La seguridad de los sistemas operativos móviles se vuelve cada año más importante. La información sobre nuevas vulnerabilidades se difunde rápidamente entre investigadores y ciberdelincuentes, y los dispositivos móviles hace tiempo que dejaron de ser simples «teléfonos» para convertirse en herramientas completas para el trabajo y la vida personal. El sistema operativo iOS, presente en iPhone y iPad, se considera uno de los más fiables gracias a su arquitectura cerrada y a la estricta moderación de aplicaciones. Sin embargo, incluso este sistema no es completamente invulnerable. En este artículo analizaremos las últimas vulnerabilidades de seguridad de iOS, explicaremos por qué son peligrosas y ofreceremos formas de proteger los dispositivos y los datos.
Qué hace vulnerable a iOS
A pesar del conjunto de protecciones que Apple integra en sus dispositivos, nuevas ciberamenazas surgen con notable regularidad. Desarrolladores e investigadores trabajan a diario para localizar y corregir puntos débiles del sistema. Pero los atacantes no dejan de intentar superar los mecanismos de defensa, empleando enfoques diversos —desde técnicas de explotación complejas hasta métodos de ingeniería social.
Entre los factores principales que favorecen la aparición de vulnerabilidades en iOS se pueden destacar:
- Estructura compleja del SO: iOS utiliza numerosos módulos y servicios interconectados. Cualquier error en uno de los componentes puede derivar en una vulnerabilidad crítica.
- Ciclo rápido de actualizaciones y cambios: cada nueva versión de iOS aporta mejoras, pero también puede introducir fallos nuevos que los atacantes aprovechen.
- Factor humano: incluso el sistema más «cerrado» es vulnerable a la ingeniería social: acciones descuidadas del usuario pueden abrir el acceso a información confidencial.
Ejemplos de vulnerabilidades en iOS
Apple publica con regularidad informes sobre vulnerabilidades y lanza correcciones en forma de parches de seguridad. Veamos algunos ejemplos recientes que tuvieron amplia repercusión entre los especialistas en ciberseguridad.
Vulnerabilidades en Safari
El navegador integrado Safari ha sido en varias ocasiones un punto de entrada para atacantes. Una de las vulnerabilidades recientes estaba relacionada con el manejo incorrecto de cierto tipo de contenido web, lo que permitía a los atacantes inyectar código malicioso de forma invisible. En algunos casos no era necesario que el usuario hiciera clic en un enlace malicioso: bastaba con abrir un sitio comprometido.
Los expertos señalan que Safari, al estar profundamente integrado en el sistema, resulta de gran interés para los hackers. A través del navegador no solo se pueden robar datos personales, sino también obtener privilegios ampliados en el sistema si la vulnerabilidad afecta al núcleo de iOS.
La vulnerabilidad CVE-2023-41064 permitía instalar el software espía Pegasus mediante archivos GIF invisibles. Para activarla bastaba con recibir un mensaje, sin necesidad de abrir el chat.
Ataques de cero clics
Una de las tendencias más peligrosas de los últimos años son los llamados ataques «zero-click» o de «cero clics». Este tipo de ataques permite comprometer un dispositivo sin ninguna interacción por parte del usuario. Por ejemplo, vulnerabilidades en la aplicación Mensajes o en iMessage permitían ejecutar código arbitrario al recibir un mensaje concreto. El usuario no tenía que pulsar nada para que el software malicioso se instalara en el teléfono.
Este tipo de ataques es especialmente solicitado por estructuras gubernamentales y grandes grupos cibercriminales, ya que se caracterizan por su gran sigilo y por la dificultad de detección. Apple procura cerrar estas brechas cuanto antes publicando los parches correspondientes. Sin embargo, incluso una ventana breve entre el descubrimiento y la instalación de la actualización puede acarrear consecuencias graves si los atacantes disponen de tiempo suficiente para explotar la vulnerabilidad.
Filtraciones vía AirDrop
La función AirDrop, que permite compartir archivos rápidamente entre dispositivos Apple, es cómoda y muy utilizada. Pero ha figurado en más de una ocasión en la lista de «puntos problemáticos» de iOS. En 2024 el Instituto de Pekín desarrolló un método para quebrantar el registro cifrado del iPhone y así identificar números y correos electrónicos de remitentes que comparten contenido mediante AirDrop. Dado que el servicio AirDrop utiliza una combinación de Wi‑Fi y Bluetooth y también admite conexiones peer-to-peer, puede convertirse en un canal propicio para la intercepción de datos en redes públicas.
En la mayoría de los casos Apple responde con rapidez y publica actualizaciones que corrigen estas deficiencias. Pero muchos usuarios o no conocen el riesgo o no se apresuran a instalar las nuevas versiones de iOS, lo que deja sus dispositivos expuestos.
Abuso del jailbreak
Jailbreak alguna vez fue popular entre usuarios avanzados que querían ampliar la funcionalidad de sus dispositivos. Sin embargo, este procedimiento suele reducir notablemente la seguridad del teléfono o la tableta, pues elimina muchas de las restricciones del sistema impuestas por Apple. Aunque la compañía combate las filtraciones que conducen al jailbreak, a veces los hackers hallan vulnerabilidades que permiten obtener acceso root al dispositivo. Tras aplicar el jailbreak, el dispositivo se vuelve más susceptible a software malicioso y acciones no autorizadas.
Últimamente estas vulnerabilidades se explotan con frecuencia por ciberdelincuentes para robar datos confidenciales y obtener beneficios económicos. Por eso, aunque pueda tentarte «desbloquear» las capacidades de iOS, es importante recordar los riesgos considerables asociados al jailbreak.
Cómo los atacantes explotan las vulnerabilidades
Un ataque exitoso contra iOS puede proporcionar a los ciberdelincuentes acceso a la información personal del usuario, incluidos contraseñas, datos financieros, mensajes, fotografías y mucho más. Las formas más habituales de explotación de vulnerabilidades son:
- Robo de datos personales: los intrusos pueden interceptar mensajes, correos electrónicos e incluso llamadas.
- Instalación de software espía: hay casos en los que, mediante una vulnerabilidad, se instalaban aplicaciones sin que el usuario lo notara, capaces de grabar audio, video o rastrear la ubicación en tiempo real.
- Uso del dispositivo en botnets: en algunas situaciones el objetivo no es el usuario en sí, sino crear una red de «dispositivos zombis» para ataques DDoS.
- Extorsión y fraude: los ciberdelincuentes pueden amenazar con publicar datos personales o fotografías para exigir un rescate.
Medidas para prevenir las vulnerabilidades
Aunque es imposible eliminar por completo el riesgo de que un dispositivo sea comprometido, cada usuario dispone de varias medidas eficaces para reducir significativamente la probabilidad de un ataque exitoso. A continuación se ofrecen recomendaciones clave para proteger iPhone y iPad frente a las amenazas más comunes.
1. Actualizar iOS regularmente
El método más obvio, pero a menudo ignorado, es instalar puntualmente las actualizaciones oficiales. Apple publica con celeridad parches que corrigen las vulnerabilidades detectadas. Si usas una versión obsoleta de iOS, potencialmente dejas una «brecha» abierta para los atacantes. Por ello se recomienda:
- Activar las actualizaciones automáticas para no perder parches recientes.
- Comprobar manualmente la disponibilidad de actualizaciones si la descarga automática está desactivada.
2. Precaución al instalar aplicaciones
Aunque iOS permite instalar software solo desde App Store, en Internet puede encontrarse instrucciones para eludir esa limitación. Hacerlo es muy desaconsejable, ya que las aplicaciones de fuentes no oficiales pueden contener código malicioso. Para protegerte al máximo:
- Descarga aplicaciones únicamente desde la tienda oficial de Apple.
- Lee reseñas y consulta las valoraciones antes de instalar un nuevo software.
- Fíjate en el desarrollador y en la frecuencia de actualizaciones de la aplicación.
3. Uso de contraseñas fuertes y autenticación de dos factores
Una contraseña robusta y la activación de la autenticación de dos factores (2FA) dificultan considerablemente la tarea a los atacantes. Incluso si logran obtener o descifrar la contraseña, sin el código adicional desde un dispositivo de confianza o un SMS será difícil completar el acceso. Recomendaciones:
- Crea contraseñas únicas y largas formadas por una combinación aleatoria de símbolos, números y letras en mayúsculas y minúsculas.
- Utiliza gestores de contraseñas para almacenar de forma segura.
- Activa la autenticación de dos factores para el Apple ID y otros servicios.
4. Tener cuidado con enlaces y archivos adjuntos
El phishing y la ingeniería social siguen siendo los métodos de ataque más comunes y no requieren habilidades técnicas avanzadas. Los atacantes envían enlaces y mensajes que inducen al usuario a abrir un sitio malicioso o a instalar una aplicación dañina. Es importante:
- No acceder a enlaces procedentes de correos o SMS sospechosos.
- Verificar la dirección URL en la barra de Safari frente a dominios falsos.
- Usar los filtros integrados y las funciones anti‑phishing disponibles en el cliente de correo y en el navegador.
5. Desactivar AirDrop y Bluetooth cuando no sean necesarios
AirDrop y Bluetooth son servicios prácticos, pero mantenerlos continuamente activos aumenta el riesgo de ataques a través de interfaces inalámbricas. Si no necesitas compartir archivos con regularidad, es preferible:
- Desactivar AirDrop o configurarlo para recibir archivos solo de contactos.
- Apagar Bluetooth cuando no lo utilices.
- Prestar atención a las ventanas emergentes que solicitan conexión o transferencia de datos.
6. Evitar el jailbreak
No conviene sacrificar la seguridad por una mayor funcionalidad. El jailbreak abre el sistema operativo, ofreciendo más libertad, pero también incrementa de forma significativa la vulnerabilidad del dispositivo. Al optar por el jailbreak, el usuario renuncia conscientemente a muchas restricciones de seguridad y, en caso de compromiso, Apple no podrá garantizar asistencia, ya que este procedimiento no está respaldado y vulnera el acuerdo de usuario.
Conclusión
Los dispositivos móviles modernos son sistemas multifuncionales complejos que almacenan una gran cantidad de información personal. iOS ha sido considerado durante mucho tiempo una de las plataformas más seguras, pero la realidad demuestra que ningún sistema operativo está exento de vulnerabilidades. Es importante entender que la mayor parte de los ataques se dirige a la negligencia o falta de información de los usuarios.
Para minimizar los riesgos asociados al uso de iPhone y iPad, conviene mantener el sistema operativo actualizado, usar solo fuentes de aplicaciones verificadas y ser cauteloso con cualquier mensaje o enlace recibido en el dispositivo. Medidas adicionales —como establecer contraseñas complejas, activar la autenticación de dos factores y ser prudente al usar AirDrop y Bluetooth— ayudarán a proteger los datos frente a accesos no autorizados.
Aunque vulnerar iOS supone una tarea difícil para la mayoría de los ciberdelincuentes, el «factor humano» sigue siendo la mayor vulnerabilidad. Por eso, mejorar la alfabetización digital, mantener la vigilancia y seguir las recomendaciones de ciberseguridad son las mejores maneras de protegerse a uno mismo y a sus dispositivos frente a amenazas potenciales.