Internet no es un juguete, sino un entorno complejo donde se pueden encontrar múltiples amenazas. Detrás de sitios y aplicaciones llamativos pueden esconderse estafadores, programas maliciosos e incluso personas peligrosas. Por ejemplo, los juegos gratuitos que prometen premios instantáneos a menudo piden introducir datos o instalar programas sospechosos. Converse con el niño sobre cómo reconocer estas trampas. Busquen juntos un ejemplo de esa clase de aplicación y analicen qué resulta sospechoso. Explique que incluso un simple clic en un enlace dudoso puede tener consecuencias serias, como la infección por un virus o la fuga de información personal. Use historias reales y ejemplos para mostrar la importancia de la precaución.
Reglas básicas de seguridad en internet
Explique al niño que no debe compartir información personal, como dirección, número de teléfono, contraseñas o el nombre de su escuela. Dé ejemplos de situaciones en las que esos datos fueron usados por estafadores para hackear cuentas o robar dinero. Creen juntos una contraseña compleja pero fácil de recordar, por ejemplo: "B1rD@20Sun!". Explique por qué las contraseñas no deben ser simples, como "123456" o "qwerty", y lo fácil que resulta adivinarlas. También analicen qué hacer si un desconocido intenta contactar por internet: mostrarle el mensaje a un adulto en vez de contestar por su cuenta. Destaque la importancia de revisar las aplicaciones antes de instalarlas y de no facilitar a nadie los datos de acceso a las cuentas.
Redes sociales: protección de la información personal
Si el niño usa redes sociales, configúrenlas juntos. Revisen los parámetros de privacidad para que los datos personales sean visibles solo para amigos. Enseñe al niño a pensar antes de publicar entradas o fotos. Por ejemplo, comente por qué no debe subirse una foto que muestre la ubicación o anunciar planes de vacaciones. Explique que los delincuentes pueden usar esa información para sus propósitos, como el robo. Dé ejemplos de cuando datos públicos se convirtieron en causa de problemas serios, como el acoso o el fraude. Enseñe al niño a usar la autenticación de dos factores y a revisar las solicitudes de amistad para evitar el contacto con desconocidos.
Cómo reconocer las amenazas en internet
El ciberacoso y el phishing son las amenazas más comunes con las que puede encontrarse el niño. Explique cómo reaccionar ante insultos en línea: no responder, guardar capturas de pantalla y contárselo a un adulto. Subraye que cualquier correo o mensaje extraño debe despertar sospechas. Muestre ejemplos de correos de phishing: direcciones de remitentes extrañas, errores ortográficos o enlaces a sitios sospechosos. Enseñe al niño a verificar la URL antes de seguir un enlace y explique que las grandes empresas nunca solicitan datos personales por correo electrónico. Analicen cómo bloquear a los agresores y qué hacer si esas amenazas se repiten.
Tecnologías como herramienta de protección
Las tecnologías actuales pueden ser aliadas fiables. Instale un programa de control parental y muestre al niño cómo funciona. Explique por qué es importante usar programas antivirus y cómo protegen los dispositivos. Configure los filtros de contenido en YouTube y otras plataformas para limitar el acceso a material no deseado. Comente que las actualizaciones periódicas del software ayudan a corregir vulnerabilidades. Para ilustrarlo, demuestre cómo cambia el resultado en el navegador con el filtro activado y desactivado. Muestre cómo configurar la búsqueda segura en Google para minimizar el contenido no deseado.
Ejercicios prácticos para el aprendizaje
La educación en ciberseguridad puede ser entretenida. Por ejemplo, analicen juntos un sitio falso: cambien una letra en la dirección de un recurso popular y muestre cómo los estafadores utilizan esos trucos. Elaboren juntos una lista de sitios y aplicaciones confiables. Intenten representar una situación: envíe al niño un mensaje "sospechoso" y discutan cómo debería reaccionar. Cree con el niño contraseñas de prueba y verifiquen su complejidad con servicios en línea adecuados. Organice un mini juego: por ejemplo, pida al niño que encuentre en internet señales de peligro en un sitio falso preparado de antemano.
Confianza y diálogo permanente
Lo más importante es la confianza. Hable regularmente con el niño sobre qué sitios y aplicaciones usa, con quién se comunica y qué problemas encuentra. Por ejemplo, si recibe un mensaje sospechoso, ayúdele a analizar la situación. Comparta experiencias propias o de conocidos para mostrar que esas situaciones pueden resolverse. Asegure al niño que siempre puede pedir ayuda y que cualquier acción en internet puede discutirse sin reproches. Eso creará una base sólida para un comportamiento responsable en la red.
Conclusión
La ciberseguridad es una habilidad necesaria para todo niño en el mundo actual. Empiece con pasos sencillos: explique los fundamentos, muestre ejemplos de amenazas y enseñe cómo evitarlas. Utilice las tecnologías disponibles para crear un entorno en línea seguro y mantenga un diálogo constante. Cuanto antes el niño domine estas habilidades, más seguro se sentirá en internet. El apoyo y la atención continuos de los padres ayudarán al niño a evitar muchas amenazas y a desenvolverse con comodidad en el espacio digital.