Guowang vs Starlink: por qué el internet satelital se ha convertido en un nuevo frente de la lucha geopolítica

Guowang vs Starlink: por qué el internet satelital se ha convertido en un nuevo frente de la lucha geopolítica

El internet por satélite es una solución tecnológica que permite proporcionar acceso a la red en cualquier rincón del planeta, independientemente de la complejidad del relieve o del nivel de infraestructura en la superficie. El desarrollo de la tecnología se ha vuelto especialmente relevante ante la creciente demanda de conectividad global, la necesidad de internet en regiones remotas y la proliferación de dispositivos IoT.

Los métodos tradicionales de conexión mediante cables de fibra óptica o torres de telefonía móvil están limitados por la logística y la viabilidad económica. Para muchos territorios remotos, tender cables resulta demasiado costoso o físicamente imposible. Los sistemas satelitales resuelven este problema creando una cobertura universal basada en satélites en órbita terrestre baja (LEO). A diferencia de los satélites geoestacionarios, los sistemas LEO operan a menores alturas, lo que minimiza la latencia de la señal y hace la conexión más estable.


Puede consultar información detallada sobre las redes satelitales de baja órbita en mi publicación sobre este tema.


Competencia en el espacio

La aparición de proyectos como Starlink de SpaceX, OneWeb y el chino Guowang demuestra el paso del internet satelital a una nueva fase de desarrollo. Estas megaconstelaciones de miles de satélites pueden proporcionar una alta capacidad de transmisión y cobertura global, convirtiéndose en una alternativa completa a las redes terrestres.

El proyecto Guowang, en particular, representa una iniciativa de China para crear una megaconstelación de satélites en órbita terrestre baja (LEO). Está previsto desplegar alrededor de 13 000 satélites para proporcionar cobertura de internet en todo el país y más allá de sus fronteras. El objetivo principal del proyecto no es solo eliminar la brecha digital, sino lograr la independencia tecnológica, especialmente en el contexto de la competencia con Starlink. El proyecto está supervisado por organismos estatales de China e forma parte de una estrategia más amplia del país para reforzar su presencia en tecnologías espaciales.

Desafíos de la comunicación satelital

El desarrollo de estos sistemas se enfrenta a varios desafíos globales. Uno de ellos es la saturación de la órbita. Al aumentar el número de satélites, crece el riesgo de mayor basura espacial y colisiones, lo que requiere la adopción de medidas regulatorias internacionales y nuevas soluciones tecnológicas. El segundo aspecto es el modelo económico. A pesar de la capacidad técnica para cubrir regiones de difícil acceso, el coste de acceso al internet satelital sigue siendo alto para muchos usuarios.

Además, el despliegue de sistemas satelitales nacionales refleja tendencias geopolíticas. El control sobre la infraestructura de transmisión de datos se convierte en una ventaja estratégica, lo que empuja a los Estados a crear sus propias soluciones autónomas y a formar "zonas digitales de influencia". Como resultado, observamos la fragmentación del internet global, donde los grandes actores crean sus propios ecosistemas, asegurando no solo la soberanía tecnológica, sino también influencia económica y estratégica.

Conclusión

Así, estos proyectos se convierten en parte de la transformación global del internet satelital. Ofrecen soluciones a problemas tecnológicos e infraestructurales, pero al mismo tiempo plantean cuestiones sobre el uso sostenible del espacio, la accesibilidad económica y la competencia geopolítica. En última instancia, el éxito de estas iniciativas dependerá de su capacidad para equilibrar la conectividad global con los intereses nacionales.

Alt text