El término doomscrolling, surgido de la combinación de palabras en inglés que significan "fatalidad" y "desplazarse", describe el consumo compulsivo de contenido negativo en internet. ¿Pero qué efecto tiene este hábito en nuestra salud, estado emocional y percepción del mundo? Vamos a analizarlo con más detalle.
Desequilibrio hormonal: estrés en formato digital
La inmersión constante en un flujo de noticias e información negativas desencadena en el cuerpo una cascada de reacciones bioquímicas. Investigaciones recientes muestran que el doomscrolling puede conducir a:
- Aumento del nivel de cortisol — la hormona del estrés. La exposición prolongada al cortisol puede provocar problemas de sueño, aumento de peso e incluso un debilitamiento del sistema inmunitario.
- Reducción de la producción de serotonina y dopamina — neurotransmisores responsables de la sensación de placer y la motivación. Su déficit puede favorecer el desarrollo de estados depresivos.
- Alteración del equilibrio de la melatonina — la hormona que regula los ritmos circadianos. Esto es especialmente relevante si el doomscrolling ocurre antes de dormir.
Consecuencias psicoemocionales: ansiedad e indefensión
La influencia del doomscrolling en la salud mental no es menos significativa:
- Aumento de la ansiedad: El consumo constante de información negativa puede llevar a la aparición de un trastorno de ansiedad generalizada.
- Sentimiento de indefensión: El enfrentamiento regular con problemas globales sobre los que no podemos influir puede provocar desamparo y apatía.
- Agotamiento emocional: La sobresaturación con negatividad conduce al agotamiento emocional y a una reducción de la empatía.
- Alteraciones del sueño: El doomscrolling antes de dormir no solo dificulta conciliar el sueño por la luz azul de las pantallas, sino que también llena la mente de pensamientos inquietantes.
Cambio en la percepción del mundo: cuando el mundo parece peor de lo que es
El doomscrolling tiene una influencia notable en cómo percibimos el mundo que nos rodea:
- Distorsión de la realidad: Enfocarse en noticias negativas crea la ilusión de que el mundo está lleno únicamente de problemas y peligros.
- Efecto de confirmación: Empezamos a detectar más información negativa, ignorando los aspectos positivos de la vida.
- Reducción de la confianza: El encuentro constante con noticias negativas puede conducir a una desconfianza generalizada hacia las personas y las instituciones.
- Visión pesimista del futuro: El doomscrolling puede minar la confianza en la posibilidad de cambios positivos.
¿Cómo romper el círculo vicioso?
Al reconocer la influencia negativa del doomscrolling, muchos se preguntan: ¿cómo librarse de este hábito? Estas son algunas estrategias que pueden ayudar:
- Establezca límites temporales para el consumo de noticias. Limítese a 15–20 minutos al día.
- Use aplicaciones para controlar el tiempo que pasa en las redes sociales.
- Practique la atención plena y la meditación para reducir la ansiedad.
- Sustituya el doomscrolling por actividades positivas: leer, practicar deporte o dedicar tiempo a un pasatiempo.
- Concéntrese en noticias y eventos locales sobre los que pueda influir.
- Busque un equilibrio en el consumo de información, incluyendo noticias positivas e historias de éxito.
Conclusión
El doomscrolling es un problema contemporáneo que puede afectar seriamente nuestra salud física y mental, así como la percepción del mundo. Tomar conciencia del problema es el primer paso para solucionarlo. Es importante recordar que tenemos control sobre la información que consumimos y cómo influye en nuestra vida. Al equilibrar el consumo de noticias y centrarnos en los aspectos positivos de la vida, podemos preservar la salud, el optimismo y una percepción adecuada de la realidad.
Recuerde que cuidar de su espacio informativo es una parte tan importante de un estilo de vida saludable como una alimentación adecuada y la actividad física. Usemos la tecnología con criterio para que enriquezca nuestra vida y no la agote.