Las redes Wi‑Fi públicas, por ejemplo en cafeterías, aeropuertos u hoteles, con frecuencia se convierten en objetivo de ciberdelincuentes que aprovechan vulnerabilidades de la red para interceptar datos personales. Por eso, cuando se conecta a una red desconocida o sospechosa, es necesario tomar medidas de precaución adicionales. Incluso en el entorno doméstico, una configuración incorrecta del router o protocolos de cifrado obsoletos pueden dar a los atacantes acceso a sus dispositivos.
En este artículo analizaremos cómo optimizar las configuraciones de Wi‑Fi, configurar la VPN y el DNS, y también ofreceremos consejos importantes para utilizar de forma segura las redes Wi‑Fi públicas y domésticas en Mac.
Por qué la VPN y el DNS son necesarios al conectarse a una red Wi‑Fi
Para proteger sus datos, es necesario asegurarlos mediante cifrado y evitar que terceros puedan suplantar o interceptar la comunicación. Existen varios métodos para ello, pero una de las soluciones más populares y versátiles es usar una VPN —red privada virtual— que tuneliza su tráfico de red a través de un servidor remoto y lo cifra. El segundo elemento importante de protección es el servidor DNS. Un DNS bien configurado y de confianza ayuda a evitar ataques de phishing y acelera la carga de sitios web.
- VPN — permite cifrar todo el tráfico, haciéndolo inaccesible para su interceptación y análisis por parte de atacantes.
- DNS — ayuda a localizar rápida y correctamente los recursos en internet, y al elegir servidores fiables reduce el riesgo de acabar en sitios falsos.
El uso conjunto de estas herramientas aumenta el nivel general de seguridad y privacidad, especialmente en redes Wi‑Fi públicas.
Configuración de la VPN en macOS
En macOS existen varias formas de conectarse a servicios VPN. Puede utilizar las herramientas integradas del sistema o instalar una aplicación cliente. Revisaremos ambas opciones para que pueda elegir la más cómoda para usted.
1. Uso de las herramientas integradas de macOS
Si su proveedor de VPN facilita archivos de configuración estándar (por ejemplo, L2TP o IKEv2), puede configurar la conexión directamente desde los ajustes del sistema de macOS:
- Abra Preferencias del Sistema y vaya a Red.
- Pulse el ícono «+» para añadir una nueva conexión y en la lista que se abra seleccione la opción VPN.
- Indique el tipo de protocolo (L2TP sobre IPSec o IKEv2) según la información de su proveedor.
- Introduzca la dirección del servidor, el usuario y la contraseña, así como la clave secreta (si se requiere).
- Guarde la configuración y pulse Conectar.
Tras estos pasos el sistema creará automáticamente un nuevo perfil de red que podrá activar o desactivar con un solo clic. La implementación integrada de VPN en macOS es estable y bastante fácil de usar.
2. Instalación de un cliente VPN de terceros
Muchos servicios VPN conocidos ofrecen aplicaciones propias para macOS. Su instalación normalmente consiste en descargar el programa desde el sitio oficial del proveedor y luego autenticarse en el cliente:
- Descargue e instale el cliente desde el sitio oficial del servicio elegido.
- Introduzca las credenciales (usuario y contraseña) proporcionadas al registrarse.
- Seleccione la ubicación del servidor a la que desea conectarse.
- Pulse el botón Conectar.
La ventaja de un cliente de terceros es una interfaz más sencilla, actualizaciones automáticas y una mayor variedad de opciones (por ejemplo, elección del protocolo). Sin embargo, conviene fijarse en la reputación del proveedor, ya que de él dependen directamente la seguridad y la velocidad de la conexión.
Seleccionar y configurar un DNS fiable
El servidor DNS (Sistema de Nombres de Dominio) se encarga de convertir nombres de dominio (por ejemplo, example.com) en direcciones IP. Si un atacante logra alterar los registros DNS, corre el riesgo de llegar a sitios falsos que pueden parecer idénticos a los reales. Por tanto, elegir un servidor DNS seguro y rápido es otro aspecto importante de la protección en la red.
Servidores DNS públicos populares
- Google DNS: 8.8.8.8 y 8.8.4.4
- Cloudflare DNS: 1.1.1.1 y 1.0.0.1
- OpenDNS: 208.67.222.222 y 208.67.220.220
Todos los servicios mencionados ofrecen funcionamiento estable y protección mejorada contra el phishing. Además, pueden aplicar políticas de registro mínima, lo cual es importante para preservar la privacidad de los usuarios.
Configuración del DNS en macOS
Para sustituir los servidores DNS predeterminados de su proveedor de internet por otros alternativos, realice los siguientes pasos:
- Vaya a Preferencias del Sistema → Red.
- Seleccione la conexión Wi‑Fi activa en la lista de la izquierda y pulse el botón Avanzado.
- Abra la pestaña DNS y pulse + para añadir un nuevo servidor DNS.
- Escriba las direcciones deseadas (por ejemplo, 1.1.1.1 y 1.0.0.1 si usa Cloudflare).
- Pulse Aceptar y después Aplicar para guardar los cambios.
A partir de entonces macOS utilizará las direcciones DNS indicadas para todas las consultas de red. Esto puede acelerar la carga de algunos sitios y protegerlo contra posibles suplantaciones maliciosas.
Consejos adicionales para conectarse de forma segura a Wi‑Fi
Además de configurar la VPN y el DNS, hay otras recomendaciones prácticas que le ayudarán a proteger aún más su conexión a internet en macOS:
- Use los protocolos de cifrado Wi‑Fi más recientes
Al configurar el router doméstico, elija WPA3 o, como mínimo, WPA2. Evite el obsoleto WEP, que se quiebra con facilidad. - Desactive la conexión automática a redes no seguras
En los ajustes de Wi‑Fi desmarque la opción «Conectarse automáticamente» si la red no requiere contraseña o tiene un estado dudoso. - Use un cortafuegos
Active el cortafuegos integrado en macOS. Para ello abra Preferencias del Sistema → Seguridad y privacidad → Cortafuegos. - Actualice regularmente macOS y las aplicaciones
Cada actualización puede incluir parches de seguridad importantes. Asegúrese de que en Preferencias del Sistema esté activada la instalación automática de actualizaciones. - Use soluciones antivirus
Aunque macOS es menos susceptible a ataques por virus, contar con un antivirus completo o una herramienta para detectar software malicioso no estará de más.
Conclusión
Una protección fiable al conectarse a redes Wi‑Fi en macOS se compone de varios elementos importantes: cifrado de datos mediante una VPN, uso de servidores DNS verificados, protocolos Wi‑Fi modernos y buenos hábitos digitales. Al configurar todas estas herramientas reducirá el riesgo de filtración de información personal y se protegerá contra el phishing y otros ciberataques. Asimismo, es importante no olvidar las actualizaciones periódicas del sistema y mantener la precaución al trabajar en redes públicas. Seguir las recomendaciones propuestas le ayudará a usar Internet de forma segura y sin preocupaciones innecesarias.