «Opciones de diagnóstico y comentarios» (el nombre puede variar según la versión de Windows). Procure dejar solo el nivel más bajo de recopilación de datos o desactivar todo lo que sea posible.
- Adicionalmente, use programas especializados como O&O ShutUp10 o WPD, que facilitan el control de las opciones de privacidad del sistema y permiten desactivar de inmediato la mayoría de los servicios de seguimiento.
Tenga en cuenta que algunas funciones de Windows pueden dejar de funcionar correctamente si se desactiva la telemetría por completo. Por ejemplo, pueden surgir problemas con las actualizaciones del sistema o con el asistente de voz. Pero en aras de preservar la anonimidad, a menudo vale la pena aceptar ese compromiso.
2. Use una cuenta local en lugar de una cuenta de Microsoft
Otro punto clave es evitar la cuenta en línea de Microsoft al iniciar sesión en el sistema. Si usa una cuenta de Microsoft, los datos sobre su actividad se sincronizarán con la nube: OneDrive, Microsoft Store, Microsoft 365 y otros servicios. Para aumentar la privacidad conviene cambiar a una cuenta local:
- Vaya a Configuración → Cuentas.
- Elija Su información (o una opción similar) y busque la opción «Iniciar sesión en su lugar con una cuenta local».
- Siga las instrucciones en pantalla: introduzca la contraseña actual de la cuenta de Microsoft e indique los datos nuevos para la cuenta local.
De este modo, sus configuraciones locales no se enviarán automáticamente a los servidores de Microsoft y el riesgo de filtración de datos a través de servicios en la nube se reducirá.
3. Desactive las funciones de ubicación y el asistente de voz
Windows puede rastrear su ubicación para ofrecer servicios basados en la localización, y el asistente de voz (Cortana en Windows 10 o herramientas similares en Windows 11) recopila una cantidad considerable de datos sobre el usuario. Si no utiliza estas funciones, es mejor desactivarlas:
- En Configuración → Privacidad y seguridad busque la sección «Ubicación» y apáguela.
- Desactive Cortana (u otro control por voz) si está activo. En algunas regiones estas funciones no están disponibles, pero si ve «Permitir que Cortana responda a comandos de voz», desactive esa opción.
Así evitará el envío de datos sobre su posición geográfica y reducirá el volumen general de información recopilada sobre usted.
4. Configure DNS privado y use VPN
Incluso si desactiva todos los parámetros de telemetría, su tráfico de internet aún puede revelar muchos detalles sobre usted y su equipo. Los sitios que visita pueden recopilar datos, y su proveedor de internet (ISP) sabe con certeza qué dominios solicita. Para dificultar el seguimiento, utilice DNS protegido y servicios VPN:
- Configuración de DNS privado: active «DNS sobre HTTPS» (DoH) o «DNS sobre TLS» (DoT) en el sistema operativo o en el navegador. Para ello puede usar proveedores públicos como Cloudflare (1.1.1.1) o Google Public DNS (8.8.8.8). En Windows 11 la opción de elegir DNS cifrado está disponible en la configuración de red.
- VPN: elija un servicio VPN fiable con buena reputación, preferiblemente con política de «no registros» y cifrado de al menos AES-256. Al conectarse a una VPN, su tráfico quedará «enmascarado» y la dirección IP real se ocultará.
Es importante confiar en el proveedor de VPN elegido, ya que todo su tráfico cifrado pasa por sus servidores.
5. Instale un cortafuegos adicional y un bloqueador de rastreadores
El cortafuegos estándar de Windows puede controlar el tráfico entrante y saliente, pero no siempre es cómodo para una configuración detallada. Para un control más fino puede instalar software adicional, por ejemplo GlassWire o Simplewall. Estos ayudan a vigilar qué aplicaciones y procesos intentan acceder a la red y a bloquear la actividad no deseada.
Además, conviene usar bloqueadores de rastreadores y anuncios:
- Extensiones para navegadores: por ejemplo, uBlock Origin, Privacy Badger, Ghostery. Filtran scripts de seguimiento en los sitios web.
- Archivos hosts: puede emplear archivos hosts recopilados por la comunidad, que contienen largas listas de dominios maliciosos y publicitarios. Un archivo hosts similar se puede reemplazar manualmente (normalmente se encuentra en C:WindowsSystem32driversetchosts), lo que permite redirigir las solicitudes a rastreadores a un destino nulo.
Todo esto dificultará la recopilación de información sobre su comportamiento en la red y añadirá una capa extra de anonimidad.
6. Desactive la sincronización automática y OneDrive
OneDrive es el almacenamiento en la nube de Microsoft, integrado en el sistema, y puede sincronizar automáticamente archivos, el historial de búsqueda y las configuraciones. Si no usa OneDrive, es mejor desactivarlo para evitar la transferencia innecesaria de datos a la nube:
- Abra la configuración de OneDrive (icono en la bandeja del sistema).
- Seleccione «Opciones» → «Cuenta» y desactive los elementos de sincronización que necesite, o cierre sesión por completo.
- Si es necesario, puede desactivar el servicio OneDrive en el inicio automático usando el «Administrador de tareas» o msconfig.
También conviene comprobar si la sincronización de la configuración de Windows está activada. Para ello, en Configuración → Cuentas busque la sección «Sincronizar la configuración» y desactívela si procede.
7. Cifre los datos y use contraseñas seguras
Incluso si Windows envía la mínima cantidad de información, la protección del sistema de archivos sigue siendo crucial. El cifrado de los datos no solo impide que los atacantes accedan a sus archivos, sino que también complica el seguimiento no autorizado.
Puede usar el sistema de cifrado integrado BitLocker (si su edición de Windows admite esta función):
- Abra «Panel de control» → «Sistema y seguridad» → «Cifrado de unidad BitLocker».
- Active BitLocker en la partición del sistema y, si es necesario, en otros volúmenes.
- Haga una copia de seguridad de la clave de recuperación en un lugar seguro (no en OneDrive).
Alternativamente puede usar programas de terceros como VeraCrypt. También es importante tener contraseñas robustas, que consistan en caracteres aleatorios, letras en mayúsculas y minúsculas y números. Guárdelas en un gestor de contraseñas, por ejemplo KeePass o Bitwarden, y no en un documento de texto en el escritorio.
8. Configure el antivirus y revise el sistema con regularidad
Virus, troyanos y software espía pueden enviar datos a terceros, y ninguna configuración de privacidad de Windows protegerá si un malware se instala en el sistema. Por ello es importante usar un antivirus (la protección de Windows Defender o soluciones de terceros) y escanear el sistema periódicamente:
- Actualice las bases de datos del antivirus: cuanto antes reciba su antivirus la información sobre nuevas amenazas, mayores serán las posibilidades de bloquearlas a tiempo.
- Programe revisiones periódicas: habilite análisis completos del sistema al menos una vez a la semana o cada dos semanas.
- Use utilidades adicionales: por ejemplo, Malwarebytes o HitmanPro para comprobaciones más profundas en busca de software espía.
De este modo protegerá el sistema frente al código malicioso y evitará que los atacantes y las redes publicitarias recopilen información sobre usted.
9. Use navegadores anónimos y no olvide los modos privados
Muchos rastreadores y plataformas publicitarias dirigen la recopilación de datos a través del navegador. Para mantener la anonimidad:
- Elija navegadores centrados en la privacidad: Tor Browser, Brave o Firefox con configuraciones de privacidad avanzadas. Bloquean muchos mecanismos de seguimiento y ofrecen funciones para ocultar su IP y otros identificadores.
- Use el modo «Incógnito» o «Navegación privada»: así no deja rastro en el historial local del navegador. Tenga en cuenta que los sitios y el proveedor aún pueden rastrear su IP si no usa VPN o Tor.
- Elimine cookies y caché después de cada sesión o use extensiones que los borren al cerrar el navegador.
Este enfoque reduce el riesgo de filtración de datos personales y dificulta la recopilación de estadísticas detalladas sobre sus acciones en la red.
10. Considere usar máquinas virtuales o sistemas operativos alternativos
Si su objetivo es la mayor anonimidad posible, piense en crear un «entorno limpio» para actividades sensibles:
- Máquinas virtuales: instale un programa como VirtualBox o VMware y cree dentro una Windows configurada por separado u otro sistema operativo (por ejemplo, Tails basado en Linux). Todas sus operaciones se realizarán dentro de un entorno aislado, lo que complica el acceso al almacenamiento principal.
- Distribuciones Linux orientadas a la privacidad: además de Tails, existe Whonix, un sistema cuyas conexiones pasan íntegramente por Tor. Puede ejecutarlo en una máquina virtual, manteniendo Windows para tareas cotidianas.
Este enfoque, claro, requiere más tiempo para configurar y aprender, pero complica significativamente cualquier intento de seguimiento, especialmente si configura la red de forma adecuada y no usa en el entorno virtual sus cuentas principales ni hábitos habituales (que son fáciles de rastrear).
Conclusión
Lograr la anonimidad completa en Windows no es tarea sencilla. El sistema está profundamente integrado con los servicios de Microsoft, y aun tras desactivar buena parte de la telemetría y usar una cuenta local, ciertos datos pueden conservarse y transmitirse. No obstante, los diez pasos descritos anteriormente aumentarán considerablemente su nivel de privacidad y harán que el perfil con el que pueden rastrear su actividad sea mucho menos detallado.
En resumen, la anonimidad en el entorno digital es un conjunto de medidas que incluyen tanto ajustes técnicos (cortafuegos, VPN, cifrado, navegadores especializados) como medidas organizativas (control del propio comportamiento en internet, precaución ante archivos adjuntos e instalaciones de software). No existe una «receta milagrosa» para volverse completamente invisible en la red: se necesita una combinación de métodos y vigilancia constante. Pero si sigue sistemáticamente las recomendaciones y no sacrifica la privacidad por comodidad, los atacantes y las plataformas publicitarias tendrán muchas menos oportunidades de recopilar información detallada sobre usted.