Cuando en 2006 Bethesda lanzó The Elder Scrolls IV: Oblivion, el juego se convirtió al instante en un referente de libertad, escala y mundo vivo. Casi veinte años después, Cyrodiil vuelve en una nueva forma: Oblivion Remastered. El remaster ha sido creado por el estudio Virtuos bajo la supervisión de Bethesda y busca conservar el espíritu del original, al tiempo que moderniza la parte técnica. En el artículo analizamos en detalle qué ha cambiado, qué sistemas se han rehecho desde cero, cuántos recursos requieren ahora los viajes por los valles de Tamriel y si vale la pena pagar por el segundo advenimiento de esta obra clásica.
Gráficos y motor: transición a Unreal Engine 5
La mejora clave del remaster fue la sustitución total del Gamebryo modificado y la transición a Unreal Engine 5. El uso de las últimas versiones de Lumen y Nanite permite lograr una iluminación mucho más realista y una geometría detallada sin costes desproporcionados de optimización manual. La naturaleza de Cyrodiil ganó nuevos matices: los bosques sombreados ahora respiran con luz volumétrica suave, las nubes proyectan sombras móviles sobre los campos de la Cuenca de Niben, y la niebla sobre los lagos cambia su densidad y color según la hora del día.
Los desarrolladores convirtieron prácticamente todos los activos del paisaje a formatos de alto poligonado, manteniendo las proporciones de los modelos antiguos; gracias a eso los veteranos reconocen al instante las colinas y los cruces de caminos familiares. La vegetación, antes generada de forma procedural, ahora cuenta con sutiles retoques manuales: la hierba se mece con el viento, las hojas caen de los árboles en otoño y las ondas en el agua reaccionan a los cambios meteorológicos en tiempo real.
La decisión de implementar trazado de rayos por software y hardware resultó arriesgada, pero merece la pena: las superficies parcialmente reflectantes —armaduras de la guardia, el mármol de la Ciudad Imperial, el empedrado mojado tras la lluvia— parecen hechas para capturas fotorrealistas. En consolas se ofrecen tres presets gráficos: «Performance» (4K dinámico, estable a 60 fps), «Quality» (4K nativo a 40–60 fps) y «RT Cinematic» (trazado de rayos, objetivo 30 fps, aunque el espectáculo justifica la caída de frecuencia).
Interfaz y calidad de vida
En el Oblivion original la mayor crítica era el inventario voluminoso, incómodo tanto en PC como en consolas. En el remaster el menú se ha rediseñado para tres esquemas de control principales: teclado/ratón, gamepad y Steam Deck. Todas las pestañas —armas, armaduras, alquimia, objetos de misión— se han colocado en una barra horizontal de acceso rápido; encima hay filtros para ordenar por calidad, peso, valor y rareza.
Otra novedad importante es la interfaz escalable. El jugador puede ajustar el tamaño de la fuente y de los iconos; elementos individuales se pueden mover a las esquinas de la pantalla o desactivar por completo, lo que agradará a quienes buscan capturas «limpias». La tecla de sprint se ha tomado de Skyrim y convierte la huida larga por los campos de Cyrodiil en una carrera rápida pero más exigente: la resistencia se consume más rápido, aunque las búsquedas de encuentros aleatorios ya no se prolongan por minutos.
Cambios de jugabilidad: combate, física, inteligencia artificial
El ciclo de combate antiguo fue criticado por la sensación «elástica» del arma; en el remaster con UE5 las animaciones de los golpes se regrabaron con captura de movimiento. La espada ligera ahora realiza un corte rápido y preciso, los hachas a dos manos se sienten pesadas y exigen mantener el ritmo. El escudo tiene una postura de bloqueo independiente, que ofrece una ventana táctica para el contraataque —una mecánica similar a la usada más tarde en Starfield.
La IA enemiga se actualizó con una jerarquía de comportamiento en dos niveles: los bandidos básicos reaccionan al ruido y a las antorchas, pero permanecen dentro de su zona de patrulla, mientras que rangos superiores de daedra pueden perseguir al protagonista a través de varias áreas usando teletransportación. Los magos aprenden sobre la marcha: si ven que el jugador resiste bien el daño de fuego, cambian a hielo o a shock. Al mismo tiempo, los desarrolladores preservaron ciertas situaciones absurdas características: un aldeano ebrio aún puede retarte a un duelo en nombre del «honor».
Progresión y equilibrio: sistema de Puntos de Virtud
Una de las mecánicas más controvertidas del Oblivion clásico era la adaptación automática del nivel de los enemigos: el jugador subía de nivel y los bandidos de pronto vestían armadura ébano, rompiendo la inmersión. En el remaster se implementa un sistema híbrido. El escalado base se mantiene, pero se aplica una «curva» de crecimiento suave según la cual la calidad máxima del botín y el nivel de habilidad del enemigo están limitados por el techo de la zona. Por eso es poco probable que veas el brazalete de oro de un bandido ingenioso en una aldea de nivel inicial.
Cada aumento de nivel aporta, además de los puntos de atributo habituales, Puntos de Virtud —un recurso separado que se invierte en pasivos (natación rápida, regeneración aumentada, descuentos con vendedores). Esta separación fomenta la experimentación con builds sin temer arruinar la clase: si cambias de idea sobre ser arquero, basta redirigir los Puntos de Virtud a la escuela de Destrucción sin reiniciar al héroe.
Audio: un nuevo sonido para el mundo
La banda sonora de Jeremy Soule, que encarna la grandeza nostálgica de la Ciudad Imperial, se ha reelaborado con cuidado en calidad de 24 bits y se ha remezclado para sistemas de sonido modernos 5.1 y 7.1. Los temas musicales siguen siendo reconocibles, pero la acústica espacial permite localizar con mayor precisión las fuentes —por ejemplo, las fanfarrias de una caravana se oyen más lejanas hasta que te acercas.
La voz en off «Diálogos 2.0» combina nuevas voces y compresión multipista que elimina la antigua sensación de «cámara de radio». Un dremora gruñe con garganta profunda, los imperiales hablan claro y firme, y los argonianos lo hacen con voz áspera y siseos.
Contenido y ediciones
La versión mínima incluye:
- La campaña principal completa con todas las líneas secundarias.
- Los DLC Knights of the Nine y Shivering Isles, que añaden nuevas zonas y mazmorras.
- El modo remix «Legacy», en el que el jugador ejecuta el sistema de niveles original de Gamebryo dentro del motor UE5.
Además de la edición estándar, está disponible la Edición de coleccionista (artbook digital, banda sonora en formato FLAC, conjunto de armaduras exclusivas con efectos cosméticos) y una «biblioteca de mods» en consolas: una plataforma para skins temáticos de autores, moderados previamente por Bethesda.
Requisitos del sistema (PC)
Mínimos:
- SO: Windows 10 ×64
- CPU: AMD Ryzen 5 2600X / Intel Core i7-6800K
- GPU: Radeon RX 5700 / GeForce GTX 1070 Ti
- RAM: 16 GB
- SSD: 125 GB de espacio libre
Recomendados:
- CPU: AMD Ryzen 5 3600X / Intel Core i5-10600K
- GPU: Radeon RX 6800 XT / GeForce RTX 2080
- RAM: 32 GB
- SSD NVMe: 125 GB
Rendimiento y optimización
En PC Unreal Engine 5 escala muy bien, pero requiere ajustar el pool de memoria secundaria: para eliminar microtartamudeos ayuda aumentar el tamaño de la caché de texturas virtuales en el archivo ini. Las pruebas mostraron que una RTX 4070 Super mantiene 78 fps estables en configuraciones ultra (1440p) sin trazado de rayos. Con el trazado activo la tasa baja hasta 52 fps, y DLSS 3 compensa la caída casi por completo.
En Steam Deck el proyecto está marcado como Verified, pero funciona mejor con un preset mixto «Medium + FSR2 Quality»: el juego se mantiene entre 45–50 fps a 1280×800, el ventilador del dispositivo trabaja al máximo, por lo que se recomiendan auriculares para una experiencia más cómoda.
Ventajas del remaster
- Asombrosa evolución visual. Lumen con reflejos realistas insufló vida a la vieja provincia.
- Sistema de combate moderno. La respuesta de las armas es comparable a la de las action-RPG populares de los años 2020.
- Progresión híbrida. Los Puntos de Virtud hacen que la creación de builds sea mucho más libre.
- Paquete completo de DLC. No hay que pagar adicionalmente: la trama de Shivering Isles está incluida desde el inicio.
- Soporte para juego portátil. Jugar en el transporte público ahora es realista, aunque con un preset reducido.
Inconvenientes del remaster
- Requiere mucho espacio en disco. 125 GB es una demanda importante para los entusiastas de SSD.
- No hay un Mod-API completo. Los aficionados de TES pierden el espacio creativo habitual.
- Micro-retardos de UE5. Al girar la cámara a veces surge una pausa notable.
- Precio elevado. 18 000 tenge (2500 rublos) —prácticamente el precio de un juego nuevo de un gran estudio.
- Pequeños errores del día uno. Algunos usuarios se quejan de cierres y otros fallos que seguramente corregirán pronto.
Conclusión
Oblivion Remastered es un ejemplo de cómo conservar un legado a la vez que se da un paso hacia el futuro. El mundo de Cyrodiil sigue siendo reconocible: la vista conocida de la Ciudad Imperial desde la primera colina cerca de Leyawin provoca la misma emoción ante la aventura que en 2006. Pero ahora ese mundo es más voluminoso, rico en detalles y está lleno de efectos visuales avanzados.
La transición a Unreal Engine 5 acerca el proyecto a los estándares AAA, aunque el precio a pagar son los elevados requisitos del sistema y las inevitables enfermedades de crecimiento de un motor nuevo. La ausencia de una subsistema de mods completa se ve como un error táctico: fueron los mods los que mantuvieron a Oblivion en la conversación pública durante casi veinte años. Si Bethesda no introduce un Creator Kit oficial, el título de «la entrega más modificable» de la serie podría pasar a manos de competidores.
No obstante, para los nuevos jugadores el remaster es una entrada ideal en las intrigas tácticas del Legión Imperial y en la filosofía de los príncipes daédricos. Los veteranos tendrán la oportunidad de ver sus misiones favoritas con otros ojos: el encuentro con Sheogorath en Shivering Isles, realzado por iluminación HDR, resulta mucho más surrealista que antes. Si esperabas un motivo para volver a Cyrodiil, ya lo tienes. Si te asustan los requisitos del sistema o dependes de los mods, es razonable esperar un par de parches y la posible salida del editor.
En definitiva, Oblivion Remastered consolida el estatus del original como una clásica eterna, haciéndola accesible a una nueva audiencia sin un daño serio a la nostalgia. No es un simple lavado cosmético, sino una restauración bien pensada de una obra maestra que vive una segunda juventud —aunque con sus achaques.